Torrente presidente. Vuelve Torrente, el placer culpable de los españoles - Alfa y Omega

Torrente presidente. Vuelve Torrente, el placer culpable de los españoles

Rosa Die Alcolea
Santiago Segura durante el estreno de la cinta. Dentro de su particular campaña, no se difundió material a la prensa.
Santiago Segura durante el estreno de la cinta. Dentro de su particular campaña, no se difundió material a la prensa. Foto: EFE / Fernando Villar.

Torrente es un pobre ingenuo; su desparpajo le abre todas las puertas, aunque al final siempre lo pillan con las manos en la masa. Sin embargo, su creador no tiene un pelo de ingenuo. El director más taquillero de nuestro país ha conseguido recaudar 6,9 millones en cines el primer fin de semana de su estreno, convirtiéndose en el cuarto mejor estreno español de la historia. La sexta entrega de la creación de Santiago Segura solo es superada por Lo imposible y por otras dos películas de esta saga, la tercera y la cuarta.

Doce años después de Torrente 5: Operación Eurovegas, Segura recupera a José Luis Torrente, el expolicía más incorrecto del cine español, que regresa convencido de que sigue siendo un «héroe nacional». Esta vez da un giro delirante y se lanza a la política con la ambición de convertirse en presidente del Gobierno, trasladando su habitual desfachatez al terreno institucional. La película funciona como una sátira política directa que parodia a todo el espectro ideológico a través de un partido ficticio, manteniendo el ADN de la saga: humor grosero, provocación y exceso.

Aunque las referencias a los partidos que parodia son evidentes, los gags sobre ellos se convierten en uno de los puntos fuertes: la primera parte es especialmente divertida y dinámica. Más que una trama cerrada, la película encadena situaciones alrededor de la campaña electoral —oportunismo, populismo y caricatura social— y se apoya en numerosos cameos y guiños a la actualidad para construir un espejo deformado del presente. También hay espacio para la autoparodia del propio fenómeno Torrente. No haremos spoilers, que se nos enfada Segura; aunque ya circula en internet la lista de famosos que aparecen en los continuos cameos. Este es, de hecho, uno de los grandes atractivos del filme: el juego constante de descubrir quién será el siguiente. Desde políticos a toreros, pasando por rostros muy reconocibles de la televisión.

Segura es, además de un cineasta sin complejos —no le afectan las críticas y presume de hacer taquilla—, un experto en marketing. En esta ocasión no mostró la película a críticos antes del estreno, sino después. La campaña de Torrente presidente refuerza su habilidad para convertir un estreno en fenómeno popular: presencia masiva en televisión, apuesta por programas de entretenimiento y una red de cameos que funcionan como altavoces promocionales. A esto se suma un uso afinado de las redes sociales, donde el contenido circula como meme más que como publicidad, amplificando su alcance. Nos guste o no, Torrente se ha convertido en un antihéroe popular con licencia para todo, en nombre de quienes piensan esas barbaridades que nunca dirían en voz alta. De ahí su éxito en salas, en taquilla y en redes. Más que una gran película, es un eficaz experimento sociológico.

Torrente presidente
Dirección:

Santiago Segura

País:

España

Año:

2026

Género:

Comedia

Público:

+16 años

Cartel de 'Torrente presidente'