Ainhoa Díez: «Me he dado cuenta de que la Iglesia es mi sitio» - Alfa y Omega

Ainhoa Díez: «Me he dado cuenta de que la Iglesia es mi sitio»

Se convirtió hace tan solo un año. Desde entonces no ha parado. Estudiante de Finanzas y Banca, acaba de ser elegida para formar parte del Consejo de Juventud de la CEE

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Ainhoa Díez
Ainhoa es colaboradora habitual de la Delegación de Jóvenes de Madrid. Foto cedida por Ainhoa Díez.

Ainhoa Díez está de exámenes, pero hace un parón y sale de la biblioteca donde está estudiando para responder a las preguntas de esta entrevista. A sus 23 años, la acaban de elegir para formar parte del Consejo de Juventud, de la Subcomisión Episcopal para la Juventud e Infancia de la CEE. Ya colaboraba de manera activa en la Delegación de Jóvenes de la archidiócesis de Madrid, algo llamativo en una joven que acaba de vivir muy recientemente su proceso de conversión.

—La han elegido para formar parte del órgano de los obispos para la pastoral con jóvenes en España. ¿Cómo ha acabado en este follón?
—Me invitaron a un encuentro donde 40 jóvenes nos reunimos para contar el impacto de la fe en nuestra vida y en nuestros ambientes. Fue una experiencia muy bonita y donde pudimos compartir mucho. Al final hubo una elección para participar en el Consejo de Juventud, y a mí me eligieron para participar en el que habrá en enero de 2027 en Madrid.

—¿Cuál es el objetivo? ¿Qué es exactamente lo que van a hacer?
—Vamos a ofrecer nuestra voz y nuestro punto de vista. La Conferencia Episcopal convoca a estos consejos para compartir inquietudes y ver cómo hacer las cosas en esta pastoral. Yo, personalmente, puedo hablar como alguien que no ha estado toda la vida en la Iglesia, porque me convertí con 22 años.

—Eso fue hace apenas un año…
—Así es [risas].

—¿Cómo fue su proceso?
—Yo estoy bautizada, pero hace un año unas amigas me propusieron ir a una Misa. Me dije: «¿Por qué no?», y fui. No entendía nada, me levantaba y me sentaba cuando lo hacían los demás, y solo me sabía el padrenuestro. Pero sentí muchísima paz. A partir de ahí se me despertó la sensación de querer volver y de saber más. La acogida que he sentido en la Iglesia en este tiempo ha sido impresionante. Me he dado cuenta de que este es mi sitio. En noviembre del año pasado hice mi Primera Comunión. De alguna forma, lo oficialicé.

—¿Cómo reaccionaron su familia y sus amigos a este cambio tan súbito?
—En mi casa no son creyentes, pero lo aceptaron porque me hace feliz y no hubo ninguna oposición. En el caso de mis amigos ha sido muy fácil, porque te ven tan alegre que no ven problema.

—¿Les habla de Dios?
—Al principio no, pero un sacerdote nos puso como deberes hacerlo y hoy no puedo parar [risas]. Me gusta transmitir lo que vivo. Decir «sí» a Dios continuamente me ha regalado cosas preciosas.

—¿Como cuáles?
—Por ejemplo, fui al Jubileo en Roma con la Delegación de Jóvenes de Madrid. Me gustó mucho el ambiente y me ofrecí para colaborar en algunas actividades. Luego me enviaron a la asamblea donde fui elegida para el Consejo de Juventud. Todo está siendo un puzle en el que se van uniendo las piezas poco a poco.

—Se dice que se está experimentando un giro católico en la sociedad, también entre los jóvenes. ¿Es algo real?
—No creo que sea algo masivo, pero sí es verdad que está ocurriendo con algunas personas. Conozco a gente que después de un tiempo alejadas me han preguntado cómo acercarse de nuevo. Hay una inquietud, sobre todo cuando las cosas se ponen mal o sientes que te falta algo. Yo animo siempre a quien me pregunta a que se lance, a ver qué pasa.

—Dentro de menos de un mes viene el Papa a España. ¿Qué puede decir a los jóvenes un señor de 70 años?
—Yo creo que nos va a animar a mirar con el corazón; y a hacerlo juntos. Me parece precioso que en su visita a España decida encontrarse con nosotros. Cuando me convertí, pensaba que en la Iglesia solo había personas mayores, pero en el Jubileo flipé. Que el Papa tenga una vigilia con tantos jóvenes que tienen al Señor en su corazón es muy emocionante. Estamos esperando este encuentro con mucha ilusión y rezando mucho.