Una segunda persona sin hogar muere en Barcelona: «Se llamaba Eusebio y tenía 57 años»
El tercer sector catalán pide activar más recursos ante la ola de frío y trabajar desde la prevención, no solo desde la reacción
Semana trágica en Barcelona, donde han muerto dos personas sin hogar a causa del frío extremo. La primera falleció en Badalona. Su cuerpo fue descubierto por un vecino que fue a llevarle un caldo caliente. La segunda apareció muerta en el distrito barcelonés de Ciutat Vella, según han alertado los equipos del Sistema de Emergencias Médicas (SEM).
Avui ens ha deixat l'Eusebio mentre dormia al carrer. Tenia 57 anys i el visitàvem al barri de Les Corts.
— Arrels Fundació (@ArrelsFundacio) January 7, 2026
La seva pèrdua es produeix aquests dies de fred intens i ens entristeix perquè se suma a la d'altres persones que vivien al carrer i que han mort les últimes setmanes. pic.twitter.com/A7IEVB0X3g
2.000 personas en la calle
La Fundación Arrels ha explicado en la red social X que la última persona hallada muerta «se llamaba Eusebio y tenía 57 años». La entidad lo visitaba habitualmente para ofrecerle ayuda. En su último balance, realizado el 3 de diciembre, Arrels detectó a unas 2.000 personas durmiendo en la calle en Barcelona. Por ello, la fundación ha pedido a los municipios catalanes que «habiliten recursos para que las personas que viven en la calle puedan refugiarse del frío».
Por su parte, la responsable de sinhogarismo y vivienda de Cáritas Barcelona, Fina Contreras, ha pedido anticiparse a la tragedia. «Tenemos que empezar a activar recursos, actualmente de reacción, pero también desde la prevención. Si vamos siempre desde la reacción nos saldrá muy caro», ha dicho.

Escasez de plazas
De hecho, los recursos de reacción, las típicas campañas de emergencia ante las sucesivas olas de frío, siempre se quedan escasos, según la portavoz. El plan del Ayuntamiento de Barcelona, por ejemplo, solo contempla 100 plazas más en los centros de acogida durante el invierno. Por su parte, «Badalona ha activado la Operación Frío para 20 personas, pero no es suficiente. Son muchas más».
Cabe destacar que recientemente el antiguo instituto B9 de la ciudad fue desalojado. Allí vivían cerca de 400 personas, que de la noche a la mañana se quedaron sin un lugar en el que refugiarse de las altas temperaturas. Por ello, la Iglesia quiso organizar un recurso de acogida urgente, pero no se pudo habilitar ante la protesta de un grupo de 200 manifestantes que se congregaron a las puertas de la parroquia donde se propuso la iniciativa solidaria.
