En el Raval, el Santo Padre tocará el epicentro de la caridad en Barcelona - Alfa y Omega

En el Raval, el Santo Padre tocará el epicentro de la caridad en Barcelona

Los agustinos responsables de la comunidad de San Agustín, que alberga varios proyectos sociales y a feligreses de otros países, celebran que «León XIV haya decidido ir a una parroquia que está en una zona difícil»

Ángeles Conde Mir
Comida festiva en el comedor de las Misioneras de la Caridad.
Comida festiva en el comedor de las Misioneras de la Caridad. Foto: Dennis Pineda.

En el Raval están contentos porque la visita de León XIV hará que, por una vez, se hable de este barrio para bien. Antes de presidir la Misa en la Sagrada Familia la tarde del 10 de junio, el Pontífice se asomará a la realidad de una de las zonas más complicadas y depauperadas de la Ciudad Condal. Y, para ello, visitará la iglesia de San Agustín, un complejo dedicado a la fe, la esperanza y la caridad. Allí, unas 400 personas participarán en el encuentro diocesano con las entidades dedicadas a la asistencia y cuatro agustinos serán los anfitriones. Dos tanzanos y dos filipinos sirven a dos parroquias del barrio y a una de Badalona. Siendo prior general, Robert Prevost llegó a visitar esta última dos veces y quedó gratamente sorprendido por el trabajo de los laicos. El padre Dennis Pineda, filipino, cuenta a Alfa y Omega que «solo el hecho de que el Papa venga al Raval y haya interés de los medios está haciendo mucho». «Es muy bueno que León XIV haya decidido no solo ir a la Sagrada Familia o a la catedral, sino también a una parroquia que está en una zona difícil de la ciudad y no recibe tanta atención», añade el agustino, que es prior de la comunidad. 

En el Raval están gratamente sorprendidos y felices por la presencia del Pontífice en estas calles en las que se mezclan los vecinos históricos con otros nuevos llegados de Filipinas, Paraguay, Bolivia o Perú. Especialmente con estos últimos, León XIV se sentirá como en casa. San Agustín también recoge en sus instalaciones, las del antiguo convento, un comedor de las Misioneras de la Caridad y a la fundación Mano Amiga, que distribuye ropa y alimentos a los pobres. En la parroquia se ofrecen clases a quienes no hablan español o catalán y asesoramiento para los trámites burocráticos. «Los religiosos trabajamos aquí para aliviar la pobreza y ayudar en lo que se pueda», explica el padre Pineda. San Agustín será para el Papa el botón de muestra de cuánto la Iglesia en Barcelona se empeña por ser un hospital de campaña para los heridos que deja la vida.

Pero la Iglesia de Barcelona también acude lejos a paliar otros sufrimientos. León XIV podrá comprobarlo. Bendecirá una caravana de 30 ambulancias, vehículos de rescate y dos camiones de bomberos que llevarán material sanitario, desfibriladores y generadores hasta Ucrania. Es parte de la obra de sor Lucía Caram. La religiosa indica a Alfa y Omega que «hacer una oración por la paz y bendecir este corredor humanitario, el número 44, ha sido una decisión personal del Papa que llega en un momento muy complicado para los ucranianos». Caram, junto a la fundación Convento de Santa Clara, ha enviado más de 200 ambulancias a «la martirizada Ucrania», como la definía el Papa Francisco. Él solía mandar a esta dominica rosarios para que los distribuyera en Ucrania y León XIV no ha querido romper con esta costumbre. Así, la religiosa tuvo la idea de pedir al secretario del Papa que, durante su estancia en Barcelona, bendijera la nueva caravana. La respuesta desde Roma fue inmediata. «Francisco era un mensajero de la paz y el Papa León ha recogido el testigo para continuar en ese mismo camino».