Peregrinus, para vivir la fe al final del Camino

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Foto: Peregrinus

Una de las actividades más típicas del verano en España es el Camino de Santiago, y la Iglesia se vuelca en estos días para hacerse presente en la ruta jacobea. Tras el éxito cosechado el pasado verano, los jesuitas han vuelto a poner en marcha el programa Peregrinus de acogida a peregrinos en Santiago. Tras haber atendido en 2015 a casi 1.000 peregrinos de España, Italia o Malta, este verano la Compañía de Jesús se ha insertado, con Peregrinus, en la red ACC (Acogida Cristiana en los Caminos) y ha reforzado la relación con la Oficina del Peregrino, donde los voluntarios colaboran por turnos atendiendo «a lo que se necesite», al tiempo que ofrecen acompañamiento espiritual a los muchos caminantes que llegan por fin ante el sepulcro del Apóstol.

Como explican sus organizadores, Peregrinus «pretende dar una acogida a los peregrinos que llegan desde todas partes realizando el Camino de Santiago», pues «los que participan de este programa no solo reciben un lugar donde dormir y un plato de comida, sino también un acompañamiento espiritual para reposar todas las emociones del camino». Esa propuesta incluye tiempos de oración personal y comunitaria –guiada para quien tenga poca experiencia–, con momentos de silencio y cantos; posibilidad de recibir el sacramento de la confesión; acompañamiento espiritual de un sacerdote jesuita; y otras muchas actividades lúdicas y culturales «que ayuden al que llega a Santiago a que su experiencia sea completa».