25 años de Mothers Prayers: la oración que cambia a los hijos - Alfa y Omega

25 años de Mothers Prayers: la oración que cambia a los hijos

«Cuando los hijos son pequeños es más fácil hablarles de Dios, pero a partir de una edad es mejor entregárselos a Él», dice la coordinadora nacional

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo

Este sábado, miles de madres de todo el mundo estarán pendientes de conectarse vía online con la catedral de Westminster, en una Eucaristía en la que la fundadora de la asociación Mothers Prayers, Verónica Williams, hará balance de sus 25 años de actividad. 

En la actualidad hay madres de 126 países de todo el mundo rezando por sus hijos desde esta experiencia, también en España. Mavi Allende, la coordinadora nacional, cuenta que entre las 2.000 españolas vinculadas a Mothers Prayers hay abundantes historias de perdón, de sanación y conversión: hijos que dejan las drogas, que regresan a casa, que se casan…  

Cada semana, por toda la geografía española se citan numerosos grupos de dos a ocho madres cada uno. «Nos podemos reunir en una parroquia o en una casa, y lo que hacemos es rezar por nuestros hijos, nuestros maridos, nuestros ahijados y por un sacerdote que elegimos para encomendarlo», afirma Mavi. 

Este formato tan sencillo tiene abundantes frutos. «El primero de todos es la paz que nos da a las madres hacer esta oración cada semana –confirma la coordinadora nacional–. Cuando los hijos son pequeños es más fácil hablarles de Dios, pero a partir de cierta edad es mejor entregárselos a Él, y decirle: ‘Tú los has creado, que se cumpla en ellos tu voluntad’».  

Para Mavi, «cuando la madre tiene paz es más fácil la relación en casa. La madre debe tener confianza en Dios, saber que al entregárselos Él se va a ocupar según sus tiempos». Por eso, «muchas madres cuentan que gracias a esta oración han visto muchos cambios en sus hijos. El Señor actúa, sin duda. Gracias a la oración de su madre, ningún hijo se perderá». 

Mavi conoció Mothers Prayers cuando una prima de origen francés invitó a España a Verónica Williams. «Fuimos a una conferencia y nos encantó a una amiga y a mí. Al día siguiente empezamos a rezar juntas», recuerda. Así estuvieron dos años y medio, hasta que una segunda visita de Williams impulsó su actividad. «Nosotras no hacíamos proselitismo, solo lo comentabas y eran nuestras amigas las que se iban animando poco a poco. Si ahora estamos en toda España es porque esto es una obra de Dios. Son las madres las que nos llaman a nosotras, y hay muchos sacerdotes también interesados en estos grupos. Todo es obra de Dios». 

«Tus hijos volverán al hogar»

En 1995, una madre de familia inglesa, Verónica Williams, se encontraba alarmada ante la situación de la juventud, y preocupada especialmente por sus hijos. Llevó su inquietud incluso ante el Parlamento, pero no obtuvo respuesta. «Entonces decidió ponerse en manos del Señor y comenzar a rezar junto a su cuñada», dice Mavi Allende, «y poco a poco se les fueron uniendo más y más madres». La iniciativa corrió como la pólvora y 25 años después están por todo el mundo, y hasta se han empezado a formar grupos de madres de otras confesiones cristianas: anglicanas, protestantes y ortodoxas.  

En aquellos primeros días, buscando una confirmación del Señor para la iniciativa, Verónica abrió la Biblia al azar y Dios le mostró el pasaje de Jeremías 33, 16-17: «Deja de llorar y enjúgate las lágrimas. Todo lo que has hecho por tus hijos será recompensado. Volverán de la tierra del enemigo, tus hijos volverán al hogar. Lo digo yo, el Señor».