Un libro sobre el exilio, el de dentro y el de fuera - Alfa y Omega

Un libro sobre el exilio, el de dentro y el de fuera

Título: Canadá; Autor: Richard Ford; Editorial: Anagrama

Iria F. Silva

Título: Canadá
Autor: Richard Ford
Editorial: Anagrama

«Tendrás una oportunidad en la vida si toleras bien la pérdida». Así es como termina esta fabulosa novela del norteamericano Richard Ford, de sobra conocido por su trilogía de Frank Bascombe. Pero aún hay más. «Primero contaré lo del atraco que cometieron mis padres. Y luego lo de los asesinatos que vinieron después». El comienzo.

La voz que habla es la de Dell Parsons, sexagenario y con la mirada puesta atrás, cuando era un adolescente de quince años que tiene que empezar de cero después de la detención de sus padres por robar un Banco. Lo mismo le sucede a su melliza, Berner, quien apostará por la huida en solitario por los Estados Unidos; mientras que Dell cruzará la frontera que le conducirá hasta Canadá. Allí inicia una etapa entre la desolación y la búsqueda que terminará con un doble asesinato y una escapada a Winnipeg.

El libro está estructurado en tres partes. Una primera donde la familia Parsons vive en relativa calma en Great Falls, Montana. Después del atraco ya nada será lo mismo. Comienza entonces la indagación. En la segunda parte, Dell entra en Canadá. Aprende lo que es el trabajo y el abandono. Imposible no creerle cuando asegura que está solo. Imposible no pensarle cuando duerme a oscuras en un catre del tres al cuarto. Si bien una segunda oportunidad estaba a la vuelta de la esquina en Canadá, por momentos parece escabullirse la idea de recuperarla. Tras los asesinatos: la huida. Y, por último, una tercera parte donde se produce el reencuentro entre los hermanos. Ese mirarse frente a frente y cerrar por fin una herida que no para de supurar.

Este texto es más que una novela de indagación al estilo de Salinger o de El Lazarillo; no está de más asegurar que la novela les conducirá de la fragilidad al vértigo y del derrumbe a la construcción. Con un lenguaje áspero y un lirismo conmovedor, Ford no sólo habla del exilio de dentro y de fuera, también aborda la idea del peregrinaje. Es una novela de caminantes: los hermanos por un lado y las circunstancias por otro. Los tiempos son lentos, predomina el tempo demorado de principio a fin. Un dominio virtuoso del reloj y la necesidad de darle cuerda de vez en cuando. Sobrevivir, en una palabra.

Definitivamente, Ford apuesta por el ensamblaje de todo un corpus que recrea el universo de la familia. No deja cabos sueltos, aunque sí muchos puntos de fuga para que el lector sea el que juzgue. Ahí el drama. Lo único real en la historia es la ficción. Dell sorprende al final con ese tierno consuelo de los libros: Thomas Hardy, Conrad o Fitzgerald se cuelan entre sus lecturas de referencia. Guiños a las letras y a los supervivientes que pueblan esta historia.

Iria F. Silva