Simarro: «Me siento afortunado por las oportunidades que me da la música»
El próximo martes, 30 de diciembre, a las 22:00 horas, el Teatro Alcázar de Madrid acogerá el concierto 1 Día Antes 1 Hora Antes, un espectáculo musical, inmersivo e interactivo. Creado y dirigido por el compositor Juan Antonio Simarro, contará con la Orquesta Sinfónica Contemporánea de España, que «promueve los valores universales de la música: paz, libertad y solidaridad»
El próximo martes, 30 de diciembre, a las 22:00 horas, el Teatro Alcázar de Madrid acogerá el concierto 1 Día Antes 1 Hora Antes, un espectáculo musical, inmersivo e interactivo. Creado y dirigido por el compositor Juan Antonio Simarro, el espectáculo contará con los músicos de la Orquesta Sinfónica Contemporánea de España y un coro a cargo del director Nacho Parrés para interpretar temas musicales relacionados con el año nuevo. Según Simarro, esta orquesta está destinada a convertirse en una referencia sinfónica en nuestro país, ya que además «promueve los valores universales de la música: paz, libertad y solidaridad».
—1 Día Antes 1 Hora Antes se aleja del concierto sinfónico tradicional. ¿Cómo nace esta idea y qué quería provocar en el espectador?
—Me gusta ponerme retos y cosas distintas. Hacía una fiesta en casa el día anterior a fin de año y tomábamos las «no uvas» a las 23:00 horas, haciendo que las campanas fueran las teclas del piano, y con voluntarios como presentadores, igual que en televisión, pero en broma. El concierto de Año Nuevo ya se ha hecho otras veces así que pensé: «¿Y si nos adelantamos, literalmente, haciendo que esta fiesta sea un concierto abierto al público?». Y así surgió 1 Día Antes, 1 Hora Antes. Comenzamos a las 22:00 horas; a las 23:00 horas hacemos las campanadas de una manera diferente y a las 23:30 horas acabamos por todo lo alto, incluso con voluntarios cantando con miembros de la Orquesta Sinfónica Contemporánea de España y coro.
—El público no solo escucha, sino que participa activamente. ¿Por qué era importante convertir al espectador en protagonista de la experiencia?
—Esa es la idea, que todos podamos ser partícipes de este concierto. Unos presentando las campanadas, otros cantando… incluso pondremos las letras de las canciones en una pantalla gigante. Queremos que la gente viva este concierto desde dentro, siendo parte importantísima de la fiesta.
—En un momento del año tan simbólico como el previo a Nochevieja, ¿qué puede aportar la música sinfónica que no aportan otros formatos de ocio?
—La sonoridad de los instrumentos de cuerda, madera, metal, percusión… sumados a las voces del coro crean una sensación muy orgánica, emocionante. Además de interpretar obras sinfónicas, interpretaremos canciones de las de toda la vida, pero con estos instrumentos, y de esta manera, conseguimos unos momentos musicales especiales, uniendo tradición e innovación.
—El concierto comienza con la Obertura por los Derechos Humanos. ¿Qué mensaje quería lanzar al público justo antes de comenzar un nuevo año?
—Habrá temas divertidos, pero también queremos que haya momentos de emoción. Esta obertura la compuse pensando algo que todos sabemos, pero olvidamos. Los derechos humanos existen, pero olvidamos hacer que se cumplan, pedir a los responsables que se cumplan y hacernos nosotros mismos responsables para cumplirlos.
Comenzamos el concierto con esta obra para orquesta y coro, para no olvidarnos de lo verdaderamente importante. Y después… comienza la parte festiva de la orquesta, para disfrutar con nuestros amigos y familiares esta nueva forma de celebrar el año nuevo.
—Varias de las obras del programa han sonado en los Juegos Olímpicos de París 2024. ¿Cómo se vive como compositor que su música acompañe momentos tan universales?
—Es curioso, porque cuando hacemos algo nunca sabemos hasta dónde puede llegar. Pero si se hace con cariño, es posible que llegue más lejos. Ver cómo entrenan estas campeonas me ha ayudado a motivarme e inspirarme gracias su capacidad de esfuerzo para superarse en cada momento, sin rendirse. Me siento afortunado por las oportunidades que me da la música.
—Su Aleluya fue premiado por la Academia de la Música. ¿Qué significado especial tiene interpretarla en estas fechas tan cargadas de emoción?
—Estoy componiendo una ópera, titulada Una ópera de Navidad. En el libreto vi que hacía falta componer un aleluya, siendo consciente del reto que eso suponía al existir ya obras maestras con el mismo título. Pero seguí adelante, la compuse, y ese año los miembros de la Academia de la Música de España la premiaron como mejor composición sinfónica. Es otro ejemplo más de que el esfuerzo, con cariño, merece la pena. De todas formas, aunque no me hubieran dado el premio ya estaba feliz por saber que había sido capaz de componerla.
—Uno de los momentos más especiales es la celebración de las «no uvas». ¿Cómo surge esta idea tan original y qué simboliza para usted?
—Aunque nos adelantemos al fin de año, me gusta recordar que estamos en una sociedad que parece que no sabe esperar, así que de esta manera lo celebramos «de broma», y así reservamos las uvas para el 31 con la familia o amigos. Es curioso, porque ese día todos los que han estado me escriben diciendo que tienen la sensación de haberlo celebrado dos veces, cada una de una manera diferente pero igualmente emocionante.
—¿Cree que reinventar las tradiciones es una forma de mantenerlas vivas, especialmente entre el público más joven?
—Si lo pensamos bien, nos guste o no, nada es para siempre ni desde siempre. Cualquier tradición, por muy antigua que sea, nació en algún momento, así que… podemos ser parte de esta nueva tradición, y decir a los amigos «yo estuve allí, en el concierto 1 Día antes, 1 Hora antes».
—Para quien piense que la música clásica es seria o distante, ¿qué le diría después de haber creado un concierto tan festivo y participativo?
—Es verdad que a veces se hacen conciertos demasiado serios o distantes, pero con la Orquesta Sinfónica Contemporánea de España el objetivo es acercar la música, siempre manteniendo la calidad y demostrando que se puede unir lo mejor de antes con lo mejor de ahora.
—En una gran ciudad, la oferta de ocio navideño es enorme. ¿Por qué cree que es importante reservar un espacio para la música clásica y la cultura en estas fechas?
—Igual que conviene una dieta equilibrada y variada, viene bien escuchar distintos estilos e incluso mezclarlos con coherencia. Si me gusta el sonido de un violín, y encima tocan una canción que me ayudó a evolucionar cuando tenía 20 años…¿Qué nos impide unirla? En mi caso ese miedo no existe, porque hago música para gente de mente abierta.
—¿Qué papel juegan conciertos como este en humanizar la ciudad, crear comunidad y generar emoción compartida?
—Todo suma. Es necesaria una buena salud, alimentación, infraestructuras, cultura… y todos sabemos que está lo intangible, aquello que te hace feliz, te emociona, te mueve por dentro y hace que tu día a día sea mejor. Si al término de nuestros conciertos el público sale con una sonrisa de felicidad y la transmite a sus familiares y amigos, habremos cumplido nuestro objetivo.
—Para quien esté dudando entre planes más convencionales, ¿por qué no debería perderse 1 Día Antes 1 Hora Antes?
—No todo el mundo tiene la oportunidad de celebrar el año nuevo, la vida en general, con 40 músicos en el escenario, escuchando obras sinfónicas y canciones que nos emocionan, y brindando las no uvas a las 23:00 horas, con una sonrisa, alguna lágrima que otra, y siendo parte del concierto. ¡Nos vemos el martes 30 de diciembre a las 22:00 horas en el Teatro Alcázar, celebrando 1 Día Antes, 1 Hora Antes!