María preparará el terreno al Pontífice

Vigilia con los jóvenes: María preparará el terreno al Pontífice

La vigilia de los jóvenes incluirá el rezo del rosario con propuestas para contemplar el amor de Dios en sus vidas

María Martínez López
López-Barrajón (tercera por la derecha) con jóvenes en la Almudena. Foto cedida por Susana López-Barrajón.
López-Barrajón (tercera por la derecha) con jóvenes en la Almudena. Foto cedida por Susana López-Barrajón.

«Un auténtico festival de la fe». Así se definió desde la archidiócesis de Madrid la vigilia de jóvenes con el Papa León XIV cuando se anunció que este evento, en la tarde del sábado 6 de junio, sería el primer encuentro multitudinario con el Santo Padre. Esta gran cita, que ya está atrayendo a grupos de toda España, tendrá lugar en el paseo de la Castellana, «un lugar que permite la mayor asistencia de gente posible», explica Alberto Fernández, delegado de las Causas de los Santos de la archidiócesis y miembro del equipo que organiza el evento. En concreto, será en la zona de la plaza de Lima.

Vigilia de oración con los jóvenes

Sábado 6 de junio

20:30 horas

Plaza de Lima

Como es habitual en estos casos, tanto antes de que llegue el Papa como una vez se le haya acogido, todo —actuaciones, testimonios y mucho más— estará pensado para preparar a los peregrinos para escucharle. Además, en esta vigilia, «tendrá una presencia central la Virgen de la Almudena», adelanta Fernández.

«Se la quiere resaltar como patrona de Madrid» y como modelo concreto de los jóvenes, explica la hermana Susana López-Barrajón, subdirectora de Pastoral Vocacional y también parte del grupo organizador. «Como todos los meses nos reunimos un viernes en la catedral en la vigilia Velad y Orad y ella nos ha estado acompañando todo el año, qué menos que también lo haga en este momento tan significativo. En esta ocasión los peregrinos no pueden ir a la catedral, que es el centro de la diócesis, así que la Virgen sale a acogerlos». 

Vista de la Castellana y la plaza de Lima. Foto: María Martínez López.
Vista de la Castellana y la plaza de Lima. Foto: María Martínez López.

Al pensar cómo vivir este momento con María, «en seguida surgió la idea del rosario», explica la religiosa. «Es verdad que ha habido ocasiones en que esta oración ha costado porque puede resultar un poco repetitiva para algunos. Pero es bonito recuperar su sentido y profundidad como contemplación del Evangelio, porque María nos lleva a Jesús». Además, considera positivo «que estemos juntos rezando con las mismas palabras», unidos «igual que lo están sus cuentas». 

López-Barrajón explica que se contemplarán los misterios luminosos, al ser la vigilia «un momento de luz». Estos recogen escenas evangélicas muy adecuadas a las circunstancias, valora. Así, en la escena del Bautismo del Señor, desea que los jóvenes «puedan escuchar lo mismo que Jesús: “Tú eres mi hijo amado”».

Es algo que necesitan mucho «en un mundo en el que se sienten tan rotos, con tanta pérdida de identidad, minusvalorándose o sintiendo que solo se los aprecia por lo que tienen». A partir de esa reflexión, pretende seguir profundizando en cómo «una cosa es nuestra realidad, que a veces puede ser complicada, y otra muy distinta nuestra verdad, que es la que el Evangelio nos muestra»; para no quedarnos encerrados en la primera.

Juan Pablo II celebró una Misa en el mismo sitio el 2 de noviembre de 1982. Foto: Archivo Alfa y Omega.
Juan Pablo II celebró una Misa en el mismo sitio el 2 de noviembre de 1982. Foto: Archivo Alfa y Omega.

La religiosa señala además cómo en las bodas de Caná los jóvenes podrán escuchar de María «haced lo que Él os diga», justo antes del momento de oración con el Papa. Y que el lema de su visita, Alzad la mirada, puede remitir a la Transfiguración; todo ello para culminar en la institución de la Eucaristía.

Así se irá desgranando en la introducción que se ha elaborado para cada misterio desde «la centralidad del Evangelio» y «la escucha a los jóvenes y sus inquietudes», en línea con cómo para todo «se está trabajando mucho en equipo y en clave sinodal». Cada misterio, además, irá acompañando de testimonios o canciones. De esta forma, «la Virgen preparará el terreno» para recibir y escuchar a León XIV. Dos figuras que pueden iluminarlos mucho: «Necesitan escuchar a gente que se fía». Tanto María como el Papa lo han hecho y «nos llevan al Señor».