15.000 peregrinos a Compostela pasaron por aquí el año pasado - Alfa y Omega

15.000 peregrinos a Compostela pasaron por aquí el año pasado

Santiago y San Juan Bautista compagina su clara vocación jacobea con la atención espiritual a familias, turistas y visitantes ocasionales

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
La parroquia está situada en pleno centro de la capital de España
La parroquia está situada en pleno centro de la capital de España. Foto: Parroquia Santiago y San Juan Bautista.

«Aunque estamos en el centro de Madrid, esta parroquia siempre ha sido muy de barrio», afirma Carlos Cano, párroco de Santiago y San Juan Bautista. La que posiblemente fue la primera iglesia que se construyó fuera de las murallas de aquel antiguo Magerit se levanta hoy en una zona privilegiada, junto a la plaza de Ópera y a un paso del Palacio Real. «De hecho, durante mucho tiempo los fieles de la parroquia eran trabajadores de la Casa Real: escribanos, peleteros, fiscales, notarios, que vivían en el barrio en casas en las que la primera planta era para el servicio y las superiores eran para familias más pudientes», cuenta Cano.

Esa fisonomía permanece en estas calles que son recorridas por la multitud de turistas que invaden hoy la capital. Por eso, los vecinos que todavía resisten a la acometida de los pisos turísticos «nos conocemos todos y nos saludamos cuando vamos por la calle». Algunos de ellos son fieles de la parroquia, que también se nutre de familias de fuera que acuden a Santiago a vivir la fe; «sobre todo del Camino Neocatecumenal, unas 600 personas entre mayores y niños».

Ellos comparten la vida parroquial junto con varias cofradías: la de la Fuencisla o la de San Julián, por ejemplo; pero también la del Cristo de las Tres Caídas, una hermandad de penitencia que procesiona el Miércoles Santo. En formación hay una nueva, la de las Almas del Purgatorio, cuyos miembros buscan la indulgencia por la Iglesia purgante, «una obra de caridad espiritual preciosa». Junto a ellas, la del Apóstol Santiago tiene una actividad especial relacionada con el camino jacobeo. «Aquí en la parroquia dimos la credencial de peregrino a 15.000 personas solo el año pasado», señala Cano. Cuenta que la Comunidad de Madrid es la que más personas aporta al itinerario jacobeo. A ellos hay que añadir los numerosos extranjeros que llegan a España por el aeropuerto de Barajas y pasan por la parroquia para conseguir el documento que acreditará sus huellas durante todo su recorrido.

Un domingo al mes, la Cofradía de Santiago Apóstol de Madrid —este es su nombre oficial— convoca a aquellos que ya han realizado el Camino a contar su experiencia. «Es un servicio de acogida cristiana», explica el párroco, por el que la gente «relata no sus vivencias de los paisajes que ha visto, sino lo que ha supuesto a nivel espiritual. De hecho, muchos se encuentran con el Señor, cada uno a su manera». A todos los que participan en esta actividad se les entrega luego la santiagueña matritense, una especie de compostela al estilo madrileño. No son pocos los que se incorporan después a la cofradía.

Algo que comparte esta parroquia con todas las iglesias del centro es que recibe mucha gente de paso: turistas que acuden a Misa de diario o de domingo y fieles que buscan confesarse cualquier día de la semana. Y aunque el perfil sociológico de la zona no lo haga sospechar, la Cáritas parroquial atiende regularmente a 26 familias del barrio.

Esta labor se despliega bajo la protección de varios fieles de la parroquia hoy en proceso de santidad, «lo más valioso que tenemos», subraya Cano. Son la beata María Ana de Jesús, copatrona de Madrid, y Pedro de Torres Miranda, martirizado en Argel en 1620. Más actuales son otros fieles asesinados en la persecución religiosa de los años 30 del siglo pasado, como los mártires Isidoro Martínez y Modesto Boceta, que fueron enterrados en Paracuellos.