2025 acabó con 300 periodistas presos. China, Myanmar e Israel, los que más encarcelan
China encarceló a 50 periodistas, Myanmar a 30 e Israel a 29, todos ellos de origen palestino y sin garantías procesales. Les siguen Rusia y Bielorrusia
Más de 300 periodistas seguían encarcelados en todo el mundo al cierre de 2025 por quinto año consecutivo. Así lo indica el último informe del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ). En total, la organización documentó 330 periodistas privados de libertad en relación con su labor informativa a 1 de diciembre de 2025, la tercera cifra más alta desde que el comenzó sus registros en 1992 y solo ligeramente inferior al récord de 384 a finales de 2024. El dato confirma una tendencia que el propio organismo define como «obstinadamente alta» en un contexto global marcado por el avance del autoritarismo y la inestabilidad política.
Los líderes de la represión
China, Myanmar e Israel encabezaron la lista de países con más periodistas encarcelados, seguidos por Rusia y Bielorrusia. Por tercer año consecutivo, China se mantuvo como el peor país del mundo en este ámbito, con 50 periodistas detenidos, siete de ellos en Hong Kong. Entre los casos figuran Jimmy Lai y Dong Yuyu, galardonados con el Premio Internacional de Libertad de Prensa del Comité para la Protección de los Periodistas. Las investigaciones de la organización señalan que el uso sistemático de cargos contra el Estado para perseguir a periodistas es una práctica central de la represión china, una tendencia que se replica a escala global: el 61 % de los periodistas encarcelados en 2025 lo estaban bajo este tipo de acusaciones.

Myanmar ascendió al segundo lugar con 30 periodistas encarcelados, en un deterioro continuado del entorno mediático desde el golpe militar de 2021. Israel pasó del segundo al tercer puesto, con 29 periodistas palestinos detenidos, en su mayoría de forma arbitraria y sin garantías procesales, incluso tras un cese al fuego y canjes de prisioneros.
Las democracias también encarcelan
«El uso del encarcelamiento como herramienta para silenciar a la prensa ya no es exclusivo de las autocracias», advierte la directora ejecutiva del CPJ, Jodie Ginsberg. A su juicio, «autocracias y democracias, por igual, están encarcelando periodistas para sofocar la disidencia y silenciar el periodismo independiente». Y subraya que «cada periodista encarcelado es un golpe al derecho del público a estar informado».
El informe alerta además sobre las condiciones de detención. Casi un tercio de los periodistas presos denunciaron malos tratos, y un 20 % afirmó haber sufrido torturas o palizas. Desde 1992, Irán, Israel y Egipto concentran la mayor incidencia documentada de este tipo de abusos.

Asia volvió a ser la región con más periodistas encarcelados, seguida de Europa y Asia Central. En África, 42 periodistas seguían detenidos, muchos de ellos desde hace décadas sin información sobre su situación legal. Aunque América registró solo seis casos, el CPJ advierte de una persecución política persistente contra periodistas que investigan la corrupción.
Pese al panorama, en 2025 fueron liberados 116 periodistas. El CPJ destaca que ha incrementado casi un 200 % en cinco años su apoyo legal, médico y psicológico a periodistas encarcelados y recientemente liberados, mientras amplía su base de datos para reflejar de forma dinámica los casos verificados en todo el mundo.