Militares etíopes secuestran a 17 personas en un centro salesiano
Agentes de Policía también irrumpieron en la catedral ortodoxa de Adís Abeba y detuvieron a sacerdotes y monjes tigriños
La agencia Fides pudo confirmar este martes, gracias a fuentes locales, la incursión llevada a cabo por las fuerzas militares del gobierno en un centro gestionado por los salesianos en Gottera, en Adís Abeba. 17 sacerdotes, hermanos y empleados han sido detenidos y llevados a un lugar desconocido. Conmocionados por el acontecimiento, los salesianos de Etiopía, en un mensaje enviado a Fides, invitaban a «rezar por la paz y la unidad del país». En medio de una situación de verdadero sufrimiento, miedo y precariedad absoluta, todos los cristianos de Etiopía esperan que el llamamiento del Papa, la intervención de la Unión Africana y la del enviado estadounidense al Cuerno de África, Jeffrey Feltman, contribuyan a calmar la situación.
«La noticia de la detención de sacerdotes, diáconos y laicos etíopes y eritreos que vivían en la casa provincial de los salesianos», explicaba a Fides el padre Mussie Zerai, afincado en Italia, «nos deja consternados. No comprendemos los motivos que están detrás de un acto tan grave: ¿Por qué arrestar a sacerdotes que cumplen su misión educativa, además en un centro que siempre ha estado comprometido en hacer el bien, frecuentado desde hace años por muchos niños, en el que se recuperan niños de la calle?».
Entre los detenidos, están desde el provincial hasta personal de cocina. «Sabemos que ha habido incursiones y allanamientos en otras casas religiosas. Pero para todos está claro que las iglesias, las casas de los religiosos, no son centros de política». Según informa Africa ExPress, agentes de Policía también irrumpieron en la catedral ortodoxa de Adís Abeba, interrumpiendo una celebración religiosa, para detener a sacerdotes y monjes tigriños. Los cargaron en una furgoneta y los llevaron a un lugar no identificado.
Un centro «abierto a todos»
El sacerdote eritreo, célebre por su labor a favor de los inmigrantes que intentan llegar a Europa, ha compartido su esperanza de que «todo se resuelva lo antes posible y que se llegue a una pronta liberación de todos, y que esta locura no sea obstáculo para la misión de la Iglesia hacia los pobres y hacia los que se encuentran en dificultades». El mismo Zerai ha visitado el centro salesiano en el pasado, y fue testigo de «lo bien que funcionaba, abierto a todos sin distinción de etnia, religión, clase social».
Los salesianos llegaron a Etiopía en 1975. Desde entonces han establecido una presencia significativa en cinco regiones del país, con 100 miembros en 15 casas. Una de las regiones en las que se encuentran es el propio Tigray, cuyo conflicto se ha convertido en solo un año en uno de los más activos del mundo. La semana pasada, la comunidad de Adís Abeba informaba de que los salesianos de Tigray se encontraban bien y continuaban acompañando a la población y repartiendo la ayuda que reciben a cuentagotas.
Durante el ángelus del domingo el Papa Francisco recordaba la terrible situación: «Sigo con preocupación las noticias que llegan desde la región del Cuerno de África, en particular de Etiopía, sacudida por un conflicto que se prolonga desde hace más de un año y que ha causado numerosas víctimas y una grave crisis humanitaria. Invito a todos a la oración por esa población tan duramente probada, y renuevo mi llamamiento para que prevalezcan la concordia fraterna y el camino pacífico del diálogo».