Reinventarse para volver a trabajar

La palabra obligatoria en el mundo laboral poscoronavirus es reinventarse. Las altas tasas de desempleo obligan a «tener una buena actitud y mejorar la aptitud» para introducirse de nuevo en el mundo laboral

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Un hombre pasa junto a una oficina de empleo de Madrid, el pasado 5 de mayo. Foto: EFE/Rodrigo Jiménez

La palabra obligatoria en el mundo laboral poscoronavirus es reinventarse. Las altas tasas de desempleo obligan a «tener una buena actitud y mejorar la aptitud» para introducirse de nuevo en el mundo laboral

Según los datos ofrecidos la semana pasada por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), el número de beneficiarios de prestaciones por desempleo se sitúa ya en 5.197.451 personas, un récord histórico en lo que se refiere a las cifras de paro en España. Desde el inicio del Estado de alarma, el paro ha subido en 300.000 personas, un dato que según la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS) a final de año llegará a las 900.000 personas. También, según FUNCAS, no será hasta 2023 cuando se puedan recuperar los niveles de empleo anteriores al coronavirus.

«Las crisis son cíclicas, acabamos de salir de una y estamos entrando en otra. Pero esta va a ser una crisis de mucho impacto, y desafortunadamente afectará más a los colectivos más vulnerables», explica Adolfo Torres, secretario general de SECOT, una asociación de empresarios y directivos jubilados que desde hace 25 años asesora –«yo prefiero decir que acompañamos»– a personas que tienen inquietud por montar una pequeña empresa o que tienen dificultades para sacar adelante su negocio. Su actividad incluye también el asesoramiento a algunos proyectos laborales de Cáritas Diocesana de Madrid para personas en riesgo de exclusión.

En SECOT llevan ya varias semanas trabajando de manera intensiva con personas que han sufrido en estos dos meses un revés laboral. «Hemos abierto un gabinete exprés para poder ayudar en el menor tiempo posible: diagnosticamos el problema y buscamos juntos una solución con planes de acción concretos, siempre de manera gratuita». Torres aconseja a quien haya perdido su trabajo o su negocio trabajar en dos dimensiones: la actitud y la aptitud. «Ante una crisis, lo más importante es la actitud que uno tiene. Tenemos que intentar no tener miedo al cambio. Al contrario, debemos verlo como una oportunidad. Hay que ser absolutamente positivos, aunque parezca complicado». Eso incluye «tener una mente abierta para reconducirse a otros sectores o áreas de empleo o de negocio. No te puedes atar a lo que estabas haciendo antes; has de ver dónde puedes ir o qué puedes hacer para salir de esta situación lo más pronto posible».

En cuanto a la aptitud, «es un momento ideal para ver qué es lo que me gustaría y es posible hacer, e intentar formarme para sacar partido a esta parada laboral obligatoria». En esta línea, el secretario general de SECOT apunta varias alternativas de futuro inmediato: «Hay sectores productivos que van a tener un mayor desarrollo, y para los que sería muy útil formarse laboralmente o estudiar cómo montar un pequeño negocio». ¿Qué áreas son esas? «Evidentemente, todo el mundo digital, como robótica, tratamiento de datos, videojuegos, comunicación online…, campos que pueden ofrecer trabajo a personas con todo tipo de titulación, pero que precisan una capacitación específica». Otra línea clara, añade, «es la logística, el área sanitaria y de salud, o todo lo relacionado con la tercera edad o el medio ambiente». Son áreas a las que la crisis «no está afectando tanto, o en las que el despegue será mucho más rápido».

Por ello, Torres recomienda «estudiar qué capacitación tengo que adquirir para entrar en cualquiera de estos sectores», siempre alerta ante el desaliento, porque «no puedes estar todo el día dándole vueltas a lo que ha pasado, sino pensar en lo bueno que te puede pasar. No te puedes cerrar en pensamientos negativos. Si crees que no vas a salir, no saldrás. Por eso, la actitud es muy importante para reconducir tu carrera profesional y tu vida».

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo