Raúl Diego Obregón: «La tecnología debe ser transformadora» - Alfa y Omega

Raúl Diego Obregón: «La tecnología debe ser transformadora»

Fran Otero
Foto cedida por Raúl Diego Obregón

Raúl Diego Obregón lleva 40 años en las aulas del Colegio María Auxiliadora (salesianos) de Santander. Primero como alumno y ahora como profesor. Además de ser tutor de 6º de Primaria, es coordinador TIC del centro, reconocido como Google Reference School por su uso de la tecnología. Colabora con el Ministerio de Educación en la introducción de la competencia digital en los contenidos curriculares de la nueva ley.

¿Cómo ha cambiado el colegio con la apuesta por la tecnología?
La tecnología debe ser transformadora, un medio para cambiar otras cosas como la metodología o la evaluación. Nos permite gamificar las clases para hacerlas más atractivas, personalizar el aprendizaje y dar un mayor protagonismo a los alumnos.

¿Algún ejemplo?
Cuando yo estaba en el colegio, el público potencial de mis trabajos eran mis padres y el profesor. Ahora, la tecnología permite a los alumnos difundirlos, crear una comunidad de aprendizaje con los compañeros y tener un espacio personal donde se agrupa todo lo que van creando. De hecho, a partir de 5º de Primaria tienen un porfolio digital con sus actividades: pódcast, ejes cronológicos digitales o mapas interactivos.

Uno de los proyectos valió en 2015 el Premio Nacional de Educación.
Vimos que a la hora de trabajar nuestra región, Cantabria, apenas teníamos tres páginas donde nos contaban algunas cosas como el himno, los límites, accidentes geográficos… Así que planteamos un juego de realidad aumentada con cinco categorías: historia de Cantabria, personajes ilustres, gastronomía, deportes y patrimonio cultural y natural. Los alumnos fueron investigando sobre ellas y creando tarjetas con preguntas. La tecnología entra en juego cuando no responden bien una cuestión: se escanea la tarjeta con un dispositivo y te explica esa historia en concreto.

¿Son los niños y jóvenes de hoy competentes a nivel digital?
Que un niño haya nacido en esta era y sepa utilizar redes sociales o juegos digitales no quiere decir que sea competente digital. Según la Unión Europea, estas competencias se agrupan en cinco áreas: información, comunicación y colaboración online, creación de contenidos, seguridad y resolución de problemas. Las nuevas generaciones viven en esta era digital y tienen habilidades innatas, pero no tienen competencia digital en estos grandes ámbitos que tienen que conocer y que se deben cuidar desde la escuela.

El de la seguridad, por hablar de uno en concreto, parece vital, ¿no?
Además, permite trabajar otras cuestiones esenciales como el respeto a los demás, a la intimidad o a los datos que tienes de los demás. Es tan importante enseñar a los adolescentes qué publicar o no en internet, qué hacer con sus contraseñas, como el respeto a las personas. Tenemos que trabajar los valores que sustentan el conocimiento, porque si tenemos conocimientos digitales pero no valores, mal vamos. 

¿Utilizan bien la tecnología los centros educativos?
La tecnología nos puede ayudar en muchas cosas, pero si la introducimos para sustituir lo de antes vamos para atrás. No es un fin, sino un medio para hacer muchas cosas. Ahorra tiempo, recursos y nos permite relacionarnos con gente que está lejos. Es la punta del iceberg, pero hay otras cosas que son más importantes: por qué la utilizo y cómo, qué quiero encontrar… Hay que darle sentido y fundamento. Y tiene sentido cuando transforma.

¿Qué peligros y riesgos hay?
Las distracciones, por ejemplo. También la infoxicación, pues hay una gran cantidad de contenidos imposibles de abarcar, y los chicos no están acostumbrados a organizarlos y filtrarlos, o su utilización para hacer daño a la persona de al lado.

¿Es un problema la brecha digital?
Es preocupante. No tanto en la competencia como en la desigualdad en el acceso a la información o a internet. En la época en la que estamos debería ser un derecho fundamental.

¿Qué tiene que ver todo esto con Don Bosco?
Cuando visité Turín me enseñaron una imprenta de 1860. Era la más cara que había en el mercado y Don Bosco compró tres. Lo hizo porque necesitaba dar a sus chicos la mejor formación para salir al mundo laboral. Necesitamos leer cuál es el futuro y el presente de la sociedad y dar a nuestros alumnos la mejor formación.