En la Triple Frontera entre Perú, Colombia y Brasil, la misión traspasa las fronteras
Los encuentros entre misioneros de los tres países ayudan a llevar a cabo una misión en medio de pueblos que no entienden de fronteras
En la Amazonía, la misión traspasa las fronteras. Un ejemplo de eso es lo que sucede en la Triple Frontera entre Perú, Colombia y Brasil. Una misión conjunta, que encuentra su vitalidad en una dinámica ágil y desafiante. A ello ayudan los encuentros semestrales entre misioneros de los tres países que trabajan en la región.
30 misioneros y misioneras
En esta semana, como informa el religioso marista João Gutemberg Sampaio, hasta pocos meses atrás secretario ejecutivo de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), se reunían 30 misioneros y misioneras que acompañan la vida de los pueblos de esa región, en las ciudades y en las comunidades indígenas y ribereñas que se esparcen en los ríos que surcan la selva amazónica. Lo hacían en Centro Educativo Marista de Tabatinga (Brasil).

Han sido laicos, religiosos y representantes indígenas, que han rezado juntos y han profundizado en el tema de la sinodalidad y en cuestiones relacionadas con los nuevos caminos para la Iglesia y la Ecología Integral en este territorio amazónico tan animado como amenazado. Un encuentro que ha tenido como objetivo «fortalecer la convivencia, compartir sueños, alegrías y desafíos en este territorio transfronterizo».
Camino sinodal en la Amazonía
La reflexión llevada a cabo en una mesa redonda ha ayudado a profundizar en un «camino sinodal en la frontera amazónica: caminos, características y sueños». Teniendo como telón de fondo la sinodalidad y las respuestas eclesiales inherentes a los gritos actuales de la Amazonía, los participantes reflexionaron sobre siete temas que viene promoviendo la Red Eclesial Panamazónica (REPAM).

Temas que abordan cómo realizar el trabajo misionero junto con los pueblos amazónicos, la incidencia en la Amazonía, tejer caminos para la justicia socioambiental y el buen vivir, la presencia de la Iglesia en las fronteras, las Juventudes al servicio de la Casa Común, las mujeres en movimiento, la Red Itinerante y el desafío de tejer redes misioneras para el territorio.
Un encuentro que sirvió para elegir la nueva coordinación, formada por un sacerdote indígena ticuna, Ferney Pereira Araujo, y dos religiosas, Marisol Recendiz Garibay y María Careca, también indígena ticuna. Un grupo de misioneros y misioneras que quieren ser portadores de esperanza en la región amazónica.