«No existe una Iglesia ideal y pura», dice el Papa

«No existe una Iglesia ideal y pura», dice el Papa 

León XIV ha profundizado en su catequesis semanal en la naturaleza «compleja» de la Iglesia

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
León XIV saluda a los peregrinos durante la audiencia. Foto: Vatican News.
León XIV saluda a los peregrinos durante la audiencia. Foto: Vatican News.

El Papa León XIV ha continuado su ciclo de catequesis sobre la Lumen gentium, constitución dogmática del Concilio Vaticano II. Ha centrado su reflexión en la naturaleza «compleja» de la Iglesia, señalando que «no existe una Iglesia ideal y pura». 

En su intervención, el Pontífice ha recordado que en el primer capítulo del documento conciliar la Iglesia es descrita como «una realidad compleja». Ha planteado la pregunta sobre el significado de esta complejidad. Ha precisado que no se trata simplemente del resultado de sus dos mil años de historia, sino de «la unión ordenada de aspectos o dimensiones diversos dentro de una misma realidad». En este sentido, ha explicado que la Iglesia es «un organismo bien compaginado, en el que conviven la dimensión humana y la divina sin separación y sin confusión». 

La Iglesia es «una comunidad de hombres y mujeres, con sus virtudes y sus defectos», que comparten la misión de anunciar el Evangelio. Pero «posee también una dimensión divina». Esta no consiste en una perfección ideal de sus miembros, sino en que «es fruto del plan de amor de Dios por la humanidad, realizado en Cristo». Por ello, ha indicado que la Iglesia es «al mismo tiempo comunidad terrena y cuerpo místico de Cristo». 

Personas concretas 

Para iluminar esta condición, el Pontífice ha remitido a la vida de Jesús. Ha explicado que, así como quienes lo encontraban «experimentaban su humanidad», también «siguiendo a aquel Hombre, los discípulos se abrían al encuentro con Dios».  

El Papa entre la gente antes de comenzar la audiencia. Foto: Vatican Media.
El Papa entre la gente antes de comenzar la audiencia. Foto: Vatican Media.

Al aplicar esta perspectiva a la realidad eclesial, el Papa ha reconocido que en la Iglesia se descubre «una dimensión humana hecha de personas concretas». A veces reflejan la belleza del Evangelio y otras «se cansan y se equivocan». Con todo, ha subrayado que «precisamente a través de sus miembros y sus limitados aspectos terrenos, se manifiesta la presencia de Cristo y su acción salvadora». 

Por este motivo, ha insistido en que «no existe una Iglesia ideal y pura», sino una única Iglesia de Cristo encarnada en la historia. En ella, «Cristo la habita y sigue donándose a través de la pequeñez y la fragilidad de sus miembros». 

Más paz, menos odio

«Rezar por la paz, trabajar por la paz, menos odio» fue el llamamiento que el Papa León XIV compartió el martes con un grupo de periodistas frente a la residencia de Castel Gandolfo, donde suele pasar los martes su habitual jornada de descanso y trabajo. 

Mientras en Oriente Medio se multiplican los ataques y aumentan la tensión y el miedo en el mundo, el Pontífice exhortó a perseguir el objetivo de la paz, «buscar realmente promover el diálogo» y «encontrar soluciones sin recurrir a las armas para resolver los problemas».