Padre Javier Igea, director del Departamento de Juventud de la CEE. Oración, Evangelio y fútbol - Alfa y Omega

Padre Javier Igea, director del Departamento de Juventud de la CEE. Oración, Evangelio y fútbol

Como responsable del Departamento de Juventud
de la Conferencia Episcopal Española, el padre Javier Igea está
al frente de la organización del recorrido de la Cruz de los
jóvenes por España, y de los Días en las Diócesis de la JMJ.
Su objetivo: partir de la oración y llegar a los jóvenes alejados

María Martínez López
El padre Javier Igea.

Tiene muy claro —e insiste en ello— que los preparativos de la Jornada Mundial de la Juventud han de tener dos pilares: la oración, que es «la clave de la JMJ», y la evangelización. Con la misma soltura, habla de redes sociales y partidos de fútbol. El padre Javier Igea, y el Departamento de Juventud de la Conferencia Episcopal Española que dirige, tienen dos labores principales en los dos años que quedan hasta Madrid 2011: organizar la peregrinación de la Cruz de los jóvenes por las diócesis españolas, y ayudarlas a organizar los Días en las Diócesis previos a la JMJ, para que «tengan el espíritu adecuado». Ambos eventos empiezan a despertar el interés de las diócesis: «Algunas ya nos han presentando planes bastante concretos». La preparación es importante, porque la JMJ es «el mayor acontecimiento evangelizador de la Iglesia y, si se prepara bien, la gracia de Dios actúa en ella muchísimo».

Para la peregrinación de la Cruz por las diócesis, que comenzará la próxima primavera, «las diócesis quieren, en general, hacer peregrinaciones, visitando con ella sus lugares más significativos». Organizarla «es mucho más que hacer un calendario. Consiste en aprovechar la ocasión para evangelizar, para llevar la Buena Noticia de Cristo y de su amor redentor a todos los jóvenes de España. Si no hay encuentro con Cristo, la pastoral juvenil se convierte en una mera organización de movidas». Por ello, la peregrinación estará precedida por un cursillo de animación misionera organizado por la Fundación Carmen de Noriega, al que están invitados un par de jóvenes de cada diócesis, y sus delegados de Juventud. Además del recorrido por cada diócesis, don Javier también pretende hacer un «acontecimiento evangelizador para los jóvenes alejados» de la peregrinación a Santiago de Compostela, que la Conferencia Episcopal va a organizar en 2010, Año Jubilar, dentro de la Peregrinación Europea de Jóvenes.

La proximidad del recorrido de la Cruz no es óbice para pensar ya en la semana anterior a la JMJ: los Días en las Diócesis. El padre Igea subraya la importancia de que los jóvenes, «en la medida de sus posibilidades, se impliquen en los comités organizadores». Se trata de un momento «que tiene muchas posibilidades»: momentos intensos de oración, actividades lúdicas que vayan preparando el ambiente, y la oportunidad de presentar el folclore y la cultura de este país, «que tiene 2.000 años de historia cristiana», y también de «profundizar y conocer mejor a algunos santos españoles que tenemos en el olvido». Al margen de los actos concretos, «las diócesis pueden vivir la virtud cristiana de la hospitalidad: se enriquecen y crecen al abrir sus casas a jóvenes extranjeros». Las invita, asimismo, a buscar formas para ayudar a que jóvenes de países pobres puedan acudir a la JMJ.

Don Javier no es el único en hacer sugerencias. Su departamento ha creado un grupo en la red social Xt3 —una web católica que surgió como fruto de la JMJ de Sídney— para los Días en las Diócesis, y por este medio ya han contactado con ellos las Conferencias Episcopales de Perú, Estados Unidos e Italia, y al menos 20 diócesis —de México, Canadá, Australia, Francia, Dubai, Inglaterra…—. No sólo han mostrado muchísimo interés, sino que han aportado sus propias sugerencias, como actividades sociales, o adoración «moderna y con ideas creativas». En el aspecto lúdico, «algunos dicen que quieren aprender a bailar flamenco, e incluso un grupo de Kansas City ha pedido jugar un partido de fútbol con jóvenes españoles».