Tierra Santa Challenge: 30 etapas para poder estar en el Cenáculo en Pentecostés - Alfa y Omega

Tierra Santa Challenge: 30 etapas para poder estar en el Cenáculo en Pentecostés

El Secretariado de Pastoral Juvenil de Calahorra y La Calzada-Logroño ha adaptado y puesto a disposición de todos la formación que estaba dando a 30 jóvenes que iban a peregrinar a Tierra Santa en verano. El resultado: un itinerario que es mucho más que una reflexión diaria

María Martínez López

Peregrinar a Tierra Santa «no es solo un viaje». Fernando Arriero, director del Secretariado de Pastoral Juvenil de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño lo sabe bien. Hizo allí un semestre de los estudios de Teología. «Esa experiencia me marcó bastante», reconoce. Y como «hay que dar gratis lo que se ha recibido gratis», aun sin ser guía oficial (no puede serlo al no ser sacerdote) organiza con cierta frecuencia peregrinaciones para grupos pequeños.

Este verano iba a hacerlo una vez más para unos 30 peregrinos de la diócesis, todos jóvenes a partir de los 23 años. En vez de eso, se ha convertido en el guía virtual de más de 300 participantes, de todas las edades, en el Tierra Santa Challenge. La idea del desafío empezó cuando el confinamiento obligó al secretariado a suspender la formación presencial que se estaba dando a los peregrinos.

La peregrinación estaba pensada como «una experiencia fuerte de encuentro con Jesús» para jóvenes que están en el momento de su vida en el que se toman decisiones importantes. Por eso, el viaje estaba incluido en un itinerario más complejo, con preparación y un seguimiento posterior. Además, «si no la has preparado, en una peregrinación de una semana a Tierra Santa no te enteras de nada. Es tanta información, y todo tan bonito y apasionante…».

Al interrogante de cómo continuar esta formación de manera virtual se sumaron otras dos necesidades. «Después de la pascua juvenil virtual que hicimos con más de 170 personas (y en la que ya participaron jóvenes de fuera), muchos nos pidieron que durante el tiempo de Pascua siguiéramos enviándoles cosas», cuenta Arriero. Además, había que sustituir las catequesis de confirmación, paralizadas también por la pandemia.

30 etapas, cuatro pruebasdiarias

Para atender a las necesidades de todos, el responsable de Pastoral Juvenil de Calahorra diseñó un itinerario que, además de conocer Tierra Santa, hiciera posible un camino pascual de conocimiento de Cristo. La meta es llegar el 31 de mayo, día de Pentecostés, al Cenáculo de Jerusalén. Hay 30 etapas preparadas para 37 días, contando con que algún día no se podrá completar.

En efecto, el Tierra Santa Challenge no está pensado para que los participantes reciban sin más una reflexión que se puede escuchar o no. En cada etapa –explica su organizador– hay que superar un reto en cuatro partes. Las dos primeras son sendos vídeos, uno sobre el lugar que se visite ese día y otro sobre la persona de Jesús de Nazaret. «Son píldoras de cristología, es decir, de teología, preparadas por distintas personas de la diócesis».

Después, se pide que cada peregrino haya un rato de oración con el material que se proponga. Aquí se ofrecen dos modalidades: la estándar, con una pequeña oración de entre cinco y diez minutos; y la extreme, en torno a los 25. La fase final del reto es rellenar un formulario «para demostrar que se ha aprovechado bien la visita. Si lo haces más o menos bien, se te envía el reto de los siguientes días». Si no se completa bien esta fase, o si no se puede hacer alguna etapa, se puede gastar uno de los tres comodines con los que cuenta cada peregrino. En cada etapa de la peregrinación, además, se recibirá una pista que permitirá acceder al Cenáculo el último día.

«Tierra Santa enamora»

En los planes de Arriero estaba incluso «ofrecer a cada persona, de forma opcional, un guía que les llamara una vez a la semana, como opción de acompañamiento personal». No lo descarta, pero todavía está pensando cómo hacerlo, dado que la previsión de participantes se ha multiplicado. Contando con los peregrinos inscritos al viaje, con los jóvenes de la Pascua y con los chicos de catequesis de Confirmación, esperaba unos 100 viajeros.

Superan los 300 porque, al compartir la idea con otros delegados de Pastoral Juvenil de España, algunos lo difundieron en sus diócesis. Así, además, llegó a los franciscanos, que «se pusieron en contacto con nosotros para preguntarnos si podían ofrecerlo», dado que muchas peregrinaciones previstas para estas fechas se han cancelado. «Se ha extendido como la pólvora», también entre adultos. Por ello se ha diseñado también un itinerario para mayores de 30 años. «Tierra Santa es una experiencia que enamora, y la gente la recuerda con mucho cariño».