Los ordenadores de la organización son donaciones y volverán al barrio
El viaje del Papa es posible gracias a las aportaciones económicas. Estos colegios ceden su material informático a estrenar y que acabará en hogares vulnerables
Manuel Camacho es administrador de la Fundación Pía Autónoma de las Congregaciones Marianas, La Inmaculada y San José, que ante la falta de religiosos «se planteó que la obra siguiera bajo el paraguas del Arzobispado como una fundación canónica». Cuenta con tres colegios diocesanos en Vallecas, Carabanchel y Pueblo Nuevo, con 1.300 alumnos en total; el Colegio Mayor Universitario Juan XXIII Roncalli en Ciudad Universitaria y, para las ancianas, la Residencia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Atocha.
Como «la visita del Papa a España va a ser todo un impulso a la labor pastoral que se realiza en la diócesis», Camacho explica que desde la fundación «queríamos ayudar no solo con una donación económica sino con algo que repercutiera en un beneficio futuro de los chicos» que estudian en sus colegios y así «poder dar testimonio». La fórmula con la que dieron fue ceder unas 300 tabletas y ordenadores nuevos con los que pensaban renovar sus aulas de informática para que las usen el equipo organizador y los voluntarios durante la estancia del Papa.
Tecnología de ida y vuelta
Con una particularidad: «Una vez que termine la visita, a través de los centros de la fundación y otros colegios diocesanos, se abrirá la posibilidad de que las familias con dificultades económicas adquieran este material informático», detalla Manuel Camacho. Así, «hemos querido vincular la visita del Papa a este compromiso concreto con los más desfavorecidos», pues es importante que sepan que «hay personas que no los conocen que han pensado en ellos y no están solos en el mundo». Es una aportación relevante en esta ciudad, donde las diferencias entre distritos son evidentes y la brecha digital en Carabanchel, Ciudad Lineal y Puente de Vallecas amenaza con perpetuar las carencias de sus vecinos. Además, el administrador de la fundación añade que compartir con los que menos tienen será también educativo para sus propios alumnos porque, hasta que llegue la siguiente renovación ya el curso que viene, «les pedimos cuidar del ordenador y aprovecharlo bien».
Ante quienes alberguen el prejuicio de que la educación concertada es elitista, Camacho recuerda la ubicación de sus colegios, donde «las becas para el comedor son importantes» y se hace «todo lo que pueda ayudar a los alumnos y las familias». «Los colegios diocesanos solemos estar donde el Evangelio nos ha mandado y, en las zonas con desigualdad, tenemos que aprender a convivir con ella». Por último, pronostica que «el viaje del Papa va a ser muy fecundo para la gente joven», pues mandará «un mensaje sobre la nueva evangelización para que caminemos todos juntos».