De la mano de Encuentro, llega a las librerías una nueva entrega de los artículos del gran polemista inglés Gilbert K. Chesterton (1984-1936). Con el título Opiniones que no sostengo. Artículos (1913), los editores Pablo Gutiérrez Carreras y Mª Isabel Abradelo de Usera, que es cotraductora de la obra junto a Montserrat Gutiérrez Carreras, nos brindan una nueva serie de los artículos del creador del padre Brown.
Hay que reconocer, en primer lugar, el titánico esfuerzo que viene realizando la editorial para poner al alcance de los lectores en español la colosal obra periodística de uno de los autores más prolíficos de los siglos XIX y XX. Ya lleva ocho volúmenes publicados y aún quedan numerosos textos por traducir. Sin embargo, no sobrarán ni cansarán porque Chesterton es un autor que se hace querer a pesar de la aparente dificultad de su estilo.
Amigo de las paradojas, la ironía y el ingenio, nuestro autor se ocupa aquí de los mismos problemas que, un siglo más tarde, siguen ocupando la atención de la opinión pública: la corrupción, la amenaza de la guerra y la educación entre otros. No faltan los títulos atractivos («El caso del libelo por vivisección») ni la crítica de las costumbres que, a cien años vista, nos sigue pareciendo vigente: «Un excéntrico simple, siempre habla de su único tema y, sin embargo, no nos aburre el tema, sino él. Por ejemplo, frecuentemente es vegetariano y no puede abrir la boca sin darnos la impresión de que las verduras le han sentado mal. El hipopótamo también es vegetariano, pero siempre que abre la boca alegra a niños y ancianos». Leí este artículo («Los hábitos del excéntrico») justo antes de enterarme de las declaraciones de los actores y actrices en los Goya. Chesterton parece vivir en la España del siglo XXI.
Tal vez aquí radica la fuerza no solo de este nuevo libro, sino de los siete anteriores que los editores han ido poniendo a nuestra disposición: tocan de lleno algunos de los problemas de la modernidad que, lejos de haber pasado, siguen vigentes y parecen, incluso, intensificarse. Así, estudiando «Las formas de la controversia en los partidos» —en los políticos, claro está—, el autor escribe que «un propósito de la política moderna inglesa es alargar lo más posible cualquier controversia, o sea, hacerla lo más confusa posible». Teniendo en cuenta que aún se discute una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que data del siglo XIX, solo cabe concluir que la Inglaterra de 1913 y nuestra España de 2026 no son tan diferentes.
Vaya, en fin, el aplauso y el agradecimiento a la editorial, los editores y las traductoras por esta nueva entrega de uno artículos brillantes, amenos y lúcidos. Que ustedes los disfruten.
G. K. Chesterton
Encuentro
2026
218
22 €