En Belén, en la gruta donde nació Jesús, hay siempre una vela encendida. Significa que Jesús es nuestra luz, y su nacimiento sirvió y sirve siempre para iluminar la oscuridad que hay en el mundo. Gracias a la iniciativa Luz de la Paz de Belén y a la colaboración de los scouts de todo el mundo, esta misma luz viaja miles de kilómetros y llega a muchas personas, también en España.
Luz de la Paz de Belén comenzó a celebrarse en 1986. «Todos los años, antes de Navidad, los scouts de Austria van a Tierra Santa», encienden una vela con la luz de la lámpara de Belén, «y van repartiendo» esa luz, explica Diego, del Grupo Scout Pilar, de Madrid. ¿Cómo la reparten? Desde Belén, la luz llega a Viena, donde hay una gran celebración y scouts de todo el mundo encienden, con esa luz, sus propias velas para llevarlas de vuelta a sus países: 30 en toda Europa, y también Estados Unidos, México y Canadá.

Al llegar a cada país, la historia se repite: en una celebración nacional se reparte la luz a representantes de todas las provincias; en cada provincia, a todos los grupos de ese lugar. Y luego, los chicos de cada grupo la llevan a otras personas: sus familias, sus amigos, los enfermos y ancianos… También han recibido la luz personas importantes como los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, el rey de Jordania, muchos políticos, o las tropas de paz de la ONU.
En España, el Movimiento Scout Católico (MSC) lleva participando en Luz de la Paz de Belén desde 1999. El lema para este año es Quiero verte, y Patricia , la encargada de organizarlo en Madrid, lo explica: «A quien quiero ver es a Jesús; quiero tenerlo presente en todos los momentos de mi vida: desde que soy castor –5 o 6 años– y voy a comprar el pan, hasta que soy ruta –17 a 21 años– y tengo un examen».
Este año, la luz llegará primero a Vitoria, donde se juntarán scouts de toda España. A Madrid llegará el día 15, y el 16 todos los grupos del MSC de esta Comunidad la repartirán en sus zonas. Diego, que tiene 13 años y es ranger –es el de la foto de abajo–, ya lo hizo de pequeño. Llevaron la luz «a las parroquias y por la calle», además de a algún hospital y residencia. «Es para que esas personas vean que no están solas: Jesús está ahí, con ellos, y además se fija más y está más pendiente de la gente que tiene problemas. Pasamos un buen rato».
Este sábado en Madrid va a ser fiesta grande: por la mañana, comienzan los Sembradores de estrellas y se celebra el Encuentro Diocesano de Niños. Por la tarde, los scouts difunden la Luz de la Paz de Belén.
«Desde Madrid, vamos a mandar a unos rutas –los scouts más mayores– a la celebración de Vitoria para que recojan la luz y la traigan a Madrid» el día 15, explica Patricia. Pero no se trata sólo de una celebración de un día. Durante el Adviento, «en cada grupo scout, los chicos se han preparado en su rama», el grupo de su edad, con distintas actividades. Además de reflexionar sobre el Adviento y la Navidad, cada niño ha tenido que llevar un juguete para regalárselo a otro niño que no tenga. Este sábado, todos los grupos se juntarán en el Parque de Berlín y «pondrán en común, por ramas, lo que han estado trabajando. Con esas ideas, pensarán en su ofrenda y su petición para la Misa», que será a las 16,45 horas enfrente del parque, en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, que es la Patrona de los scouts. En la Misa se repartirá la luz a todos los grupos de Madrid, y el domingo pasarán el día repartiéndola. «Cuando vamos a algún sitio» como una residencia o un hospital –cuenta Patricia–, «no sólo llevamos la luz, sino que organizamos alguna actuación en la que los niños expliquen su significado: la luz es la venida de Jesús, y nosotros hacemos que llegue a los demás».