XXV edición de los Premios Alfa y Omega al mejor cine: Entre la perplejidad y la esperanza - Alfa y Omega

XXV edición de los Premios Alfa y Omega al mejor cine: Entre la perplejidad y la esperanza

Alfa y Omega vuelve a premiar las mejores películas del año, y se pone de manifiesto que el cine refleja, de forma rica y poliédrica, el mundo que nos ha tocado vivir. En 2019 reconocemos muchas películas que retratan la zozobra, desorientación y perplejidad que envuelve al hombre, pero también la irreductibilidad de lo humano, siempre en búsqueda de un destino bueno y del cumplimiento de su propia humanidad. Por eso encontramos radiografías perturbadoras de nuestra sociedad, como Joker o Los miserables, y caminos de esperanza como El creyente o Familia al instante. Disfruten de la magnifica selección de nuestros premios

Juan Orellana

Mejor película extranjera: Mujercitas de Greta Gerwig

Las protagonistas de ‘Mujercitas’, disfrazadas, en un fotograma de la película. Foto: Wilson Webb

Excelente adaptación de la novela clásica de Louisa May Alcott, escrita en 1868 sobre cuatro hermanas en edad de merecer y ambientada en la Guerra de Secesión norteamericana. Este relato, basado en las experiencias de la propia autora, ya ha conocido diversas versiones cinematográficas, algunas consagradas como clásicas, como las de 1933 y 1949. Pero la directora californiana Greta Gerwig ha sabido imprimir su sello personal aportando elementos narrativos originales e inteligentes. Fundamentalmente, incorpora una trama que sucede siete años después del argumento del libro, y que permite introducir la mirada interpretativa de la directora. La película, que cuenta con una puesta en escena espléndida y una memorable fotografía de Yorick Le Saux, ofrece un retrato muy atractivo de la vida familiar, de la caridad cristiana y del sentido de la feminidad. Greta Gerwig consigue mantener un difícil equilibrio entre la fidelidad a la novela y una actualización de su mensaje feminista, sin que este llegue nunca a ser cargante o excesivamente ideológico. Las interpretaciones de las actrices son excelentes, destacando la de Saoirse Ronan, que interpreta al personaje de Jo, alter ego de Alcott. Esta versión de Mujercitas es una película ideal para disfrutar en familia de las que ya raramente se estrenan.

Mejor película española: El crack cero de José Luis Garci

Carlos Santos interpreta al detective Germán Areta, en ‘El crack cero’. Foto: Filmax

Garci retoma la saga del detective Areta con una precuela ambientada en el Madrid de 1975. La trama gira en torno a la muerte de un sastre, cuyo cadáver aparece frente al famoso restaurante Mayte Commodore. La película es un homenaje al cine negro clásico, a Alfredo Landa, al Madrid de la Transición, a la novela negra, al fumador, al boxeo… y también un guiño a la propia filmografía de Garci. Pero también nos ofrece conflictos morales, dilemas éticos y la complejidad de las soluciones ambiguas en las que el bien y el mal se amalgaman dolorosamente. Aunque en el telón de fondo está la Transición, la tesis de la película es que, aunque cambie la política, la mezquindad del hombre permanece inalterable. La película está narrada con mucho clasicismo, poco movimiento de cámara y un montaje invisible y limpio. Casi todas las secuencias están rodadas en interiores, pero los planos de la Gran Vía madrileña son memorables y evocan el cine negro clásico, como también hace la fabulosa fotografía del filme, en blanco y negro.

Mejor director: Martin Scorsese por El irlandés

Martin Scorsese durante el rodaje de ‘El irlandés’. Foto: Niko Tavernise © 2019 Netflix US, LLC

El veteranísimo Scorsese vuelve con esta cinta a sus temas y planteamientos narrativos más queridos para ofrecernos una nueva historia de mafias inspirada en hechos y personajes reales. Esta película de larguísima duración se centra en las luchas de poder dentro del sindicato de camioneros en los años 60, y nos ofrece la historia de redención de Frank Sheeran, un matón que empieza en lo más bajo y acaba siendo el hombre de confianza del todopoderoso Russell Bufalino. Un elemento fundamental del planteamiento dramático del filme es el personaje de la hija de Sheeran, que encarna Anna Paquin y que supone el contrapunto moral de todo ese mundo de muerte y poder, la voz y el remordimiento de la conciencia. Formalmente, la película utiliza recursos típicos de Scorsese como la narración en off y las grandes elipsis. Pero, sobre todo, cautiva el hecho de congregar a grandes actores clásicos del género, como Rober de Niro, Al Pacino o Joe Pesci, el cual hace probablemente el mejor trabajo de su carrera.

Mejor guion original: Rian Johnson por Puñales por la espalda

Harlan Thrombey celebra su cumpleaños en ‘Puñales por la espalda’. Foto: Claire Folger © 2018 MRC II Distribution Company L.P.

En su señorial mansión, el anciano novelista Harlan Thrombey aparece muerto en lo que parece un suicidio, y toda su familia así lo considera. Pero alguien desconocido no lo cree de esa manera y contrata los servicios del famoso detective privado Benoit Blanc. El guion consigue armonizar a la perfección una trama endiablada a lo Agatha Christie, un personaje que recuerda a Sherlock Holmes, un ambiente de intriga cerrado tipo Cluedo y una mordaz ironía social que recuerda a Woody Allen. Y además ofrece un final luminoso en el que triunfa la bondad, al puro estilo de Capra. Esta arriesgada combinación funciona como un reloj en una cinta en la que el humor, el suspense y el drama se funden para dar una película que entretiene sin dar respiro y le deja al espectador un buen sabor de boca. El guion de Johnson critica una sociedad que ha hecho del dinero y la seguridad sus valores supremos, y a la vez elogia la bondad, la pureza de corazón y la gratuidad, no casualmente encarnadas en una inmigrante.

Mejor guion adaptado: Rémi Bezançon y Vanessa Portal por La biblioteca de los libros rechazados

Luchini y Cottin investigan sobre un manuscrito aparecido en una biblioteca. Foto: Tgaumont Jauveu

Esta película francesa de Rémi Bezançon (conocido por El primer día del resto de tu vida) es una adaptación de la novela homónima del parisino David Foenkinos –que se hizo famoso por su libro La delicadeza, también llevada al cine y dirigida por él mismo y su hermano–. Nos ofrece una trama de suspense en torno a un manuscrito de dudosa autoría aparecido en el estante de una biblioteca y que, según algún crítico importante, es una obra maestra. Este argumento de intriga libresca, además de contar con los ingredientes propios de una peripecia policiaca, se convierte en un espléndido homenaje al mundo de los libros y su escritura, con toques románticos y de humor. Una estupenda película que nos propone interesantes reflexiones en torno a la creación artística y al mundo editorial, y nos muestra las luces y sombras de un universo de intereses, ambición profesional, egos y necesidad de reconocimiento. El filme cuenta además con unas inolvidables interpretaciones del gran Fabrice Luchini y de Camille Cottin.

Mejor actriz: Scarlett Johansson por Historia de un matrimonio

Nicole (Scarlett Johansson), en un fotograma de ‘Historia de un matrimonio’. Foto: Netflix

Scarlett Johansson afronta uno de los papeles más maduros y de mayor calado dramático de su carrera en esta última película del neoyorkino Noah Baumbach, cineasta que ya ofreció una magnífica disección de la crisis de la institución matrimonial en Una historia de Brooklyn (2005). Ahora vuelve al mismo tema, centrándose en la descripción fría y objetiva del divorcio de una pareja. Un divorcio pacífico que sufre un giro dramático y agresivo cuando entran en escena los abogados de ambas partes. La película recoge algunas experiencias personales que vivió el director cuando se divorció de la actriz Jennifer Jason Leigh después de cinco años de matrimonio y un hijo. Scarlett Johansson encarna con autenticidad al alter ego de J. J. Leigh, llamada Nicole en el filme, y que retrata a una actriz que siente que su matrimonio con el director de cine Charlie (Adam Driver) –trasunto del propio Baumbach– la ha ido relegando a un segundo plano, dado que incluso él ha tenido algún affaire. Un retrato del infierno que es un proceso de divorcio.

Mejor actor: Antonio Banderas por Dolor y Gloria

Salvador Mallo (Antonio Banderas) junto a su madre (Julieta Serrano), en ‘Dolor y gloria’. Foto: Sony Pictures Entertainment

Antonio Banderas protagoniza esta cinta en la que Pedro Almodóvar afronta su propuesta probablemente más personal. Banderas –que refleja al propio Almodóvar– encarna a un director de cine, Salvador, que ha conocido la gloria y que ahora se ve incapacitado para seguir dirigiendo por sus problemas de salud física y psíquica. Antonio Banderas interpreta magistralmente a este alter ego del director manchego, que aprovecha sus momentos de ensoñación para recrear lo que ha sido su vida, la relación con su madre, la historia de su homosexualidad, la relación con sus actores o los orígenes de su vocación artística. Y lo hace con temor y temblor, con pudor y respeto, con mirada abierta, sin rencores ni filtros ideológicos. Parece como si Almodóvar quisiera compartir con el espectador su soledad, su vacío y su miedo. Banderas, por su parte, sabe imprimir una ternura e incluso una bondad que facilitan la empatía con el drama del personaje. Almodóvar, con sus 70 años, nos deja una sincera y valiente confesión.

Mejor actriz de reparto: Sandrine Kiberlain por En buenas manos

Karine (Sandrine Kiberlain) con Jean y Theo, en ‘En buenas manos’. Foto: Caramels Films

El argumento de En buenas manos sigue el proceso de adopción de Theo, un recién nacido, desde el momento en que su madre embarazada, Clara, decide no quedárselo cuando nazca, hasta el momento de su adopción por Alice, una mujer de 40 años. Este recorrido incluye el tiempo que el niño pasa en un acogimiento de urgencia en casa de Jean. Estos pasos son acompañados por Karine, la educadora responsable del seguir el acogimiento de urgencia de Theo, y que interpreta Sandrine Kiberlain. Ella ya tiene una larga relación profesional con Jean, que se ha convertido en una sincera amistad. Su confianza en Jean ya no es meramente científica, sino que se basa en una certeza moral sobre sus cualidades humanas. Esto es importante, porque en principio, sobre el papel, Jean no es el candidato idóneo. Los hechos demostrarán que la intuición de Karine era correcta. La película describe este delicado camino en el que son decisivos los informes y evaluaciones de los distintos agentes que intervienen en el proceso.

Mejor actor de reparto: Christian Bale por Le Mans’66

Ken Milles (Christian Bale), en un fotograma de ‘Le Mans’66’. Foto: The Walt Disney Company Spain

En los años 60 la carrera de resistencia automovilística conocida como las 24 horas de Le Mans era el lugar en el que los magnates de la industria del automóvil se daban cita para competir entre sí con sus últimos modelos. La película que nos ocupa nos lleva a 1966, cuando el piloto Ken Miles (Christian Bale), apoyado por el constructor de coches y expiloto Carroll Shelby (Matt Damon) condujo el GT40 de la escudería Ford para ganar al favorito Ferrari. Christian Bale nos ofrece un personaje carismático y lleno de fuerza que enseguida se gana al espectador. La película no solo es una entretenida cinta deportiva, sino que es, ante todo, una película de personajes. Ambición, celos, astucia… se entretejen para ofrecernos una historia de amistad y lealtad a prueba de bombas. A las brillantes escenas de velocidad automovilística se añaden otras de auténtico duelo de titanes, de personajes duros y de fuerte personalidad. También las relaciones familiares tienen un interesante desarrollo.

Mejor fotografía: Javier Agirre Erauso por La trinchera infinita

Higinio Blanco (Antonio de la Torre) en ‘La trinchera infinita’. Foto: eOne Films Spain

Esta película nos cuenta la historia de Higinio Blanco, un concejal de un pueblo andaluz que es detenido por los nacionales al poco de empezar la Guerra Civil por haber consentido el asesinato del cura del pueblo y de otros vecinos a manos de las milicias populares. Tras conseguir escapar, se ve obligado a ocultarse bajo el suelo de su casa, mientras su joven esposa, Rosa, cuida de él clandestinamente. En el plano técnico, los directores dominan con maestría el lenguaje de los planos, el uso de la luz y de las sombras a manos de Javier Agirre, y la importancia del sonido. Pero lo más interesante son las ideas que ventila el filme y que suponen un varapalo a cierta forma de entender la llamada memoria histórica. La película plantea la necesidad de mirar hacia adelante, de no vivir en el infierno del rencor, del miedo, al servicio de los fantasmas del pasado. Esta cinta, que rechaza la posibilidad de vivir encerrado entre viejas heridas y rencores sin resolver, es un buen ejemplo de memoria histórica bien entendida.

Mejor película sobre el acontecimiento cristiano: El creyente de Cédric Kahn

Thomas, el quinto por la izquierda, con la comunidad cristiana en la que vive. Foto: Surtsey Films

Thomas, un joven de 22 años adicto a la heroína, ingresa en una comunidad cristiana terapéutica para intentar rehabilitarse. La adaptación le resulta difícil y tendrá que contar con el apoyo de sus compañeros, la firmeza de la religiosa fundadora y la amistad con Sybille, una joven del pueblo. Durante su permanencia en la comunidad descubre la fe. Lo mejor de la película es cómo ilustra el camino de conversión profunda que experimentan la mayoría de los extoxicómanos, y el método radical con el que se trabaja en dichas comunidades. La cinta no deja de provocar preguntas profundas en el espectador, ya que se pone muy de manifiesto la relación que hay entre el consumo de drogas o alcohol y la búsqueda de un sentido para la vida. Por otra parte, se agradece el realismo del filme: nadie garantiza la curación, se puede recaer, se puede abandonar, se puede quedar herido para siempre. Las drogas siempre dejan cicatrices. Pero, con todo, el milagro del cambio es posible.

Mejor película sobre la enfermedad: The Farewell de Lulu Wang

Billi junto a su abuela Nai Nai, en ‘Farewell’. Foto: Vértigo Films

Billi es una joven escritora china que vive en Nueva York con sus padres –es en realidad un reflejo de la propia directora–, pero su querida abuela Nai Nai vive en China. Un día, la hermana de Nai Nai les comunica que la abuela tiene cáncer y le queda muy poco de vida, pero que ella ni siquiera sabe que está enferma ni se lo quieren decir. Deciden inventarse una excusa para viajar todos a China y poder estar juntos con Nai Nai antes de que muera. Pero Billi está en desacuerdo: considera que deben decirle la verdad a su abuela para que sea consciente de que va a morir de forma inminente. La película pone en contacto dos culturas diferentes, con escalas de valores diversas, y con formas distintas de entender la enfermedad y la muerte. Se habla en realidad de la unidad de la familia, de los lazos de afecto y de la importancia de saberse acompañados. Frente a una mentalidad racionalista, Billi va descubriendo que hay otras formas de llegar a la verdad que tienen que ver con los afectos y el corazón.

Mejor documental: Onyx, los reyes del Grial de Roberto Girault

Jim Caviezel en una recreación ficcionada en ‘Onyx, los reyes de Grial’. Foto: European Dreams Factory

Este documental está dirigido por Roberto Girault (conocido en España por su película El estudiante), y aunque es fundamentalmente un documental, cuenta también con recreaciones ficcionadas con actores como Maria de Medeiros, Anthony Howell o Jim Caviezel. La película sigue la investigación que unos profesores de la Universidad de León realizaron sobre una copa que durante cuatro siglos se veneró en Jerusalén como el Grial, la copa que Cristo usó en la última cena. Se trata de una estupenda e interesantísima película que ilustra cómo es una investigación científica que se basa en la búsqueda de la verdad, y cómo la ciencia histórica avanza a menudo gracias a imprevistos, casualidades y un uso dilatado de la razón. Además, ofrece una interesante mirada sobre la relación entre cristianismo e islam. No se trata de concluir si el Grial está en Valencia, en León o en ningún sitio, sino de mostrar el gusto por la búsqueda de la verdad y la humanización que supone.

Mejor película sobre la familia: Familia al instante de Sean Anders

Pete y Ellie, a la izquierda, con dos de sus hijos de adopción, en ‘Familia al instante’. Foto: Paramount Pictures

El director Sean Anders nos ofrece su mejor película en esta cinta protagonizada por Mark Wahlberg, Rose Byrne, Octavia Spencer y la cantante juvenil Isabela Moner. El argumento se desarrolla en la California actual, y trata de un joven matrimonio formado por los interioristas Pete y Ellie. Aún no se han planteado seriamente tener hijos cuando descubren en internet la realidad de los menores tutelados que esperan en residencias la aparición de una familia de acogida. Dan el paso y se deciden a acoger a tres hermanos latinos. Una vez pasada la luna de miel comienzan a surgir los verdaderos problemas que desbordan por completo a los nada experimentados padres de acogida. El tono de la película es fundamentalmente cómico, y uno de sus aciertos es que toca con inteligencia muchas cuestiones importantes de las experiencias de acogida: las dificultades para establecer los vínculos, la relación con la familia biológica, el papel de los técnicos de la Administración o el rechazo de los adolescentes.

Mejor película musical: Yesterday de Danny Boyle

Jack durante un concierto, interpretando una canción de los Beatles, en ‘Yesterday’. Foto: ABC

El aclamado director Danny Boyle, que saltó a la fama con Trainspotting en 1996 y que triunfó en los Óscar de 2008 con Slumdog millionaire, se interna en el cine musical con una fantasía surrealista en torno a los Beatles. La película nos cuenta la historia de Jack, un músico desconocido que lucha por abrirse camino con la única ayuda de su amiga Ellie. Jack se da cuenta por casualidad de que él es la única persona en el mundo capaz de recordar a los Beatles y sus composiciones. Entonces, decide hacer suyas las canciones del grupo de Liverpool para poder triunfar. La película, además de buena música, nos brinda una reflexión sobre el valor de la memoria cultural y nos propone una crítica a la industria musical. También habla del conflicto moral del protagonista, que a la vez que es un flagrante plagiador, también hace un gran servicio a la música, preservando el legado de los Beatles. Pero sobre todo, la película es una estupenda historia romántica y un magnífico homenaje al famoso grupo.

Mejor película basada en hechos o personajes históricos: Ayla: La hija de la guerra de Can Ulkay

Ayla junto al general Süleyman, que la adopta como si fuera su propia hija. Foto: European Dreams Factory

Basada en hechos reales, esta cinta turca nos cuenta la historia de Ayla, una niña pequeña que, en la Guerra de Corea (1950-53) pierde a sus padres en una masacre perpetrada por el ejército comunista de Corea del Norte. Un soldado turco de las tropas aliadas de la ONU la rescata del horror y se la lleva con él a su cuartel. Comienza entonces una relación que pronto se convierte en amor paternofilial. Pero la guerra no es el mejor sitio para una niña y habrá que tomar decisiones sobre el futuro de Ayla. Una película sobre la naturaleza de los vínculos, la paternidad y la cultura de la acogida. La cinta alterna con acierto momentos dramáticos, cómicos y melodramáticos, y también habla del compañerismo, el patriotismo y el matrimonio. Y lo hace con una puesta en escena realista, con buenas secuencias bélicas y emotivas escenas de intimidad. Todo ello se sostiene con un reparto coral magnífico, que llena de humanidad cada poro del guion. Una cinta inolvidable, como la niña Kim Seol, que hace de Ayla.

Mejor película para público familiar: Diecisiete de Daniel Sánchez Arévalo

Héctor con Oveja, en ‘Diecisiete’. Foto: Netflix

Espléndida película española estrenada en Netflix sobre un chaval, Héctor, que con 17 años lleva dos interno en un centro de menores por sus conductas violentas y descontroladas. Se ha vuelto muy insociable y retraído, pero parece revivir cuando se anima a participar en una terapia de reinserción con perros. Allí establece un vínculo con uno de ellos, al que llama Oveja. Pero un día el perro es adoptado por un señor y Héctor se muestra incapaz de aceptarlo. A pesar de que le quedan menos de dos meses para cumplir su internamiento, decide escaparse para ir a buscar el perro. Será decisiva la aparición de su hermano, Ismael. Esta película sencilla cuenta con un guion fantástico que nos permite entrar con autenticidad y frescura en un mundo familiar lleno de heridas. El resultado es una cinta optimista, positiva, y transmite unos perfiles antropológicos muy verdaderos. Una película que se puede disfrutar en familia y que cuenta con interesantes valores educativos. Estupendas las interpretaciones de Biel Montoro y Nacho Sánchez.

Mejor película de animación: Klaus de Sergio Pablos

Jesper junto a Klaus, carpintero que fabrica juguetes. Foto: Netflix

Magnífica película española de carácter navideño, que se sale de los tópicos que suelen estar presentes en ese tipo de filmes. La cinta no solo es brillante es sus aspectos técnicos –ofrece una animación de primer nivel– sino también en la calidad y calidez de su historia. Jesper es el peor estudiante de la Real Academia Postal, a pesar de ser hijo del gran jefe. Para espabilarle, su padre decide destinarle a una gélida isla por encima del círculo polar ártico, cuyos habitantes no intercambian palabras ni cartas. A punto de desesperarse, Jesper encuentra finalmente a una aliada en la maestra Alva y descubre a Klaus, un misterioso carpintero que fabrica juguetes. Una cinta creativa, original, navideña, que revisita la leyenda de Santa Claus en clave novedosa, y que nos habla de valores como el compañerismo, la reconciliación, la responsabilidad y la generosidad. Debuta como director Sergio Pablos, que ha trabajado en títulos como El jorobado de Notre Dame o Tarzán, además de ser el creador de la idea de Gru. Mi villano favorito.

Mejor película sobre los descartados: Los miserables de Ladj Ly

Adolescentes en un barrio parisino de inmigrantes musulmanes, protagonistas de ‘Los miserables’. Foto: Caramel Films

El activista francés Ladj Ly, de origen malinés, ofrece un retrato de un mundo social que conoce bien. El filme es un thriller urbano que se desarrolla en un barrio parisino de inmigrantes musulmanes, mafias y pobreza. El protagonista es Ruiz –interpretado estupendamente por Damien Bonnard–, un policía que acaba de ser destinado a ese lugar y que es recibido como un pardillo. Los policías que patrullan por allí también son supervivientes que han ido desdibujando los límites de la moral. Pero nuestro protagonista no está dispuesto a apearse tan pronto de su conciencia y va a luchar por lo que cree más humano y justo. Interesante película sobre seres humanos que tienen muy difícil seguir el camino correcto. Impacta la fuerza visual, la autenticidad que transmiten los planos y el montaje. La película, que ha representado a Francia en los Óscar de este año, habla de las asignaturas pendientes que tenemos en la Europa desorientada de hoy.

Mejor película sobre la sociedad: Joker de Todd Phillips

Arthur Fleck (Joaquin Phoenix). Foto: Warner Bros

Un director experto en desmadres como es Todd Phillips nos ofrece una aproximación enormemente dramática y violenta a la gestación de uno de los villanos más famosos del cine, el Joker de la saga de Batman. Sobresale la portentosa interpretación de Joaquin Phoenix en esta cinta profundamente antisistema, en la que también tiene un trágico papel Robert de Niro. Este largometraje escrito por el director y por Scott Silver no solo retrata el proceso de la enfermedad mental de un hombre, Arthur Fleck, que no ha encontrado acogida ni afecto a lo largo de su vida, sino que ofrece una profunda metáfora de nuestra sociedad en su conjunto en cuanto enferma, tarada, violenta y desvinculada. La película es dura y profundamente desasosegadora, y ofrece una inquietante mirada sobre los populismos y el progresivo abandono de la razón en nuestro mundo. Nos obliga a preguntarnos qué hemos hecho con los fundamentos de nuestra cultura y hacia dónde vamos sin ellos.

Composición del jurado

Teresa Ekobo: Periodista, ganadora de un Premio Ondas, es directora del programa de cine Espectacular en 8Madrid Tv y colabora en Fin de Semana de COPE, con Cristina López Schlichting. Directora de la Muestra Internacional de Cine y Realidades que Inspiran, Madrimaná. Directora de las actividades de cine de la JMJ Madrid 2011 y JMJ Rio 2013. Excoordinadora del Departamento de Cine de la CEE.

José M.ª Aresté. Director de Decine21 y del Festival Educacine. Ha sido director de las revistas Cinerama, Estrenos, DeVídeo y [Ox]Decine y del BCN Film Fest Sant Jordi de Barcelona. Crítico de cine en Aceprensa y Mundo Cristiano. Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos a la mejor contribución periodística o literaria con su libro Escritores de cine.

M.ª Ángeles Almacellas. Profesora de la Escuela de Pensamiento y Creatividad (Fundación López Quintás). Directora de Cine y Educación – Madrid de CinemaNet. Crítica de cine. Miembro del Círculo de Escritores Cinematográficos de España (CEC) y vicepresidenta de SIGNIS España.

Juan Orellana. Presidente del jurado. Director del Departamento de Cine de la CEE. Tesorero de SIGNIS España. Profesor en la Universidad CEU San Pablo. Director de la revista Pantalla 90 y crítico de Alfa y Omega, COPE, Aleteia, Páginas Digital y Aceprensa. Director de la colección de cine de Ediciones Encuentro.

José Luis Almarza. Párroco de San Pablo De la Cruz (Madrid).Profesor del Área de Enseñanza Religiosa Escolar en la Facultad de Formación del Profesorado y Educación de la Universidad Autónoma de Madrid. Colaborador en programas de radio y televisión (Lágrimas en la lluvia, Más cine por favor, Noche de cometas, El plan C). Autor de críticas de cine disponibles en el canal de YouTube de la Muestra Internacional de Cine y Realidades que Inspiran, Madrimaná.