Parolin confirma que el Vaticano intentó mediar para sacar a Maduro de Venezuela
«Siempre apoyamos una solución pacífica», justificó el secretario de Estado sobre la iniciativa de mediar para sacar a Maduro del país. También expresó su «gran preocupación» por la «saña» en los ataques de Irán contra su propio pueblo
El Vaticano volvió a confirmar este sábado que intentó mediar para sacar a Nicolás Maduro de Venezuela. Y esta vez lo hizo el protagonista directo de la mediación. «Habíamos intentado lo que también apareció en algunos periódicos», dijo a los medios el secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, en la tarde del sábado.
Parolin confirmó que desde la Santa Sede se trabajó para conseguir una solución «que evitara cualquier derramamiento de sangre, también un acuerdo con Maduro y otros representantes del régimen». Sin embargo, «esto no fue posible», añadió según recoge EFE.
En sus declaraciones, el secretario de Estado agregó que «siempre apoyamos una solución pacífica, pero también nosotros nos hemos encontrado ante un hecho consumado, ante una situación de hecho». Lo hizo en el marco de una celebración eucarística con la exposición de las reliquias de San Pier Giorgio Frassati en la iglesia de la Domus Mariae en Roma.
Pide democratización
Por otro lado Parolin, que fue él mismo nuncio en Venezuela de 2009 a 2013, subrayó que ahora la situación en el país «es de gran incertidumbre». Deseó que «evolucione hacia la estabilidad, hacia una recuperación económica porque la situación es muy precaria, la gente sufre».
Aunque Parolin no dio más detalles, el diario The Washington Post publicó el pasado 9 de enero que el Estado pontificio había tratado mediar para sacar a Maduro de Venezuela negociando una oferta de asilo en Rusia para el presidente venezolano. La Oficina de Prensa de la Santa Sede confirmó que la conversación había tenido lugar durante el tiempo de Navidad pero matizó que consideraba «decepcionante que partes de una conversación confidencial se publiquen sin reflejar con precisión su contenido».
El Papa León XIV ha aludido en varias ocasiones a la crisis en Venezuela. La última fue el 9 de enero, durante su largo discurso ante el Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede. Entonces pidió que se respetara la voluntad del pueblo venezolano y se buscaran soluciones pacíficas alejadas de «intereses partidistas». Además, el lunes siguiente, 12 de enero, recibió a la líder de la oposición, María Corina Machado.

La propia Machado confesó el viernes que «fue un día que marcó mi vida en una dimensión personal». En una rueda de prensa prensa en la Fundación Heritage en Washington D.C. (Estados Unidos), la opositora relató que el Santo Padre «sabe muy bien lo que está pasando en Venezuela».
En concreto, «sabe por lo que está pasando la Iglesia católica debido a la persecución y la presión sobre nuestros obispos y sacerdotes». Y añadió que «no solo está preocupado, sino que está ayudando y apoyando activamente para que se lleve a cabo un proceso de transición pacífica». Con todo, no habló de la iniciativa de mediar para sacar a Maduro. Opositores exiliados en España aseguraron a Alfa y Omega que la habrían visto con buenos ojos.
«Saña» en Irán
En sus declaraciones a la prensa, el cardenal Parolin también expresó su «gran preocupación» por la brutal represión de las protestas que se vienen sucediendo desde finales de diciembre en Irán, asegura Vatican News. «Me pregunto cómo es posible atacar con tanta saña al propio pueblo, que haya habido tantos muertos, es una tragedia infinita». De ahí el deseo de que se pueda llegar a una solución pacífica a la situación actual.

En cuanto a Groenlandia y las tensiones que atraviesan la política internacional, el secretario de Estado recordó con fuerza el valor del multilateralismo. «No se pueden utilizar soluciones de fuerza», advirtió, recordando el espíritu de cooperación que caracterizó el período posterior a la Segunda Guerra Mundial y que hoy parece debilitarse progresivamente. Resolver controversias y hacer valer las propias posiciones exclusivamente con la fuerza, además de no ser «aceptable», nos acercará cada vez más a «una guerra dentro de la política internacional».