Para que el Papa llegue a todos cada uno tiene una misión - Alfa y Omega

Para que el Papa llegue a todos cada uno tiene una misión

La próxima visita de León XIV requiere manos, donaciones
y oración. El 12 de abril habrá una colecta especial

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Su secretario personal, Edgard Rimaycuna, nos lo ha dicho. De León XIV «permanece todo». «Ha cambiado solo la vestimenta, que ahora es blanca, y el encargo». Esa nueva misión como cabeza de la Iglesia le llevará a España el próximo 6 de junio para hacernos llegar su abrazo. En estos dos meses que quedan hay mucho por hacer. Para que la visita apostólica salga a pedir de boca se necesitan recursos económicos y humanos.

En cuanto a los humanos, cualquiera puede ofrecerse como voluntario o para acoger a los fieles que vendrán a Madrid de otros rincones de España y que merecerán instalarse con comodidad. Una necesidad que, como explica el cardenal José Cobo, atañe a quienes puedan poner parroquias, albergues, colegios o polideportivos a disposición de los asistentes y sus sacos de dormir. También se necesitarán manos para los preparativos y gente que preste apoyo a la muchedumbre en los actos públicos. Hacen falta 10.000 y no se ha llegado a esa cifra. Así que, el que se pregunte qué puede hacer, ya tiene ahí una vía.

Otra aportación que se puede hacer es la económica. Es una alternativa para quien por motivos de salud o edad no pueda ser voluntario y, a la vez, perfectamente compatible para quien pueda ofrecer su tiempo y quiera contribuir desde todos los frentes. 

Las aportaciones se pueden hacer por múltiples vías. Entre otras, la colecta especial del próximo 12 de abril. En este número, José María Albalad, delegado de Economía de la archidiócesis, explica que estas donaciones se pueden desgravar hasta el 80 % según la Ley de Mecenazgo y cuentan con los últimos controles de transparencia.

Una tercera aportación es la oración. Todas ellas están al alcance de quien, según sus posibilidades, quiera poner su granito de arena para que sea posible esta visita con la que, según nos dice Rimaycuna, León XIV quiere «reconocer todo lo que desde aquí se ha ofrecido al mundo y a la Iglesia».