Un segundo milagro reconocido acerca la canonización del cardenal Newman - Alfa y Omega

Un segundo milagro reconocido acerca la canonización del cardenal Newman

Expertos de la archidiócesis de Chicago y de la Congregación para las Causas de los Santos han certificado un milagro, que solo necesita ser reconocido por la comisión de obispos y por el Papa Francisco

Redacción
Foto: CNS

Expertos de la archidiócesis de Chicago y de la Congregación para las Causas de los Santos han certificado un milagro, que solo necesita ser reconocido por la comisión de obispos y por el Papa Francisco

La curación de una mujer cuya vida estaba gravemente amenazada por su embarazo será seguramente el milagro que haga posible la canonización del beato John Henry Newman. Y podría ocurrir en los próximos meses.

Quien destapó la noticia fue el obispo de Porstmouth, monseñor Philip Egan, que la semana pasada afirmó en el boletín de la diócesis que «parece que Newman podría ser canonizado, si todo va bien, más adelante en 2019». Se ha hecho eco de la noticia el Catholic Herald, que recoge además explicaciones de una fuente cercana a la causa.

Según esa persona, de la que no se dice el nombre, el milagro ya ha sido aprobado por sendos paneles de expertos en la archidiócesis de Chicago y en la Congregación para las Causas de los santos. El milagro se propuso después de que los médicos que atendían a la mujer afirmaran que no encontraban explicación a su repentina curación.

Ignatius Harrison, postulador de su Causa, confirmó al mismo medio que ahora solo quedan «dos aros más» por los que saltar: la aprobación de la comisión de obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, y la firma del decreto por parte del Papa Francisco. «Rezo para que sea el año que viene, pero no hay forma de saberlo», añadió.

De Oxford a Roma

John Henry Newman era uno de los teólogos anglicanos más reconocidos de su tiempo. Con tendencias progresistas en su juventud, fue acercándose a las enseñanzas de la Iglesia de los primeros siglos a través de los Padres de la Iglesia.

A mediados del siglo XIX, fue el protagonista principal del Movimiento de Oxford, que defendía la vigencia y la recuperación por parte de la Iglesia de Inglaterra de la tradición teológica y litúrgica de la Iglesia católica. En un principio, defendían que el anglicanismo era una de las tres ramas –junto con el catolicismo romano y la ortodoxia– de la Iglesia una, santa, católica y apostólica.

Sin embargo, a medida que se iba acercando a la tradición de los primeros siglos y recibía crecientes críticas desde el anglicanismo, Newman no tardó en darse cuenta de que su situación era cada vez más insostenible.

En 1842, renunció a su puesto como vicario de la iglesia anglicana de Santa María Virgen de Oxford, donde había ganado gran prestigio como orador, y se retiró a Littlemore, en las afueras de la ciudad. En 1845 pidió la admisión en la Iglesia católica. Ese mismo año fue ordenado sacerdote.

Patrono de los ordinariatos

Ingresó en los Oratorianos de San Felipe Neri, de los que fundó una comunidad en Birgmingham en 1849. León XIII lo creó cardenal en 1879, once años antes de su muerte en 1890.

El Papa Benedicto XVI lo beatificó durante su visita al Reino Unido en el año 2010. Un año antes, había permitido la constitución de ordinariatos para que los conversos del anglicanismo pudieran mantener su tradición litúrgica. El primer ordinariato en crearse, el inglés de Nuestra Señora de Walshingham, lo eligió como patrono en 2011.

Curiosamente, también la Iglesia anglicana lo venera como santo, con su fiesta el 11 de agosto. En la Iglesia católica se le conmemora el 9 de octubre, la fecha de su admisión al catolicismo.

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