José Esparza, el supernumerario del Opus Dei que tocó el bombo durante 17 años en las fiestas de su pueblo - Alfa y Omega

José Esparza, el supernumerario del Opus Dei que tocó el bombo durante 17 años en las fiestas de su pueblo

El libro Luces desde Lodosa ahonda en la figura de este empresario de la harina, que destacó por su compromiso en el trabajo, su alegría y por el desarrollo sociolaboral y deportivo de los jóvenes de su pueblo

José Calderero de Aldecoa
José Esparza.
José Esparza. Foto cedida por Víctor Sanz Santacruz.

Luces desde Lodosa (Rialp), escrito por Víctor Sanz Santacruz, recoge la vida de José Esparza Galilea, empresario del sector harinero. Fue uno de los primeros supernumerario de Navarra, que se afanó tanto en mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores como en tocar el bombo subido a una charanga durante las fiestas del pueblo. «Soy el que anima las fiestas, así que ese bombo que ve, a cada golpazo he hecho miles de jaculatorias, pues llevo 17 años tocándolo», escribió en 1968 a san Josemaría Escrivá.

Se dedicó a vender harina, pero no de cualquier manera. Siempre se preocupó de garantizar unas condiciones laborales dignas a los trabajadores y sus familias.
—Eso es. Te pongo un ejemplo. Cuando se quedó al frente de la gestión de la empresa familiar puso como única condición a los propietarios dar a los empleados, con arreglo a los beneficios, alguna paga extra sin necesidad de consultar a nadie. Así, en Navidad y al final de cada ejercicio José les entregaba una cantidad adicional que a veces equivalía a una cuarta parte del salario anual. Más adelante, cuando trabajó como jefe de ventas en una harinera de Tafalla, había un cliente que no podía pagar la harina con puntualidad. Debía bastante dinero y estaba pasando apuros. Como al dueño de la empresa le parecía arriesgado seguir vendiéndole harina, José se mostró dispuesto a pagar con su propio sueldo la deuda, hasta que el panadero pudiera pagar. Finalmente, ese cliente acabó pagando todo lo que debía, sacó adelante su negocio, y con el tiempo fue un buen cliente de la fábrica de harinas y gran amigo de José.

Algo que destacaba en él era su alegría y sentido del humor. Incluso iba en la charanga con el bombo.
—En una carta que escribe a san Josemaría Escrivá en 1968, le cuenta: «Desde que vino a Lodosa la primera charanga he sido siempre el organizador y el que toca el bombo, entonces estaba soltero, pero de casado es igual, la gente está tan acostumbrada a verme que no ve bien que me retire, dice que soy el que anima las fiestas, así que ese bombo que ve, a cada golpazo he hecho miles de jaculatorias, pues llevo 17 años tocándolo».

Esparza y el Opus Dei

¿Cómo conoció el Opus Dei?
—Lo conoció en 1951, con 23 años, por medio de un amigo de la infancia que había estudiado Medicina en Zaragoza y se había incorporado al Opus Dei en 1949. Ese amigo vivió en Lodosa un año sustituyendo a su padre, médico del pueblo, mientras se recuperaba de una enfermedad. Comenzó a hablar con José y otros, animándoles a tratar con más intimidad a Dios, frecuentar los sacramentos y mejorar su vida cristiana. Le explicó el espíritu del Opus Dei, cuyos miembros buscan la santidad en medio del mundo y de sus tareas familiares y profesionales y José, que se había ido adentrando en el trato personal con Dios, le dijo sencillamente que, «si eso era mejor que lo que llevaban entre manos, estaba de acuerdo». Solicitó la admisión en abril de 1953, y se casó al año siguiente. Fue uno de los primeros supernumerarios de Navarra

Dos proyectos que le marcaron fueron el Club Deportivo Lodosa y la Escuela Familiar Agraria Imas. ¿Qué papel tuvo en ambos?
—Su relación con el Club Deportivo Lodosa recorre todos las categorías posibles, pues fue jugador, capitán, entrenador, directivo y presidente. El tema de la Escuela Familia Agraria Imas es diferente. A comienzos de la década de 1960 san Josemaría Escrivá manifestó el deseo de hacer algo con la gente del campo, para mejorar sus condiciones de trabajo y proporcionar una formación humana y profesional con una visión cristiana del hombre. Así surgieron las Escuelas Familiares Agrarias en España. José asistió a la primera reunión de promotores celebrada en Andalucía, de donde volvió con un documento que le facultaba para promover Escuelas Familiares Agrarias (EFA) en Navarra y La Rioja. Se puso manos a la obra y, tras no pocas dificultades, sobre todo de carácter económico, se consiguió un terreno, se construyó un edificio de nueva planta y, a unos pocos kilómetros de Lodosa, comenzó a funcionar la Escuela Familiar Agraria «Imas», inicialmente con 33 alumnos. En el periodo en que la EFA Imas estuvo en funcionamiento, hasta finales de los años 90 del siglo pasado, se formaron varios cientos de jóvenes agricultores de diferentes pueblos, algunos de ellos muy pequeños, diseminados a lo largo de una extensa área de Navarra y La Rioja. Todos ellos recuerdan con cariño y agradecimiento lo que aprendieron, tanto profesional como humanamente. José se ocupó sobre todo de mantener la relación con los padres de alumnos, para los que organizaba reuniones y encuentros en los que transmitía una visión cristiana de la vida.

Luces desde Lodosa
Autor:

Víctor Sanz Santacruz

Editorial:

Rialp

Año de publicación:

2025

Páginas:

194

Precio:

16,90 €

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