Perdonar siempre y a todos - Alfa y Omega

Dios nos habla a través de su Palabra, letras que atraviesan la historia. Eso nos muestra que lo escrito hace casi dos mil años es instrumento que ilumina nuestra vida y nos ayuda a encontrar el camino a seguir. Una Palabra que se hace carne hoy y aquí, en nuestras circunstancias concretas

Hasta setenta veces siete 

En el texto del Evangelio de este martes de la III semana de Cuaresma Jesús le dice a Pedro y también a nosotros que tenemos que perdonar «hasta setenta veces siete», es decir, siempre. Una afirmación ante la que mucha gente responde, o al menos piensa: «yo a ese no le perdono nunca». 

Ese hacerse carne el Evangelio en lo que tiene que ver con el perdón, lo veíamos en el III Foro de diálogo y estudio sobre el perdón y la reconciliación, realizado este lunes 9 de marzo, organizado por la Oficina para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal Española y el Instituto de Espiritualidad de la Universidad Pontificia de Comillas

Una oportunidad para sentir la necesidad de reconciliarnos, de ser artesanos de la paz en una sociedad dominada por la cultura de la agresividad. El desafío es aprender a mirar al otro de manera diferente, inundar nuestros corazones de perdón y de reconciliación, como escuchábamos en los testimonios compartidos en el foro. 

Dios es compasivo y misericordioso 

Un perdón que tiene que ver con los sentimientos, con la psicología, pero que también con la fe, que nos facilita el perdón. El Dios cristiano, que es compasivo y misericordioso, nos hace ver con su modo de actuar que es posible perdonar siempre y a todos. De hecho, la psicología nos muestra que el perdón es posible, que perdonar nos hace bien y cambia el futuro. Una dinámica del perdón que exige tiempo y que tiene que ir dando pasos para facilitar el buen perdón. 

Ante la pregunta: ¿Se puede perdonar lo imperdonable?en el foro aparecieron testimonios que nos muestran que eso es posible. De hecho, del perdón hay que hablar siempre en clave experiencial. Una actitud de perdonar que han asumido algunas personas, con testimonios impactantes que nos deberían llevar a todos a pensar. No es fácil perdonar, algunos lo pueden ver como algo imposible, al terrorista que ha matado a un familiar tuyo, a aquellos que te van a fusilar o que lo han hecho con algún ser querido. 

Pero hay personas que lo han conseguido. Un perdón verdadero, sustentado en diversos pilares, también en la fe. Su ejemplo pone de manifiesto que el perdón sana las heridas para quien lo regala y, al mismo tiempo, supone una segunda oportunidad para quien se ha equivocado

Ser escuela del perdón 

Ante esa tesitura, quienes nos decimos seguidores del Dios de Jesucristo somos desafiados a ser escuela del perdón y de la reconciliación. Los cristianos deberíamos ser personas perdonadoras en una sociedad donde no pasamos ni una. Creer en un Dios que perdona siempre y a todos, nos tiene que llevar a asumir que perdonar lo imperdonable tiene que ser asumido por todos los cristianos. 

Nuestras comunidades cristianas son llamadas a ser laboratorio creíble de perdón, pero no como una idea y sí como una actitud concreta. El ejemplo está en el Crucificado, que poco antes de morir dijo: «perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen». Y es que lo religioso bien entendido es un facilitador del perdón.