100 años después de su fundación, la Alianza en Jesús por María cumple «la mayoría de edad» - Alfa y Omega

100 años después de su fundación, la Alianza en Jesús por María cumple «la mayoría de edad»

El instituto secular Alianza en Jesús por María clausura su centenario con una Misa presidida por el cardenal Cobo en la Almudena. Llegaron a tener una alcaldesa

Rodrigo Moreno Quicios
Isabel Salvador, a la derecha del todo, es la directora general.
Isabel Salvador, a la derecha del todo, es la directora general. Foto: Alianza en Jesús por María.

«Celebrar un centenario es un momento de gracia para ver lo que se ha recibido. Es como alcanzar la mayoría de edad», cuenta a Alfa y Omega Isabel Salvador. Es la directora general del instituto secular Alianza en Jesús por María, una entidad que fue fundada hace 100 años y que celebrará la clausura de su año jubilar este sábado en la catedral de la Almudena en una Misa presidida por el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid.

Las laicas consagradas de esta institución —que se llaman aliadas— tienen en el pueblo de Griñón una gran casa que sirve de punto de encuentro, por lo que celebraron el pasado 2024 en la catedral de Getafe el inicio de su año jubilar. Sin embargo, su fundador, el sacerdote vasco Antonio Amundarain Garmendia, falleció en Madrid porque «en los últimos años de su vida tuvo que ir allí para dirigir el instituto». Motivo por el cual este centenario se concluirá en la catedral de la Almudena.

La familia aliada cuenta también con familias, chicos y chicas. Foto: Alianza en Jesús por María.

La directora general nos explica que la Alianza en Jesús por María nació como una pía unión pero, después de que la constitución apostólica Provida Mater Ecclesia creara una nueva figura jurídica en 1947, ellas se conviertieron en instituto secular en 1950. «Somos uno de los primeros de España», presume Isabel Salvador. Y explica que las aliadas llevan «una forma de vida consagrada» pero no tienen «vida comunitaria». Es decir, que en vez de compartir una residencia, cada una «vive en su casa y tiene su profesión como cualquier laico». Según las propias palabras, lo que hacen es «vivir en el llano de la vida» y dar testimonio con su ejemplo en los lugares corrientes y molientes donde trabajan.

Una consagrada alcaldesa

Preguntada sobre qué tipo de oficios suelen tener las aliadas, Isabel Salvador explica que se dedican «a cualquier profesión abierta a la mujer». Lo más intuitivo es pensar que históricamente lo hayan hecho «en educación, en sanidad o en tareas domésticas». Pero también lo han hecho «en las Administraciones» y, de hecho, han tenido «una alcaldesa» en un pueblo cerca de Cuenca.

Estas laicas consagradas al principio eran tan solo doce, pero «llegamos a ser unas 3.000». En la década de 1950 «llegó el salto a América» y hoy conservan presencia en Ecuador, Argentina, México. También en Estados Unidos e Italia. Anteriormente la tuvieron en Alemania, aunque ya no.

«Ser fermento en la dispersión»

En el caso particular de Isabel Salvador, «yo he vivido con mis padres y mi hermana» hasta que los primeros fallecieron. Cuenta que descubrió la vocación fascinada por el testimonio de vida oculta y sencillez con que las aliadas viven en cualquier ambiente». Resume su misión como «ser fermento en la dispersión». Y recuerda vívidamente ir a campamentos con 14 y 15 años y fijarse allí en el ejemplo «de una aliada que tenía más de 80 años, siempre sonreía y pasaba desapercibida». «Yo me dije: “¡Quiero ser como esa!”», confiesa.

Acto conmemorativo del centenario. Foto: Alianza en Jesús por María.

En el momento en que atiende nuestra llamada, la directora general del instituto secular Alianza en Jesús por María está pendiente porque están llegando a su casa personas de toda España. Aunque al principio trabajaban solo con muchachas, acabaron desarrollando la «familia aliada». Es un grupo mucho más grande con laicos colaboradores y en el que organizan campamentos —ahora mixtos— para educar en la fe a chicos y chicas.

Finalmente, preguntada sobre qué supone para ella y la institución que el arzobispo de Madrid, José Cobo, presida la clausura de su centenario, Salvador destaca que «nuestro instituto ha sido siempre muy eclesial. Que lo haga el cardenal para nosotros supone la vinculación, el cariño y la acogida de la Iglesia».