Sin Misa en Francia hasta el 1 de diciembre - Alfa y Omega

Sin Misa en Francia hasta el 1 de diciembre

El encuentro de líderes religiosos con el Gobierno francés se saldó sin acuerdo sobre un regreso adelantado del culto público. Sí se acordó colaborar para preparar los protocolos necesarios de cara a diciembre y el tiempo de Navidad

Redacción
Foto: Frederick Florin

No habrá vuelta al culto en Francia como mínimo hasta el 1 de diciembre, cuando finalice el confinamiento domiciliario. El encuentro del lunes entre el primer ministro, Jean Castex, el ministro del Interior, Gérald Darmanin, y líderes religiosos no dio el fruto que esperaban estos. Castex reiteró que «las condiciones higiénico-sanitarias del país no permiten a día de hoy la reanudación de las celebraciones públicas», informó la Conferencia Episcopal Francesa (CEF) en un comunicado poco después. 

A pesar de ello, los obispos destacan la apertura del Ejecutivo a la cooperación. En la reunión se decidió que el Ministerio del Interior prepare «sin demora», en colaboración con las religiones, «los protocolos necesarios para una recuperación controlada a partir del 1 de diciembre», si la situación lo permite. «El primer ministro reiteró la voluntad del Gobierno de obtener las mejores condiciones sanitarias para la temporada navideña».

Adelantándose a esto, el episcopado ya ha presentado un «protocolo sanitario detallado» para la reanudación de la Misa en público «en las mejores condiciones posibles de seguridad». Su propuesta contempla también el regreso en formato presencial de otras actividades pastorales como las catequesis y otras reuniones. 

«Hacer frente a la espera»

En representación de la Iglesia participaron en el encuentro monseñor Éric de Moulins-Beaufort, presidente de la CEF, y su secretario general, Hugues de Woillemont. Al igual que sus homólogos, expresaron «las fuertes expectativas de los fieles». Con todo, los obispos comparten su deseo de que a pesar de «la decepción y la impaciencia» los fieles católicos puedan «hacer frente a la espera y la privación». 

El Gobierno, matizan, está asumiendo su «responsabilidad por la situación sanitaria del país y todos debemos estar de acuerdo en ser actores». Respetar las medidas de prevención es parte de la participación de la Iglesia en el «esfuerzo nacional para combatir la pandemia». 

Difícil equilibrio

La Conferencia Episcopal Francesa ha tratado durante estas semanas de mantener un difícil equilibrio entre la reivindicación del derecho a la libertad religiosa y la colaboración con las autoridades. Por un lado, cuando a finales de octubre se supo que el nuevo estado de emergencia prohibía las reuniones en lugares de culto aunque estos siguieran abiertos, Moulins-Beaufort calificó la medida de «desproporcionada» y presentó una apelación ante el Consejo de Estado. 

Este órgano consultivo del Gobierno, que también funciona como última instancia de la jurisdicción administrativa, rechazó el 7 de noviembre el recurso, en cuanto que no concedió la vuelta de las celebraciones. Pero sí decretó que como tarde el 16 de noviembre (el lunes) se iniciara un proceso de revisión de las medidas para evaluar si son apropiadas y proporcionadas. 

«No somos una religión rebelde»

Al mismo tiempo, el episcopado como tal se ha desmarcado de las concentraciones y manifestaciones que el pasado fin de semana se produjeron en una treintena de ciudades reclamando el regreso de las misas. Su grito «ha sido escuchado. Sin embargo, debe ser impulsado dentro de un marco legal», subrayó en declaraciones a la radio Europa 1 Vincen Neymon, portavoz de la CEF. 

A pesar de que el ministro de Interior advirtió de que no dudaría en enviar a las fuerzas de seguridad si las concentraciones se repetían, estas se produjeron en general con normalidad. Salvo en París, donde la Jefatura de Policía la prohibió por no respetar las medidas sanitarias vigentes. «La Iglesia católica desea demostrar que respeta la ley», añadió el portavoz de la CEF. «Es obvio que no se deben realizar reuniones no autorizadas. No somos una religión rebelde».