El cuerpo de Hosni explica la represión siria - Alfa y Omega

El cuerpo de Hosni explica la represión siria

Cuando fue fotografiado por Samuel Nacar —ganador del Premio Luis Valtueña— hacía solo tres días que había salido de la cárcel siria de Sednaya. Le torturaron hasta que confesó lo que sus captores querían oír

José Calderero de Aldecoa
Hosni pasó seis años encarcelado en Siria por desertar del Ejército. Foto: Samuel Nacar.
Hosni pasó seis años encarcelado en Siria por desertar del Ejército. Foto: Samuel Nacar.

El día de la fatídica DANA, el fotoperiodista Santi Palacios se encontraba en su pueblo, «que está a una hora de Paiporta», explica en conversación con Alfa y Omega. Su obsesión siempre ha sido llegar a los sitios antes de que se produzca la catástrofe, no después. «Por eso, cuando vi la alerta roja me planteé ir hasta allí». Pero, finalmente, rechazó la idea pensando que sería un aviso meteorológico más. «¿Quién podía prever algo así?», lamenta. No fue hasta el día siguiente cuando se dio cuenta de la magnitud de lo sucedido. «Aun así, fui de los primeros en aparecer». Ni rastro de los equipos de emergencia.

Salud y justicia

«El premio continúa siendo una herramienta esencial para visibilizar la dignidad humana y tender puentes entre el sufrimiento y la acción, recordando que no puede haber salud sin justicia ni injusticia que deba permanecer en silencio», señala el presidente de Médicos del Mundo.

A las fotos que tiró aquellas semanas, que ahora le han valido para ser finalista del Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, que organiza la ONG Médicos del Mundo, las ha llamado Nadie llegó a tiempo. En ellas se ve, por ejemplo, a Agustina Zahonero del Río, de 61 años, abrazándose a su hija Gema. Esta sabe que su madre se ha salvado de milagro. Cuando las autoridades emitieron la alerta por inundaciones, Agustina ya estaba agarrada a la lámpara del techo de su salón junto a su otra hija, Ana, de 26 años. Se encontraban a oscuras, flotando y suplicando para que el agua no subiera más. El nivel alcanzó casi tres metros, pero pudieron escapar a tiempo gracias a que un vecino hizo un agujero en la pared con un martillo. Por allí se colaron hasta el piso de arriba. Para Palacios, la experiencia hace «incomprensible que no exijamos más formación técnica a las autoridades».

Una luz en las sombras

Samuel Nacar, el ganador del premio, cuyas fotos se podrán ver en la Fundación Ortega-Marañón (Madrid) hasta el 28 de febrero, también pasó por Valencia. El galardón, sin embargo, lo ha recibido por la serie Las sombras ya tienen nombre, en la que documenta la brutal represión del régimen de Bashar al Asad en la cárcel siria de Sednaya. La prisión fue un gran centro de opresión y tortura del que nadie supo nada hasta que cayó el dictador y se abrieron sus puertas. Tres o cuatro días después, Nacar pudo recorrer sus entrañas. «Me impresionó que estaba todo lleno de papeles tirados por el suelo y un montón de personas recopilaban cuantos podían para buscar en ellos alguna pista sobre sus familiares desaparecidos», rememora el fotoperiodista, que documentó la masacre para la revista 5w.

El centro de Paiporta, el 30 de octubre de 2024, estaba anegado de lodo.
El centro de Paiporta, el 30 de octubre de 2024, estaba anegado de lodo. Foto: Santi Palacios.

Pero más allá del lugar, a Nacar y a Agus Morales —periodista que le acompañaba— les interesaba sobre todo poner nombre a esas sombras y contar sus historias para que el mundo supiera lo que realmente había ocurrido. Y que no se volviera a repetir. El nombre de la persona que aparece en la fotografía que corona este artículo es Hosni Diab. Pasó seis años en prisión por desertar del Ejército sirio. «Nos contó que le tendieron una trampa. Le dijeron que lo liberarían si confesaba pertenecer a un grupo rebelde». Finalmente lo hizo, pero tan solo para que dejaran de torturarle. En vez de soltarlo, lo mandaron a Sednaya. ¿Qué pasó allí dentro? El mejor testimonio es su propio cuerpo. «Su estado explica lo que implica estar tantos años preso».

Los finalistas

'Muerte eterna', de Jehad Alshrafi, documenta el hambre en Gaza. En la foto, dos mujeres lloran la muerte de su padre, Abd Rahman al Baba. Foto: Jehad Alshrafi.
Muerte eterna, de Jehad Alshrafi, documenta el hambre en Gaza. En la foto, dos mujeres lloran la muerte de su padre, Abd Rahman al Baba. Foto: Jehad Alshrafi.
'Si las mujeres afganas desvelaran sus historias', de Valentina Sinis, habla de la pérdida de derechos de las mujeres en el país y del entorno hostil en el que tienen que vivir las afganas.
Si las mujeres afganas desvelaran sus historias, de Valentina Sinis, habla de la pérdida de derechos de las mujeres en el país y del entorno hostil en el que tienen que vivir las afganas. Foto: Valentina Sinis.