«Que Lolo fuera patrón de los periodistas españoles es un deseo que muchos llevamos en el corazón»
El obispo de Jaén, Sebastián Chico, cree que el nombramiento del beato Lolo como patrón de los periodistas españoles «sería una hermosa manera de que su ejemplo siga inspirando a quienes tienen la apasionante misión de comunicar»
—¿El deseo es convertir al beato Lolo en patrón de los periodistas en España?
—Es un deseo que muchos llevamos en el corazón. Manuel Lozano Garrido, nuestro querido Lolo, es una figura muy nuestra, profundamente enraizada en esta tierra del Santo Rostro. Amó apasionadamente su vocación y la vivió hasta el final, incluso cuando una dura enfermedad fue limitando su cuerpo, dejándolo en una silla de ruedas y, en los últimos años, en la oscuridad de la ceguera. Nada de ello apagó su mirada interior ni su pasión por comunicar la vida con verdad. Desde la fragilidad, siguió escribiendo, dictando y soñando el periodismo, convencido de que informar es también servir a los demás.
Durante la reciente asamblea de delegados diocesanos de medios de comunicación en Jaén, la periodista María Solano Altaba señaló que hoy Lolo probablemente sería un gran influencer, en el sentido de que su voz y su compromiso con la verdad tendrían enorme capacidad de llegar a muchos. Por eso su figura puede ser un referente luminoso para todos los periodistas que buscan un periodismo honesto y al servicio del bien común. Que el beato Lolo pudiera llegar a ser patrón de los periodistas españoles sería una hermosa manera de que su ejemplo siga inspirando a quienes tienen la apasionante misión de comunicar.

Petición a la Santa Sede sobre Lolo
—¿Qué pasos hay que dar para ello? ¿Y cómo va la gestión?
—Este tipo de reconocimientos corresponde finalmente a la Santa Sede, pero habitualmente nacen de un sentir compartido dentro de la Iglesia y del propio ámbito profesional. Por eso creemos que lo más importante es caminar juntos. Nos gustaría dialogar y colaborar con asociaciones de comunicadores católicos, como la Unión Católica de Informadores UCIPE y la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, SIGNIS, entre otras, para compartir esta inquietud y discernir juntos los pasos que podrían darse. Si este deseo se consolida entre los periodistas y en la vida de la Iglesia, podría plantearse en su momento la posibilidad de elevar una petición a la Santa Sede.
Más que una estrategia, buscamos que sea algo que brote con naturalidad, como reconocimiento a nuestro querido Beato Lolo, cuyo testimonio sigue iluminando el periodismo desde la verdad y el compromiso. No para sustituir a san Francisco de Sales, sino para completarlo. Lolo era periodista y es beato, y confiamos en que pronto sea santo, porque interceder sabemos que lo hace, pero necesitamos tener esa mirada especial y esa oración que desde el discernimiento de la Iglesia vea qué milagro o qué intercesión es susceptible de considerarse ese segundo milagro que la Santa Sede pide para ser canonizado. En cualquier caso, ya solo la obra Sinaí, que desde hace más de 50 años pide incansablemente por los periodistas a través de los enfermos y de las comunidades de vida contemplativa es en sí un milagro.

Proceso de canonización
—¿Cómo va ese proceso de canonización?
—Manuel Lozano Garrido fue beatificado en 2010 por el Papa Benedicto XVI, tras reconocerse un milagro atribuido a su intercesión. Para ser proclamado santo sería necesario reconocer un segundo milagro, ocurrido después de la beatificación. Animamos siempre a los fieles a acudir a su intercesión, porque Lolo sigue muy presente en la vida de muchas personas. Confiamos en que, si es la voluntad de Dios, ese momento llegará. Mientras tanto, lo más hermoso es que su ejemplo siga vivo entre nosotros. Aquí, en Jaén, en esta tierra marcada por el Santo Rostro y por la fe sencilla de su gente, Lolo continúa siendo un testigo cercano. Nos enseña que incluso desde la fragilidad se puede irradiar luz, verdad y esperanza, y que una vida entregada con fe y alegría puede tocar muchos corazones.
La persona detrás de la noticia
—¿Qué mensaje le podría dar el beato Lolo a los periodistas españoles de hoy?
—Nuestro querido Lolo nos recuerda algo muy esencial: que detrás de cada noticia hay siempre personas, historias concretas y vidas que merecen ser tratadas con respeto y verdad. Para Lolo, el periodismo no era solo un oficio, era casi una forma de mirar el mundo y de acercarse a los demás con una profunda sensibilidad humana. Él entendía que informar no consiste solo en contar lo que pasa, sino también en hacerlo con una mirada limpia, con responsabilidad y con una honda preocupación por el bien de las personas.
En un tiempo como el nuestro, en el que la comunicación corre tan deprisa, su vida nos invita a no perder nunca esa profundidad: la de quien busca la verdad con honestidad y la comunica con humanidad y esperanza. Y todo eso lo aprendió viviendo su vocación desde la fragilidad. La enfermedad fue limitando poco a poco sus fuerzas, hasta dejarlo en una silla de ruedas y, en los últimos años, en la oscuridad de la ceguera. Sin embargo, nunca dejó de escribir, de dictar, de pensar y de soñar el periodismo. Desde esa aparente debilidad siguió iluminando a muchos con una mirada interior llena de fe, de alegría y de esperanza. Quizá por eso su testimonio sigue teniendo tanta fuerza hoy: porque nos recuerda que el buen periodismo nace de un corazón sensible a la sociedad, atento a la dignidad humana, y de una pasión sincera por la verdad.
📠 📺 📰 El beato Lolo, ¿patrón de los periodistas españoles? 🇪🇸.
— Alfa y Omega (@alfayomegasem) March 13, 2026
👉 El obispo de Jaén comparte su deseo de que Manuel Lozano Garrido suba pronto a los altares 😇 y sirva de referencia para los profesionales de los medios de comunicación 🧑💻👩💻.https://t.co/UMoy1hgwRF