Un franciscano medio español reconocido como el último mártir de la Iglesia - Alfa y Omega

Un franciscano medio español reconocido como el último mártir de la Iglesia

Guatemalteco de nacimiento, se ordenó en Jumilla (España) y estudió en Salamanca. Fue amenazado de muerte, torturado y finalmente asesinado por odio a la fe por el régimen militar de Guatemala

José Calderero de Aldecoa
El nuevo mártir, Augusto Rafael Ramírez.
El nuevo mártir, Augusto Rafael Ramírez. Foto: Vatican News.

El Papa León XIV ha firmado el decreto que reconoce como mártir a Augusto Rafael Ramírez, torturado en varias ocasiones y finalmente asesinado por «odio a la fe», según ha reconocido la Iglesia, por el régimen militar que tomó el poder en Guatemala tras un golpe de Estado perpetrado en 1964.

Ramírez, que nació en la ciudad de Guatemala el 5 de noviembre de 1937, estuvo muy vinculado a España, donde vivió al menos en dos periodos y donde incluso recibió la ordenación sacerdotal. La primera vez que recaló en nuestro país fue en los años previos a 1967. El ahora mártir comenzó el noviciado franciscano en Jumilla, España, donde se ordenó sacerdote el 18 de junio de 1967.

Tras su presbiterado, recaló en Nicaragua y, posteriormente regresó a España para completar sus estudios universitarios en Salamanca, tal y como ha asegurado Vatican News.

Golpe de Estado

El sacerdote volvió al país donde encontraría la muerte, su Guatemala natal, en 1978. Allí fue guardián y párroco de San Francisco el Grande en Antigua, Guatemala, y se dedicó a la vida pastoral de la parroquia y a los pobres e indefensos. Todo ello en mitad de una guerra civil que desangraba el país.

Los militares habían tomado el poder después de un golpe de Estado y desataron una persecución sistemática de los grupos militantes de izquierda «con el pretexto del temor al comunismo para justificar las acciones de fuerza y privar a los ciudadanos de sus derechos», se lee en Vatican News. En este ambiente, la Iglesia levantó recelos entre los militares ante su acción de defensa de los derechos de las personas y por sus actividades de promoción humana. Estas actividades «se consideraban peligrosas y se temían como cómplices de la ideología marxista».

A Augusto Rafael Ramírez le señalaron después de ayudar a un campesino que había pertenecido a la guerrilla armada, pero deseaba redimirse beneficiándose de la amnistía concedida por el Gobierno. Por ello, fue detenido el 2 de junio de 1983 y sometido a torturas hasta en dos ocasiones. También sufrió todo tipo de vejaciones y amenazas de muerte, al no revelar lo que había oído en confesión. Finalmente, fue asesinado por odio a la fe.

Nuevo milagro

Durante el encuentro entre León XIV y el cardenal Semeraro, prefecto del Dicasterio de las Causas de los Santos, el Pontífice también ha reconocido un milagro atribuido a la venerable sierva de Dios Maria Ignazia Isacchi, fundadora de las Ursulinas del Sagrado Corazón de Jesús de Asola.

Se trata de la curación, en 1950, de la hermana Maria Assunta Zappella, que sufría fuertes dolores abdominales debido a una «enterocolitis de probable naturaleza tuberculosa». Tras rezar una novena a Ignazia, el último día se sintió repentinamente bien e incluso pidió comer y beber.

Al día siguiente, una radiografía de tórax reveló la regresión de la enfermedad y los médicos que la atendían constataron una mejora repentina e inesperada, con un rápido avance y la completa curación unos días después.

Asimismo, el Santo Padre ha reconocido las virtudes heroicas de un grupo de siervos de Dios: María Tecla Antonia, cofundadora de la Congregación de las Hermanas Pías Obreras de la Inmaculada Concepción; Crocifissa Militerni, religiosa de la Congregación de las Hermanas de San Juan Bautista; María Inmaculada de la Santísima Trinidad, fundadora del Carmelo de la Sagrada Familia de Pouso Alegre; y de Nerino Cobianchi, fiel laico y padre de familia, nacido el 25 de junio de 1945 en Velezzo Lomellina (Italia) y fallecido el 3 de enero de 1998 en Cilavegna (Italia).