Peregrino a Tierra Santa para revivir el abrazo ecuménico

El momento culminante de la vistia que el Papa Francisco realizará a Tierra Santa será el abrazo que intercambiará con el Patriarca ortodoxo de Constantinopla, que revivirá uno de los momentos históricos…

Jesús Colina. Roma

El momento culminante de la vistia que el Papa Francisco realizará a Tierra Santa será el abrazo que intercambiará con el Patriarca ortodoxo de Constantinopla, que revivirá uno de los momentos históricos del último milenio del cristianismo, cuando hace exactamente 50 años, en Jerusalén, se encontraban por primera vez el Papa Pablo VI y el entonces Patriarca de Constantinopla, Atenágoras. Aquel encuentro sirvió para hacer caer las mutuas excomuniones que dificultaban el diálogo entre católicos y ortodoxos tras el estallido del gran Cisma de Oriente, que tuvo lugar hace ya casi mil años, en 1054. El eslogan que el Papa ha escogido para este viaje es Que sean uno, las palabras que Jesús pronunció en la Última Cena.

El viaje, un auténtico maratón en tres días, prevé la visita del Papa a Jordania, Israel y los Territorios Palestinos entre el 24 y el 26 de mayo. En Jordania, visitará el sábado el lugar del Bautismo de Jesús, en el río Jordán, y a refugiados y jóvenes discapacitados.

El día siguiente, domingo, lo pasará en Belén, donde celebrará la Misa en la Plaza del Pesebre y almorzará con familias palestinas en el convento de los franciscanos. Luego, visitará a niños de un campo de refugiados.

En la tarde de ese día, se dirigirá a Jerusalén para reunirse con el Patriarca Ecuménico de Constantinopla. Luego, juntos, emitirán una declaración conjunta, que podría suponer un nuevo paso hacia la unidad entre ortodoxos y católicos. Juntos visitarán el Santo Sepulcro.

El último día de la visita se encontrará con el gran Mufti de Jerusalén en el edificio de la explanada de las mezquitas. Luego, acompañado por su amigo rabino Abraham Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano, visitará el Muro de las Lamentaciones. El Papa rendirá después homenaje a las víctimas del Holocausto en el Centro de Yad Vashem, y se encontrará con los rabinos jefes, cerca de la gran sinagoga de Jerusalén. Por la tarde, celebrará la Eucaristía en el Cenáculo, lugar de titularidad judía.

Jesús Colina. Roma