«Que los responsables de la solución seamos los venezolanos» - Alfa y Omega

«Que los responsables de la solución seamos los venezolanos»

Tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Maduro, el presidente de los obispos adelanta que la visión de la Iglesia pasa por la petición del Papa de «garantizar la soberanía nacional»

María Martínez López
Maduro es llevado a un juzgado de Nueva York el pasado lunes.
Maduro es llevado a un juzgado de Nueva York el pasado lunes. Foto: Reuters / Eduardo Munoz.

«Estamos despiertos desde las dos de la madrugada siguiendo los acontecimientos», era el primer mensaje a Alfa y Omega de Jesús González de Zárate, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), el pasado sábado. Fue cuando empezaron los bombardeos de Estados Unidos a instalaciones militares y una operación para capturar al presidente, Nicolás Maduro, y llevarlo a Nueva York con su esposa, Cilia Flores, por «narcoterrorismo». En Caracas «se vivió un clima de conmoción», relata Eddy Polo, vicario para la Vida Consagrada en la archidiócesis. Imperaba el temor por «la posibilidad de una escalada aún más violenta».

Por la tarde «se vio a mucha gente en los comercios para proveerse de insumos», narra González de Zárate en entrevista posterior con este semanario. «En alguna parte se vio prudente suspender actividades» eclesiales. El domingo volvió cierta tranquilidad y «en la mayor parte de las iglesias» hubo celebraciones. También hubo concentraciones de apoyo a Maduro, convocadas por las autoridades. El lunes la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, que ha llamado a la cooperación con Washington, juró su cargo como «presidenta encargada» ante su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la nueva Asamblea Nacional (fruto de las elecciones de mayo y que la oposición considera «ilegítima»), siguiendo los prescrito por el Tribunal Supremo de Justicia.

Lo que ya ha dicho la Iglesia
  • La Navidad «se ve ensombrecida por las noticias de acciones bélicas cercanas a nuestras costas, la presencia de un poderío militar foráneo» (CEV, 23 de diciembre de 2025).
  • «Parece que existe la posibilidad de que haya una operación para invadir territorio venezolano. Creo que es mejor buscar otra manera de cambiar» la situación (León XIV, 2 de diciembre 2025).
  • «El pueblo de Venezuela manifestó en las elecciones presidenciales del 28 de julio su clara y decidida opción por la democracia. Esta decisión debe ser respetada» (CEV, 9 de enero de 2025).
  • «Asumir esta ruta de transición hacia un proceso electoral, urge hacerlo de forma pacífica y con los instrumentos presentes en la Constitución» (CEV, 4 de febrero de 2019).

Los obispos «hemos estado en permanente comunicación», prosigue su presidente. Lanzaron un breve mensaje mostrando su cercanía al pueblo, a los heridos y a las familias de los fallecidos; pidiendo a Dios «serenidad, sabiduría y fortaleza» y reclamando que «las decisiones que se tomen se hagan siempre por el bien de nuestro pueblo». Acordaron no pronunciarse oficialmente hasta reunirse virtualmente el 7 de enero, «una vez se pueda tener un panorama más claro». 

González de Zárate sí señala que las palabras del Papa León XIV tras el rezo del ángelus del domingo «recogen las líneas fundamentales» de la visión de la Iglesia. El sábado él mismo conversó con el nuncio, el español Alberto Ortega. El Santo Padre, junto a su preocupación, expresaba que «el bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración», pedía «garantizar la soberanía nacional, el respeto a la Constitución y la plena vigencia de los derechos humanos y civiles» y llamaba a «superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz». 

Manifestación por una transición democrática en Bogotá (Colombia) el día 4.
Manifestación por una transición democrática en Bogotá (Colombia) el día 4. Foto: CNS / Reuters / Sergio Acero.

Más allá de esto, «las situaciones son complejas», apunta González de Zárate. «El problema puede tener una cara fuera de Venezuela y otra dentro». Además, «el modo de analizar las cosas el sábado en la mañana no fue el mismo que en la tarde. Surgieron muchos interrogantes» tras la rueda de prensa del presidente Donald Trump, en la que aseguró que su país «gobernará» Venezuela hasta que «podamos hacer una transición segura, apropiada y juiciosa», descartó a la opositora María Corina Machado como líder y afirmó que empresas estadounidenses gestionarán el petróleo venezolano. «Lo confuso surge porque parecía que tras una salida del presidente se podría dar una asunción del poder por parte de quienes fueron electos» el 28 de julio de 2024, afirma el prelado sin citar a Edmundo González. «Ahora se plantean otras hipótesis», pero «no quiero pronunciarme porque no hay claridad». Necesita conocer «todos los elementos que llevaron a las decisiones» para que «Maduro ya no esté en Venezuela» y «cuál será la posición de quien asuma la guía del Gobierno». 

«Una transición democrática tiene que hacerse de acuerdo a las leyes de la democracia y la Constitución», reivindica. «No vamos a considerar adecuado aquello que no siga exactamente ese camino y los valores democráticos. Tampoco lo que vaya a mermar el ejercicio de la soberanía nacional y que los primeros responsables de la solución seamos los venezolanos». Recuerda que la intervención estadounidense ya ha sido criticada internacionalmente, con el secretario general de la ONU, António Guterres, calificándola de «precedente peligroso» por no respetar el derecho internacional.

7,9

millones de venezolanos han salido de su país buscando protección y una vida mejor, según ACNUR.

—¿Han recibido alguna propuesta para acompañar este proceso? ¿Aceptarían?

—No se ha recibido. En todo caso, la voluntad de los obispos es siempre una voluntad de servicio. Podríamos contribuir con lo que esté en nuestras manos si se cumplieran las condiciones que el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, expresó en una carta a Maduro hace años [«reconocimiento mutuo» del otro como «persona con dignidad» que busca el bien común y «voluntad seria de respetar los eventuales acuerdos», N. d. R.]. Palabras como diálogo o mediación están bastante cuestionadas. No todos, ni de un lado ni de otro, acogen esa vía de sentarse en una mesa y solucionar los problemas.

Llamada a Parolin

Tras las palabras sobre Venezuela del Papa León XIV el pasado domingo en el ángelus, Estados Unidos ha tendido un puente diplomático con la Santa Sede al más alto nivel. Este martes, 6 de enero, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, telefoneó a su homólogo vaticano, el cardenal Pietro Parolin.

Durante la conversación telefónica, explica la Administración de Washington en un comunicado, «los dos líderes conversaron sobre desafíos apremiantes, que incluyen las iniciativas para mejorar la situación humanitaria, en particular en Venezuela». Otro reto sería «promover la paz y la libertad religiosa a nivel mundial». Para abordar estas cuestiones, Rubio y Parolin «reafirmaron su compromiso de profundizar la cooperación entre Estados Unidos y la Santa Sede».