Un obispo inglés alerta: la nueva regulación migratoria puede alimentar la «esclavitud» - Alfa y Omega

Un obispo inglés alerta: la nueva regulación migratoria puede alimentar la «esclavitud»

El abismo entre las necesidades de mano de obra poco cualificada en el país y las cuotas de permisos de trabajo que otorgará el Gobierno a partir de 2021 abre la puerta al trabajo ilegal y a la actividad de mafias y traficantes

Redacción
Foto: REUTERS/Peter Nicholls

El abismo entre las necesidades de mano de obra poco cualificada en el país y las cuotas de permisos de trabajo que otorgará el Gobierno a partir de 2021 abre la puerta al trabajo ilegal y a la actividad de mafias y traficantes

La Iglesia católica de Inglaterra y Gales se ha sumado a la preocupación de distintas ONG a las nueva regulación migratoria del Reino Unido. El sistema migratorio por puntos, que el Gobierno de Reino Unido presentó el día 19 y que entrará en vigor en 2021, limitará seriamente la concesión de visados de trabajo a extranjeros poco cualificados o que no hablen inglés.

La propuesta, que ya estaba incluida en el programa electoral del Partido Conservador para las elecciones de diciembre, recoge por ejemplo que, para obtener un visado de trabajo en Londres, serán necesarios al menos 70 puntos, de los cuales solo 40 podrán obtenerse presentando una oferta de trabajo cualificado, no necesariamente universitario.

Los estudios de doctorado sumarán puntos, así como hablar inglés o ir a ganar más de 25.600 libras (30.800 euros) anuales. Este umbral se reducirá a 20.480 libras en el caso de sectores necesitados de mano de obra, como la enfermería o la ingeniería civil. La medida plantea igualmente excepciones para trabajadores jóvenes (se permitirá la llegada de 20.000 cada año) y temporales, por ejemplo en la temporada de cosecha.

70.000 trabajos, 10.000 permisos

Precisamente este es el aspecto en el que se ha mostrado más crítico monseñor Patrick Lynch, obispo auxiliar de Southwark y responsable de Migraciones de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales. En un sector, el agrícola y ganadero, en el que la práctica totalidad de los trabajadores son extranjeros, las agrupaciones de granjeros han asegurado que necesitarán al menos 70.000 trabajadores al año. El nuevo sistema del Gobierno solo permitirá la entrada a 10.000.

Numerosas ONG han denunciado que esta brecha entre la necesidad de trabajadores en los sectores peor pagados y la cantidad de permisos legales favorecerán el trabajo ilegal, más vulnerable a violaciones de sus derechos, y la actividad de mafias y traficantes.

«A través del trabajo del Grupo Santa Marta, sabemos que uno de los desafíos más graves sobre la esclavitud moderna en Inglaterra y Gales es la explotación que sufren los trabajadores agrícolas temporales», ha subrayado monseñor Lynch. Y los planes del Gobierno no responden sobre «qué pasos se darán para evitar que los traficantes exploten las carencias de mano de obra que surjan».

Ayuda para identificar la «esclavitud moderna»

Por ello, el obispo ha exigido conocer más detalles de los procesos. «Los traficantes buscarán toda oportunidad para abusar de la nueva política, por lo que el Gobierno tiene la responsabilidad de asegurar que existen las salvaguardas adecuadas», ha subrayado.

El responsable de Migraciones del episcopado inglés concluyó sus palabras exhortando «a la comunidad católica para que siga ayudando a identificar la esclavitud moderna en el sector agrícola, apoye las iniciativas de la Iglesia para atajar este lamentable crimen e informe cualquier [circunstancia] preocupante a la Policía».

Europa Press / ICN / Alfa y Omega