Defensa ofrece toda la logística militar para la visita del Papa a España: «Nuestro país estará a la altura»
La presencia de León XIV, uno de los acontecimientos del año en España, es un «reto logístico, de movilidad y de seguridad», subraya tras una reunión entre la ministra y el nuncio
El Ministerio de Defensa ha anunciado que España afronta uno de los retos logísticos, de movilidad y de seguridad más importantes del año con la próxima visita del Papa León XIV, programada del 6 al 12 de junio. El ministerio, a través de su cuenta oficial en la red social X, subrayó este jueves que el despliegue que supondrá la llegada del Pontífice «sacará a miles de personas a la calle» y que las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad trabajarán en coordinación para que el país «esté a la altura» de un acontecimiento de esta envergadura.
La visita de León XIV a España sacará a miles de personas a la calle y supondrá un reto logístico, de movilidad y de seguridad y, seguro, nuestro país estará a la altura.
— Ministerio Defensa (@Defensagob) February 26, 2026
Robles se reúne con el nuncio apostólico en España, en el marco de los preparativos para este evento. pic.twitter.com/fWHps5x5tj
La ministra Margarita Robles y el nuncio apostólico en España, Piero Pioppo, se reunieron este jueves. Ambos coincidieron en señalar que los preparativos implican tanto la vertiente pastoral del viaje como la oficial. Esto se debe a que León XIV acude también como jefe de Estado, con encuentros protocolarios con las máximas autoridades del país.
Un regreso histórico tras 15 años
La visita de León XIV romperá un paréntesis de 15 años sin que un Papa ponga pie en España. El último Papa en hacerlo fue Benedicto XVI en 2011, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, después de varias visitas realizadas tanto por él como por Juan Pablo II durante sus respectivos pontificados.
En total, la historia reciente registra ocho viajes papales a suelo español: Juan Pablo II visitó España en cinco ocasiones (entre 1982 y 2003) y Benedicto XVI en tres (Valencia en 2006, Santiago de Compostela y Barcelona en 2010, y la JMJ de Madrid en 2011).
Ese historial no solo refleja encuentros con fieles, sino momentos en los que la Iglesia y la sociedad española se han visto profundamente marcados: desde homilías multitudinarias hasta actos públicos que movilizaron a cientos de miles de personas y tensaron la logística urbana y de seguridad.
Cómo se prepara un país para recibir a un Pontífice
La llegada de un Papa no es solo un acontecimiento religioso; para un Estado supone una operación compleja con múltiples dimensiones: un viaje papal combina actividades espirituales con actos oficiales.
Además de Misas y encuentros con fieles, León XIV podría pronunciar un discurso ante las Cortes Generales en sesión conjunta. Este gesto protocolario, según la Conferencia Episcopal Española, reforzaría la relación entre España y la Santa Sede.
Además, miles de fieles en plazas, calles cortadas al tráfico, la certificación de itinerarios y la protección del Pontífice y de las autoridades presentes exige una coordinación estrecha entre el Ministerio de Defensa, las Fuerzas de Seguridad del Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos.
Una visita papal puede atraer a miles de peregrinos y turistas. Las ciudades anfitrionas —Madrid, Barcelona, Tenerife y Las Palmas— deben prever transporte, alojamiento, servicios sanitarios, gestión de residuos y apoyo de voluntariado para atender las necesidades de los asistentes.
La Conferencia Episcopal Española ha promovido la colaboración ciudadana a través de donativos y acciones voluntarias para hacer realidad la visita sin que dependa exclusivamente de fondos estatales.