Las contemplativas también aportan al viaje - Alfa y Omega

Las contemplativas también aportan al viaje

Rodrigo Moreno Quicios
Foto: Fundación Contemplare.

La hermana Judith ingresó en las Comendadoras del Espíritu Santo de Puerto de Santa María hace 16 años, cuando ella tenía solo 20. «Sigo siendo joven porque el Espíritu no tiene edad», nos cuenta esta mexicana que vive y reza con otras 16 hermanas de Colombia, Kenia, Tanzania o España. Aparte de sus típicos pestiños, en estos días elaboran también decenarios para la visita de León XIV que pueden adquirirse a través de la web de Fundación Contemplare, quien ha organizado esta iniciativa con monasterios de toda España para ayudar a su sostenimiento.

Como permanecerán en su convento aquellos días, «una forma material de colaborar» con la visita que han encontrado es la confección de estos rosarios en los que «cada bolita tiene detrás mucho amor», explica la hermana Judith, quien garantiza que «las personas que los tengan entre sus manos cuentan con nuestras oraciones». Y nos confiesa que, aunque originalmente solo se iban a dedicar a esta tarea unas pocas, según se acercaba la fecha de entrega «nos hemos visto envueltas todas» para cumplir con los plazos. Así, los han terminado «juntas rezando el santo rosario en nuestra sala en silencio y oración». Además «todos los días en la Misa tenemos una intención especial por la visita del Santo Padre, para que toque los corazones de todas las personas, también las que no creen», añade la hermana Judith. Aunque ya era consagrada, ella y otras pocas de sus hermanas «tuvimos la oportunidad de estar con el Papa Francisco» en la JMJ en Cracovia de 2016 así como «en un encuentro privado por la beatificación de nuestro fundador —Guido de Montpellier— en 2024». También nos confiesa que según se acerca la visita del Papa, reciben más pedidos de sus vecinos. «El otro día estuve de tornera y vino un señor buscando rosarios por este viaje. Cuando le ofrecí los decenarios, le encantaron», concluye.