Vicente Martín confirma a alumnos del Colegio Arzobispal y los llama a «la revolución de la bondad»
El obispo auxiliar impartió la Confirmación a ocho alumnos del Colegio Arzobispal. Con el espíritu del resucitado, les dijo, podrán «dar testimonio de que sois hijos de Dios, y continuar así la misión»
La capilla del Seminario Conciliar de Madrid acogía en la tarde de este 26 de febrero la Eucaristía en la que fueron confirmados ocho jóvenes del Colegio Arzobispal-Seminario Menor. Presidida por el obispo auxiliar de Madrid, monseñor Vicente Martín, la celebración reunió a formadores, profesores, familiares y compañeros de estudio de los confirmandos.
Continuar la misión
Una celebración con la que estos jóvenes concluían su Iniciación Cristiana, como señaló el presidente de la celebración en la homilía. En palabras del obispo auxiliar, los confirmandos recibieron «el espíritu del resucitado, para dar testimonio de que somos, sois hijos de Dios, y continuar así la misión que encargó Cristo el Señor».

Haciendo referencia a las lecturas del día, resaltó el hincapié en la oración, diciéndonos cómo ha de ser esa oración: ante todo humilde y sincera, confiada y perseverante. Actitudes presentes en la reina Ester y en sus palabras, según monseñor Vicente Martín, que destacaba que Jesús, que quiere despertar la confianza de sus seguidores en el Padre Bueno de todos, nos revela cómo es el corazón de Dios. Desde ahí, señalaba que Jesús «nos invita a pedir, llamar y buscar al Padre, a confiar en la revolución de la bondad de Dios».
Lo importante es la actitud: «Vivir pidiendo, buscando y llamando». Pedir como actitud propia del pobre, buscar y dar pasos para conseguir lo que no está a nuestro alcance. Y hacerlo para «buscar ante todo el reino de Dios y su justicia: un mundo más humano y digno para todos». Finalmente, llamar, «gritar a Dios cuando lo sentimos lejos», recalcó el obispo auxiliar. Algo que es expresión de la confianza absoluta de Dios en el Padre.
Necesidad del Espíritu
Monseñor Vicente Martín hizo ver la necesidad de que «el Señor nos transforme la mente y el corazón y nos regale el don de su Espíritu, y con él sus talentos para dar frutos de vida».
Una necesidad del Espíritu que está basada, según el obispo en cinco razones: para vivir como hijos de Dios, crecer en la amistad con Jesús y seguirle; porque el Espíritu es nuestro motor, lo que nos hace funcionar correctamente, nos lleva a vivir con sencillez y corazón limpio, siendo misericordiosos y pacíficos; porque el Espíritu Santo nos visita interiormente y nos limpia; porque nos hace sentirnos parte de la Iglesia, con un sentido de pertenencia y vinculación, de comunidad; para poder dar testimonio de nuestra fe y cambiar la sociedad, siendo coherentes, testigos y misioneros en todos los ambientes.

El obispo auxiliar de Madrid ve en el pedido de Jesús en el Evangelio: «Todo lo que deseéis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos», el instrumento para llevar a cabo «la revolución de la bondad», que consiste en «hacer todo el bien que pueda».
Finalmente, después de felicitar a los confirmandos, padrinos, padres, formadores y a todo el Seminario Menor, monseñor Vicente Martín pedía «que el Espíritu Santo os ayude a hacer fructificar todas las capacidades que lleváis dentro».