Visitas teatralizadas para mostrar el tesoro de la fe
Los vecinos de la basílica de la Asunción de Nuestra Señora, en Colmenar Viejo, enseñan el templo y su patrimonio a través de figuras como san Jerónimo
Hace apenas unas semanas, la basílica de la Asunción de Nuestra Señora, en Colmenar Viejo, al norte de Madrid, acogió la segunda edición de una iniciativa que ha unido cultura, evangelización y fe: una visita teatralizada a la que acudieron 350 personas que recorrieron el templo descubriendo su historia de una manera viva y participativa.
«La parroquia tiene un patrimonio cultural muy atractivo, que incluye la mejor colección de cantorales antiguos de Madrid además de varios objetos litúrgicos de mucho valor, como la Custodia del Sol, que se hizo con las alhajas de la gente del pueblo tras la Guerra Civil», afirma Santiago Tornos, vicario parroquial. «Para mostrar todo esto a la gente de un modo original se nos ocurrió organizar una visita teatralizada, un recurso narrativo que está muy de moda hoy en el mundo del arte y de la cultura», añade.
De este modo, durante una hora y media, los visitantes pueden conocer de cerca a personajes relacionados con la historia de España y del templo, todos ellos encarnados por vecinos de la propia localidad madrileña. Entre ellos figuran desde santos como san Jerónimo o santa Ana, hasta protagonistas del devenir de nuestro país y de la basílica; entre ellos, los Reyes Católicos, los marqueses de Mendoza o el arquitecto Juan Guas, artífice del edificio.

Más vinculado con la parroquia y con la villa de Colmenar Viejo, los visitantes pueden conocer de cerca una vida más anónima, la de Esteban Guerrero, sacristán y organista, mártir durante los años de la Guerra Civil. Este testimonio dramatizado mostrando una fe madura, en el contexto de persecución religiosa que tuvo lugar en esos años, marca uno de los momentos más intensos de la visita.
«Es una escena sobrecogedora en la que intentamos mostrar el gran dolor que se vivió en España en este período de nuestra historia—explica Santiago Tornos—. Muchos fieles, entre ellos Guerrero, fueron valientes y entregaron la vida por Cristo, en una época especialmente difícil en la que se sufrió mucho y en el que la Iglesia trato de buscar siempre la paz».
Durante el recorrido, además, el mismo san Jerónimo recibe y ayuda a los visitantes a descubrir que, detrás de las piedras y objetos que custodia la basílica «late una historia mucho más grande: la historia de la salvación». Por ello, el propósito de la iniciativa «no solo consiste en recorrer un templo, sino dejarse alcanzar por la historia de Dios, que sigue viva hoy en su Iglesia y en cada corazón que se abre a Él», dice Tornos.
Abrir la puerta a todos
«La visita me sorprendió profundamente», cuenta María, una de las visitantes, que explica que el contenido «estaba perfectamente hilado y lograba hacer presente el alma viva del templo». Sin embargo, para ella lo más admirable fue «la entrega de los actores, que cuidaban cada gesto y cada silencio con una sensibilidad extraordinaria. No fue solo una representación, sino una verdadera experiencia que me ha ayudado a mirar esta iglesia con otros ojos».
Junto a ella, Javier destaca que la propuesta «consigue atrapar a todos: desde los más pequeños hasta los mayores. Los niños estaban atentos y sorprendidos, los jóvenes conectaban con la historia y los adultos y ancianos la vivían con emoción y profundidad». «Somos nuevos en Colmenar Viejo y nos impresionó muchísimo la cantidad de historia y de tesoros que encierra la parroquia. Nos encantó la iniciativa», dice asimismo Marta, otra vecina de la localidad madrileña.

Tras la buena acogida de esta segunda edición, la parroquia continuará ofreciendo nuevas oportunidades para conocer la basílica con visitas guiadas mensuales —las próximas serán el 2 y el 24 de mayo—, con la opción de concertar otras para colegios y grupos. En los meses de verano, la experiencia se completará con recorridos nocturnos, que permitirán descubrir el templo en un ambiente especialmente sugerente.
«No solo queremos contar la historia del templo, sino también evangelizar: hablar de nuestros ángeles, de la Virgen María, de la vida de Jesús…, y abrir de este modo a todos las puertas de la parroquia», dice Tornos.
Porque, como decía uno de los actores durante la visita teatralizada, «la historia que habéis contemplado no es pasado. No terminó con los mártires. No terminó con los apóstoles. La última página Dios quiere escribirla también con vuestra vida».