El Papa pide nutrirse de la Eucaristía para ser «portadores de la reconciliación» en un mundo en guerra
«En un mundo que tanto necesita la paz, nos comprometemos más que nunca a ser asiduos y fieles a nuestro encuentro eucarístico con el Resucitado, para salir de Él como testigos de caridad y portadores de la reconciliación», ha dicho León XIV, que ha instado a proteger a la población civil
El Papa no pierde ocasión para denunciar la guerra y clamar por la paz. El pasado sábado presidió una vigilia de oración en la basílica de San Pedro; y este domingo tras el rezo del regina caeli ha vuelto a suplicar por el fin de la violencia.
León XIV ha dicho acompañar «con una oración aún más intensa por aquellos que sufren a causa de la guerra». En concreto, ha citado al «amado pueblo ucraniano», al que le ha asegurado «la luz de Cristo», que «llega con fuerza y consuela». El Pontífice ha instado a la comunidad internacional a actuar ante «el drama de esta guerra».
En término similares se ha pronunciado sobre el Líbano. Ante todos estos conflictos, el Santo Padre ha invocado «el principio de humanidad inscrito en la conciencia de cada persona y reconocido en las leyes internacionales». Esto, según el Papa, «conlleva la obligación moral de proteger a la población civil de los atroces efectos de la guerra».
Por último, se ha detenido en el conflicto de Sudán, del que este miércoles se cumplen tres años. «¡Cuánto sufre el pueblo sudanés, víctimas inocentes de este drama inhumano!», ha lamentado León XIV, que ha llamado «a las partes beligerantes a que silencien las armas e inicien sin condiciones previas el diálogo y pongan lo antes posible fin a esta guerra fratricida».
Antes de despedirse de los fieles, ha ahondado en esta idea y ha hecho un «llamamiento a las partes en conflicto para que cesen el fuego», y busquen «con urgencia una solución pacífica».

Importancia de la Eucaristía
Antes de la oración mariana, el Papa se ha detenido en el viaje por África que comenzará mañana. Ha citado expresamente a «algunos mártires», que «nos dejaron un testimonio precioso» de entrega de la vida por amor a la Eucaristía. Simplemente «no podían vivir sin celebrar el día del Señor».
Antes de pedir oraciones por este viaje, León XIV ha explicado que «es ahí donde se nutre y crece nuestra fe, donde nuestros esfuerzos se funden en acción de un único cuerpo. La realización de un único proyecto de salvación que abarca a toda la humanidad».
Y ha concluido: «En un mundo que tanto necesita la paz, nos comprometemos más que nunca a ser asiduos y fieles a nuestro encuentro eucarístico con el Resucitado, para salir de Él como testigos de caridad y portadores de la reconciliación».