Samaan huyó de Siria. Ahora promueve la reconciliación a través de Radio Mariam

Samaan Daoud, cristiano sirio, trabaja en Radio Mariam «para transmitir en mi lengua mensajes de amor y de reconciliación a todos los que hablan árabe, para decirles que la guerra no es la solución». Hasta el lunes, la Familia Mundial de Radio María celebra la Mariathon, una campaña solidaria para promover este y otros proyectos

Alfa y Omega
Foto: Radio María

Samaan Daoud, cristiano sirio, trabaja en Radio Mariam «para transmitir en mi lengua mensajes de amor y de reconciliación a todos los que hablan árabe, para decirles que la guerra no es la solución». Hasta el lunes, la Familia Mundial de Radio María celebra la Mariathon, una campaña solidaria para promover este y otros proyectos

Del 12 al 16 de mayo, todas las emisoras de Radio María en los cinco continentes están celebrando la Mariathon. Esta campaña solidaria anual pretende, gracias a los donativos de los oyentes, llevar nuevas emisoras a aquellos lugares donde «las condiciones políticas y sociales hacen que la necesidad de difundir un mensaje de paz y alivio a través del amor de la Madre y de Jesús sea todavía más urgente».

Entre los proyectos de este año, los hay destinados a Lesotho, Zambia, Ruanda y Guinea Ecuatorial, y otro para acercar la radio a los presos. Pero una de las apuestas fuertes de la Familia Mundial de Radio María es llegar a los cristianos perseguidos en Oriente Medio mediante Radio Mariam, que emite en árabe. Radio María quiere abrir una nueva emisora en Erbil (Irak), y también emitir para los refugiados en Europa. Samaan, un cristiano sirio que tras huir a Italia trabaja como técnico en Radio Mariam, sabe bien lo importante que es una iniciativa así. Este es el testimonio que ha escrito con motivo de la Mariathon:

«Me llamo Samaan Daoud y soy sirio, estudié en Siria. Fui a Italia en 1991 para estudiar en el Politécnico en Milán. Después volví a Siria para continuar construyendo mi país. Trabajé como guía turístico en lengua italiana desde 1994 hasta 2011, cuando empezó el conflicto. Por culpa de esto perdí mi trabajo, pero decidí resistir y permanecer en mi país. Me quedé en Siria durante más de cuatro años.

«Creo que el otro es mi hermano»

Tengo dos hijos y como sabéis, en los campos de refugiados son hospedados solamente mujeres y niños, porque los hombres, todos los hombres van a la guerra, a combatir en esta estúpida guerra. No quería que mis dos hijos crecieran en este ambiente de conflicto, porque no sé decirles con quién deben combatir y, en segundo lugar, porque creo que el otro es mi hermano en la humanidad.

Mi hogar se convirtió en un frente entre grupos armados y fuerzas gubernamentales. He visto a muchos hombres muertos. La zona donde vivía sufrió 17 coches bomba y más de 4.000 misiles y proyectiles. Por este motivo no podíamos quedarnos allí más tiempo, así que me trasladé con mi familia a Damasco, cerca de nuestras iglesias, porque soy cristianos católico. Tampoco se salvan las iglesias y los civiles.

El último coche bomba fue en enero de 2015, en ese momento decidí no quedarme más en Siria, sobre todo porque tengo un hijo que va a cumplir 18 años, la edad justa para realizar el servicio militar. Así que hablé con mis amigos italianos, que han hecho un gran esfuerzo para que podamos venir a Italia. Estos amigos me han tratado como a un ser humano, no como a un número. Me han facilitado un visado para toda la familia, porque hemos decidido no venir a Europa en pateras para no y terminar en el fondo del mar como, lamentablemente, muchas de las personas que conozco.

«Gracias a la Iglesia tengo permiso de residencia y una casa»

Roma nos dio la bienvenida, y la Iglesia, gracias al Servicio Jesuita al Refugiado, me ha ofrecido apoyo logístico para tener protección internacional. Ahora tengo un permiso de residencia durante cinco años, y gracias a la Iglesia de Roma tengo también una casa para un año. Mientras tanto he comenzado a buscar trabajo, y desde hace dos meses soy técnico en Radio Mariam, que transmite en lengua árabe.

Estoy trabajando en esta radio para transmitir en mi lengua mensajes de amor y de reconciliación a todos los que hablan árabe, para decirles que la guerra no es la solución. Quisiera deciros a todos vosotros que empecéis a decir basta con esta guerra. Hay 7,5 millones de desplazados y cuatro millones de refugiados en el extranjero. Si queréis realmente ayudarnos es necesario que nos ayudéis a encontrar una solución, porque en el día en el que la encontremos os aseguro que más del 60 % de los sirios volverá para reconstruir Siria, y vivir juntos como en el pasado. Siria era un precioso mosaico donde vivían 23 etnias y religiones».

Para más información y colaborar con la Mariathon: tel. 902 500 518.

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