Valladolid celebra este curso sus primeros ReliCat Games

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Un momento del concurso celebrado en 2016 en Getafe. Foto: ReliCat Games Olimpiada de Religión

La provincia de Valladolid acogerá este curso la primera edición de ReliCat Games, un concurso de similares características a las olimpiadas o canguros de otras disciplinas, que busca poner en valor la asignatura de Religión y la importancia que esta materia tiene para los jóvenes y sus familias, y que ya se celebra con éxito en otros lugares de España como Madrid, Pamplona o Málaga. Así lo anunciaron el pasado miércoles en el Arzobispado el obispo auxiliar, Luis Argüello; la delegada de Enseñanza, Julia Gutiérrez, y María Jesús de Pedro, profesora de Religión y una de las organizadoras.

Esta competición lúdica, auspiciada por la Delegación de Enseñanza de la diócesis, que cuenta con el visto bueno de la Junta de Castilla y León, persigue convertirse en un lugar de encuentro que facilite la convivencia entre los profesores y los alumnos pero, sobre todo, en una nueva oportunidad de fomentar el interés por esta materia, ayudar a conocer mejor el significado de nuestra cultura, descubrir las raíces del sentido de la vida, colaborar con la humanización de la sociedad… y todo ello en un ambiente sano y divertido.

ReliCat Games tiene la misma estructura y funcionamiento que otras pruebas similares que se desarrollan en Castilla y León, con la diferencia de que existe una fase final por equipos y de que los premios (todos los participantes reciben uno y los ganadores disfrutarán de un viaje a Tierra Santa o a Roma) son especialmente golosos. Es una idea original de la Asociación Eventos y Actividades para la Asignatura de Religión, entidad sin ánimo de lucro formada por un grupo de profesionales universitarios de diferentes carismas católicos con los que los organizadores de la olimpiada vallisoletana están en contacto permanente. El nombre de ReliCat Games es una contracción de las palabras Religión católica y el término inglés games, que significa actividades o juegos deportivos.

Aunque el plazo de inscripción concluye el 25 de enero, ya hay varios centros públicos y concertados inscritos, ya que el único requisito es que los alumnos presentados a concurso cursen la asignatura de Religión en 5º y 6º de Primaria, Secundaria Obligatoria o Bachillerato en la provincia de Valladolid.

Fases de la competición

La primera fase de la competición consiste en una selección previa. Cada centro educativo elegirá, como estime conveniente, uno o varios equipos ReliCat (dependiendo del número de categorías al que opte) de entre tres y seis participantes cada uno. Todos ellos tomarán parte en la competición individual. La prueba, escrita y de carácter teórico, de una hora de duración, consistirá en preguntas tipo test sobre la asignatura de Religión y Moral católica. Los cinco centros educativos que obtengan una mejor calificación en cada categoría pasarán a la competición por equipos (cada uno de entre tres y seis miembros).

En la prueba por equipos participarán tres estudiantes, aunque el equipo podrá cambiar hasta a dos de ellos en cada actividad: Responde cuando puedas (escribir la contestación en la pizarra antes que los otros equipos); Tabú (un miembro del equipo intentará que los otros dos adivinen la palabra oculta pero sin utilizar los términos prohibidos); Gestos (un miembro del equipo explica un término mediante gestos a los otros dos compañeros) y Busca la cita (buscar en la Biblia y responder a una pregunta en la pizarra antes que los otros equipos).

La competición individual se celebrará el 17 de febrero en la escuela de Magisterio Fray Luis de León, mientras que la modalidad por equipos será el 10 de marzo en el seminario menor.

Teresa Lapuerta
Valladolid


«El sistema de optativas de Castilla y León en Bachillerato castiga a la asignatura de Religión»

En Valladolid siete de cada diez alumnos, desde Infantil hasta y 1º de Bachillerato (porque en 2º ya no existe esta posibilidad) de los colegios públicos y concertados cursan la asignatura de Religión, lo que significa un 73,3 % (49.815 estudiantes) del total de los matriculados en el curso 2017/2018. Sin embargo, el porcentaje es mayor en Primaria y muy inferior, siempre por debajo del 50 %, en Bachillerato, donde los centros concertados, además, ganan por goleada a la enseñanza pública. Cabe destacar, sin embargo, que las cifras han experimentado un incremento respecto a años anteriores en la Secundaria Obligatoria (ESO), etapa en la que los alumnos tienen más capacidad de decisión.

Tanto Julia Gutiérrez, delegada de Enseñanza, como el obispo auxiliar de Valladolid, monseñor Argüello, denunciaron que el sistema de optativas por bloques, es decir, las específicas, implantado por el Gobierno regional en la etapa del Bachillerato, «castiga» a la asignatura de Religión, y reclamaron un cambio legislativo, «no por una cuestión de privilegio, sino de justicia». Un alumno de Castilla y León que haya cursado Francés en la ESO, explicó el prelado, y quiera continuar también con Religión en 1º de Bachillerato, pierde la opción a escoger el idioma galo como optativa, lo que le desanima notablemente.

Argüello alertó del problema al que se enfrentan cada curso los profesores de la región de Castilla y León, «que tienen que ganarse a los alumnos cada año, ya que sus horas de trabajo y sus contratos están en juego en función de los matriculados».