Las discusiones sobre si es mejor el libro o la película suelen plantearse como falso dilema. Lean Un caballero en Moscú (Amor Towles), un éxito de crítica y ventas y, a pesar de todo ello, una excelente novela. Y vean la serie que, con base en el libro, Movistar + estrenó en 2024, con Ewan McGregor, en el papel principal, como el represaliado conde Alexander Ilich Rostov.
La trama nos sitúa en la Rusia revolucionaria de 1917, en la que los nobles deben pagar, muchas veces con su vida, sus históricos privilegios, siempre en nombre del pueblo y de la revolución del proletariado. A nuestro conde protagonista, sin embargo, un poema cuya autoría le adjudican le va a salvar de la pena máxima y, a modo de indulto, le va a permitir vivir en un hotel de lujo para tratar de hacer verdad aquello de que quien tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo.
La serie consta de ocho capítulos de algo más de 45 minutos cada uno y, aunque se empeña en estropear la historia a base de corrección política (como por ejemplo introduciendo personajes negros completamente anacrónicos), no lo consigue del todo.
En medio del infierno siempre es posible encontrar personas que no son infierno, que se resisten a ser cómplices del programa totalitario. Basta mirar con detenimiento para encontrar un amigo en la clase social que uno menos se espera, un poema, un violinista o una niña radiante que, como si fuera un ángel, acompaña la peripecia vital del conde. Solo por ver cómo se puede agigantar nuestra libertad interior cuando nos reducen nuestros movimientos a la mínima expresión, ya vale la pena adentrarse en este luminoso drama histórico.
El hotel se convierte en todo un microcosmos de lo que somos y de lo que podemos llegar a ser; de las miserias de la revolución bolchevique y de la grandeza del ser humano que brilla con especial fuerza cuando el aparato del Estado se empeña en oscurecerla. Lean y vean, que acertaba Dostoievsky cuando decía que la belleza salvará el mundo.