Teatro: Trilogía contra el abuso. No pierdas nunca la llave - Alfa y Omega

Teatro: Trilogía contra el abuso. No pierdas nunca la llave

Cristina Sánchez Aguilar
Dos de las trabajadoras de La casa de la llave. Foto: Gorka Bravo

Coge la llave y póntela al cuello. Y no la pierdas de vista. Puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Entre la tranquilidad y la angustia. Es la garantía de la puerta que separa a las mujeres víctimas de maltrato de sus abusadores. Ellas, las trabajadoras psicólogas, educadoras, son las mujeres encargadas de la llave, de cuidar a esas otras mujeres en un esplendor de sororidad, mientras viven en una casa de acogida con sus hijos, con su dolor, con sus ganas de volver –a veces– a las garras del humillador. La sala Jardiel Poncela del Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa de Madrid acoge estos días esta joya, La casa de la llave, que compone junto a otras dos piezas la Trilogía contra el abuso, una propuesta de Tanttaka Teatroa que nos sitúa de frente y sin endulzar ante la verdad del maltrato. Mada Alderete escribió este guion mientras trabajaba en una casa de acogida, entre el verano del 2002 y el otoño del 2006. Por eso es tan realista que te eriza la piel. Habla con conocimiento cuando relata cómo el hijo mayor de –llamémosla– Irene, cuenta a su padre cuál es la calle de su nueva casa. Y él va a buscarla. O cómo aquella mujer se vuelve niña cuando otro hombre la corteja, al parecer, sin violencia entre medias. O cómo las cuidadoras –las tres mujeres que día y noche acompañan a las que se despiertan a gritos, a las que están cansadas de huir o a las que creen que no podrán vivir sin él–, también son seres humanos de carne y hueso y se agotan, y sufren y no pueden con la incomprensión.

Un texto lleno de frases afiladas que se clavan en el espectador, que no sale de la sala indiferente. Hasta el 27 de octubre la pieza que sigue es Soka (cuerda), en el que un profesor de gimnasia encuentra el cuerpo de un alumno ahorcado. Su entorno cree que es culpable y él emprende una búsqueda en la que se dibujan los límites entre la culpa y la responsabilidad.

C. S. A.