La cita del Papa con voluntarios dará «frutos apostólicos» - Alfa y Omega

La cita del Papa con voluntarios dará «frutos apostólicos»

León XIV se reunirá en IFEMA con los 16.800 voluntarios inscritos a través de la archidiócesis de Madrid. Se espera que sus palabras llamen a la vocación de los indecisos

Rodrigo Moreno Quicios
Voluntarios de Madrid en el 'hub' de la parroquia San Juan de la Cruz. Foto cedida por Jesús Vidal.
Voluntarios de Madrid en el hub de la parroquia San Juan de la Cruz. Foto cedida por Jesús Vidal.

«Dentro del grupo de 45 personas que coordino, he encontrado a 45 magníficas personas que se dejan la piel por nada para mayor gloria de Dios», nos dice el laico Jesús Vidal. Él es el responsable de voluntarios de la Curia de la archidiócesis de Madrid, pero también el encargado del reclutamiento y selección de voluntarios para la visita del Papa a España, por lo que él y su equipo han contactado desde el hub en la parroquia de San Juan de la Cruz con todos los peregrinos que vendrán a Madrid. «Ha sido un trabajo brutal y tenemos gente que cada mañana ha contestado 200 correos de una sentada», subraya. Jesús Vidal pertenece además, con otras seis personas, al área de Voluntariado del Comité Organizador de la visita y sabe sobre el encuentro que León XIV tendrá el 9 de junio con los voluntarios en IFEMA, al que están convocados los 16.800 que ofrecieron su disponibilidad a través de la web que habilitó la comisión organizadora. Una cita que lleva tiempo preparando un equipo coordinado por el director de voluntariado de la archidiócesis, Ángel Luis Caballero.

Encuentro con los voluntarios

Martes 9 de junio

10:20 horas

Pabellón 3 de IFEMA Madrid

Vidal se muestra convencido de que la vista con el Pontífice «dará frutos apostólicos». Sin conocer, lógicamente, lo que dirá, vaticina que las palabras del Papa pueden guardar alguna semejanza con lo que el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, suele decir a los asistentes a las ordenaciones sacerdotales: «Entre todos vosotros siempre hay alguna vocación». Algo que podría espolear a las parejas de novios a los que les falta un empujón para casarse o a quienes llevan tanto tiempo planteándose el sacerdocio que, en el fondo, ya saben que es su camino. 

Una IA hecha por voluntarios

Para atender las incidencias de esta marea humana, Vidal y su equipo llevan cubriendo varios turnos de mañana o tarde, entre semana, desde finales de marzo. Ahora intensificarán aún más las jornadas. Entre las labores que han abordado, han encontrado entre todos los inscritos a 1.200 perfiles que desempeñarán responsabilidades especiales. Algunos serán «jefes de equipo» y coordinarán grupos de unas 25 personas. Y otros serán «jefes de sector» y coordinarán a varios de estos jefes de equipo. Para elegirlos bien se han apoyado en la inteligencia artificial, pues los 45 colaboradores de Vidal se han servido de la aplicación PINGEV —elaborada gratuitamente por voluntarios— para hacer un primer cribado entre las solicitudes de los voluntarios, a quienes se pedía listar sus «habilidades y formación». Después, comienza «un trabajo fino» para llamarlos por teléfono, conocerlos mejor y terminar de comprobar si cada uno da el perfil. «Nos hemos dedicado mucho tiempo a los recursos humanos y esto no nos pilla por sorpresa», apunta el responsable.

Su tía le pasó el testigo
Jaime del Toro

Jaime del Toro
27 años

Jaime del Toro nació en Málaga, pero vino a Madrid para estudiar en 2017 y, al terminar, encontró trabajo en una empresa energética. Conoció la parroquia de Nuestra Señora del Buen Suceso gracias a una amiga y «con el tiempo me enganché al grupo». Nos confía que «cuando me enteré de que iba a venir el Papa, me hizo mucha ilusión porque hacía ya algún tiempo que no pasaba ninguno por España». Enrique González, el párroco de Jaime, «nos dijo que la parroquia quería involucrarse», algo que este feligrés de 27 años y sus amigos recibieron «con muchas ganas» porque el verano pasado estuvieron en el Jubileo de los Jóvenes y «queríamos dar a los jóvenes de Madrid la oportunidad de disfrutar de la misma experiencia». Este voluntario tiene «especial curiosidad» por la visita de León XIV porque «eligió un nombre muy particular y, ahora que los jóvenes vamos a enfrentarnos a un montón de retos en el mundo del trabajo, me gustaría ver si habla de ese tema».  Durante la visita del Papa, Jaime llevará la misma pañoleta que le repartieron a su tía en 2003, cuando Juan Pablo II visitó España. «Aquel sentimiento de unidad la transformó» y se pasó los años siguientes explicándoselo a su sobrino. Ahora él toma el testigo.

Las parroquias empujan

Para la organización de los voluntarios también es importante la movilización de las parroquias. Mario de León, responsable de este campo en San Miguel Arcángel de Carabanchel, nos cuenta que en la suya hay unos 150. «Ha habido una generación desde la pandemia que ha participado en iniciativas diocesana y eclesiales como el Camino de Santiago, una peregrinación a Ávila en 2021, la JMJ de Lisboa de 2023, el Jubileo de los Jóvenes del año pasado o encuentros con el propio cardenal Cobo», explica. A raíz de todas estas experiencias, «se han encendido los corazones», a lo que también contribuye que «hay muchos chicos adolescentes que se han sumado a la vida parroquial a través de retiros como los de Bartimeo y tienen mucha ilusión por participar en algo con el Papa». La explicación que da Mario de León a este éxito de convocatoria es que «tenemos una experiencia muy grande de haber sido acogidos» allá donde han ido y los aproximadamente 50 jóvenes que se vincularon a la parroquia a raíz de estos eventos ahora están viviendo la alegría «de salir y dar».

También se han apuntado muchos voluntarios en la iglesia de San Germán de Constantinopla. Según nos cuenta Mario Fernández, su párroco, son 210. «Nos hemos movilizado anunciándolo en las Misas y por redes». Con la suerte de que, como aquí vienen «bastantes movimientos de jóvenes, el boca a boca ha hecho que la gente se haya ido apuntando». Destaca que, además, «para la acogida en la parroquia hay voluntarios de todo tipo de edades, desde los 16 años hasta más de 80».

Se jubila del trabajo pero no de la fe
Concha Martínez

Concha Martínez
66 años

Concha Martínez tiene 66 años y cuenta que «me acabo de jubilar». Pero no para y se ha apuntado como voluntaria con Nuestra Señora de Guadalupe, su parroquia en Madrid. «Soy una persona muy activa», por lo que «no me preocupa madrugar o trasnochar». Cuando le preguntamos por qué se ha ofrecido a esta actividad típicamente asociada a la juventud, nos confía que «ni lo había pensado» y que lo ve como lo más natural. «Estoy inscrita a varios grupos de fe en WhatsApp, estas noticias corren y rápidamente te inscribes», detalla. Después de toda una carrera en la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, cree que «tengo capacidad para organizar», pero lo que más le gustaría sería «trabajar en la sombra». Se siente muy agradecida porque «me han pasado cosas maravillosas en la vida» a las que llama «signos, encuentros y llamaditas». Por ejemplo, antes de ver pasar junto a sus hijas el papamóvil de Benedicto XVI en la JMJ de 2011, se encontró a dos franciscanas de María Inmaculada de Jesús, fundadas por la beata madre Paula Gil de Jesús, «que me inspira muchísima ternura». Concha ha animado a su entorno a ofrecer su tiempo porque «es una oportunidad de prestar un servicio» y prevé que, durante la visita de León XIV, «va a haber muchísima paz. Dios está aquí y hay que confiar».

La edad no es obstáculo

Por último, Concha Martínez, una voluntaria de Nuestra Señora de Guadalupe recién jubilada, nos cuenta que se ha lanzado a apuntarse porque de joven «empecé a notar mucha cercanía con Jesús y necesitaba un compromiso», que ha mantenido hasta hoy. Como consecuencia, ella y sus hijas «estamos muy involucradas en la vida de la parroquia». Espera que la visita de León XIV a España sea «un momento de nueva evangelización» por lo que, para aprovecharla, encarga que «tenemos que estar formados y escuchar la Palabra de Dios».