Pensar al hombre y lo humano

Título: Tiempo y sujeto después de Heidegger; Autor: Pilar Fernández Beites; Editorial: Ediciones Encuentro

José Francisco Serrano Oceja

Título: Tiempo y sujeto después de Heidegger
Autor: Pilar Fernández Beites
Editorial: Ediciones Encuentro

Tenía dudas sobre la pertinencia de reseñar este libro en un ágora de divulgación como ésta, hasta que mantuve una casual y playera conversación con el director de la editorial del texto que nos ocupa. Mientras ejercíamos nuestra responsabilidad de padres veraniegos, frente a la bahía de Santander, en amigable conversación sobre el presente editorial católico, sobre autores, libros y proyectos, percibí que el trabajo de Pilar Fernández Beites tenía indudables consecuencias culturales para el diálogo entre fe y cultura, que es lo que nos ocupa. Porque este libro, siendo de filosofía, versa sobre la ausencia de filosofía y las raíces de esa ausencia; sobre los que construyeron el final de la modernidad y el tiempo posterior a la modernidad, y los que asentaron los cimientos de la relación entre construcción y de-construcción del pensamiento.

No es mal inicio el que nos propone la autora, la denuncia de la ausencia de filosofía como origen de muchos males inmediatos que «configuran nuestra convulsa cultura occidental». Y añade: «En el siglo que empieza, se necesita un nuevo impulso del pensar que permita superar la no-filosofía que impera en el mundo actual. Se necesita que haya filosofía, es decir, que haya filósofos auténticos que permitan que el pensar no se agote en repetir lo políticamente correcto, porque quizá hoy más que nunca vivimos en esa razón vaga (faule Vernunft) que repite hasta la saciedad lo ya dicho».

La profesora Fernández Beites propone implícitamente los fundamentos de la construcción de una antropología filosófica a partir del diálogo con el trípode Husserl, Heidegger y Scheler, en dos momentos. El primero se identificaría con el primer capítulo, y significa una de las más duras críticas del trabajo de derribo que hizo Heidegger de los planteamientos de la filosofía de Husserl y de la crítica de Heidegger a su maestro. Ciertamente, no es un capítulo fácil para el lector no iniciado en la filosofía y puede ser obviado en la lectura inicial, como incluso apunta la autora. Después, parte segunda, nos introducimos en un sereno y profundo diálogo con Husserl y Scheler.

Quizá pudiéramos advertir, de entre los muchos valores de este trabajo, dos que deben tenerse en cuenta. Uno, la deslegitimación que representa la construcción antropológica propuesta por el binomio Husserl y Scheler del relativismo imperante -Benedicto XVI no está solo, por mucho que nos puedan hacer creer- y la fecundidad, a partir de la definición del hombre como ser abierto también a la trascendencia, de esta propuesta de reflexión antropológica. Y, segundo, en el análisis crítico de Heidegger, una consecuencia que propone la autora y que no debe caer en saco roto: «Ni siquiera los teólogos cristianos se preocupan de criticar el radical antihumanismo heideggeriano. Es, en el fondo, un escándalo que los teólogos cristianos no tomen en cuenta la deshumanización del hombre en Heidegger».

José Francisco Serrano