¿Qué dijo el Papa sobre el infierno?

Nueva entrevista de Francisco con nueva polémica mediática con el fundador de La Repubblica, esta vez sobre unas supuestas palabras del Papa sobre el infierno. Francisco, sin embargo, no parece pretender entablar un diálogo teológico, sino simplemente conversar con un amigo no creyente con inquietudes de fe

Ricardo Benjumea
Juicio fina, de Alejandro Sales. Iglesia de la Compañía de Jesús de Quito, Ecuador

Nueva entrevista de Francisco con nueva polémica mediática con el fundador de La Repubblica, esta vez sobre unas supuestas palabras del Papa sobre el infierno. Francisco, sin embargo, no parece pretender entablar un diálogo teológico, sino simplemente conversar con un amigo no creyente con inquietudes de fe

Nuevo encuentro (el quinto ya) del Papa con su amigo Eugenio Scalfari, periodista de 93 años fundador del diario La Repubblica, con nueva polémica mediática, en la que el Vaticano sale (una vez más) a aclarar que lo publicado «fue el fruto de su reconstrucción», no una «transcripción fiel de las palabras del Santo Padre».

Scalfari acostumbra a no grabar ni tomar notas de sus conversaciones con el Papa, un aspecto que no deja de resaltar la Sala de Prensa vaticana tras cada uno de esos encuentros. En esta vez, la “polémica” se centra en unas supuestas palabras de Francisco sobre el infierno.

Tras aclarar que la Creación no se corresponde de manera literal con el cuadro pintado por Miguel Ángel, el veterano periodista pregunta por el destino de las «almas malas», a lo que Francisco responde, según lo publicado por La Repubblica, que esas almas malas «no son castigadas. Las que se arrepienten obtienen el perdón de Dios y van a la filas de las almas que lo contemplan, pero las que no se arrepienten y por lo tanto no pueden ser perdonadas, desaparecen. No existe un infierno», sino «la desaparición de las almas pecadoras».

Francisco habla también del diálogo de la Iglesia con la modernidad, de la que reconoce que una lectura atea es «casi necesaria», citando a Montaigne y a Kant. Y deja entrever cree que hay retos que creyentes y no creyentes pueden afrontar juntos, como «la educación de los jóvenes».

Eugenio Scalfari, fundador de La Repubblica

Un punto de encuentro básico con la modernidad es «el amor al prójimo». «La Iglesia se extiende a la santidad civil y cristiana en el sentido más amplio», añade el Pontífice. «La religión es para mí muy importante, pero el sentido religioso se puede tener incluso sin practicarlo». Pero también existe una práctica de la religión meramente «ritualista», no «con el corazón y el alma».

Habla entonces el Papa de la religiosidad en el continente americano, en Oceanía y África, en contraste con Europa, «un continente que durante siglos ha peleado guerras, revoluciones, rivalidades y odio, incluso en la Iglesia», pero que también ha dado al cristianismo sus más altas cimas, «y es por eso que he tomado el nombre de Francisco, uno de los grandes ejemplos de la Iglesia que deben ser entendidos e imitados».

Por último, Scalfari le dice al Papa que suele llamarlo «revolucionario». «Sí, lo sé y es una palabra que me honra en el sentido en que lo dices», es la respuesta que le da Francisco, emplazándole a un nuevo encuentro «pronto».

Ricardo Benjumea