A diferencia de los lugares VIP, «en el mundo nuevo lo que más vale está al alcance de todos»
León XIV explica en el Regina Caeli que, cuando existe apertura universal, «la gratitud sustituye a la competencia». También reza por los periodistas represaliados
En tiempo de Pascua, el Papa no reza el Ángelus desde su balcón en la biblioteca del Palacio Apostólico sino el Regina Caeli. Este domingo, antes de pronunciarlo, ha dado una pequeña catequesis en la que ha explicado que Jesús «promete al hombre un mundo nuevo» y un espacio donde «cada uno tiene valor infinito» y en el que nadie queda fuera.
Al comentar las palabras de Cristo en la Última Cena, ha explicado que la promesa de preparar «un lugar» para sus discípulos significa que «en Dios hay un lugar para cada uno». Y lo ha desarrollado con una metáfora concreta: «Ante la muerte, Jesús habla de una casa, esta vez muy grande: es la casa de su Padre y nuestro Padre, donde hay lugar para todos».
«La gratitud sustituye a la competencia»
León XIV ha destacado que este mensaje adquiere todo su sentido a la luz de la Pascua porque en este tiempo litúrgico «las palabras de Cristo despliegan todo su significado», calientan «el corazón» y dan «esperanza». Además, ha destacado que, mientras «en el viejo mundo por el que aún caminamos llaman la atención los lugares exclusivos», en cambio, «en el mundo nuevo al que nos lleva el Resucitado, lo que más vale está al alcance de todos».

Esa apertura universal, ha insistido, no resta valor a la propuesta cristiana, sino que la refuerza. «Al estar abierto a cualquiera, la gratitud sustituye a la competencia, la acogida borra la exclusión y la abundancia ya no conlleva desigualdad». Como consecuencia, «nadie se confunde con nadie y nadie se pierde».
Oraciones por «los reporteros víctimas de la guerra»
Después, de esta catequesis y del Regina Caeli, León XIV ha pedido a los peregrinos oraciones por «la comunión de la Iglesia y la paz en el mundo». Ha recordado que este 3 de mayo se celebra la Jornada Mundial de la Libertad de Prensa. «Lamentablemente este derecho se viola muchas veces», ha condenado el Papa, quien también ha recordado a «los numerosos periodistas y reporteros víctimas de la guerra y de la violencia».

El Pontífice ha saludado a los peregrinos venidos de todos los rincones del mundo y, en especial, «a los profesores, religiosos y laicos de las escuelas de las hermanas franciscanas de los Sagrados Corazones». Y a los fieles de Madrid, de Granada, de Mineápolis, de Malasia, «a los peruanos que en Roma forman la asociación de la Virgen de Chapi de Arequipa», a la asociación Meter «que desde hace 30 años se dedica a proteger a los menores del flagelo del abuso involucrando a las comunidades eclesiales y civiles». Ha hecho referencia a otros varios grupos de jóvenes provenientes de Italia y a todos les ha deseado un buen domingo.