Nueva evangelización y misión - Alfa y Omega

Nueva evangelización y misión

En vísperas de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, nuestro cardenal arzobispo ha respondido así, en la Cadena COPE, a Javier Alonso Sandoica:

Javier Alonso Sandoica

Se celebra esta semana la Plenaria de la Conferencia Episcopal, con muchos temas, entre ellos, el nuevo Plan pastoral y la nueva evangelización.
Efectivamente, se celebra la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal. Nos estamos acercando ya al número cien de las Asambleas Plenarias celebradas después de que se instituyó la Conferencia Episcopal. Muy pocos meses después de la culminación del Concilio Vaticano II, ya por la segunda mitad de los años 60, arrancaba la historia de la Conferencia Episcopal Española. Abordamos, entre otros asuntos, uno principal y muy importante: el nuevo plan pastoral de la Conferencia; va a ser el octavo, y su tema va a ser la nueva evangelización desde la Palabra de Dios: En tu nombre, echaré las redes; es un texto conocido del evangelio de San Lucas, el de la pesca milagrosa. Los planes de la CEE desde los años 1984-85 han estado marcados por el interés por la nueva evangelización. El primero, La visita del Papa y el servicio a la fe de nuestro pueblo, nació de la gran visita de Juan Pablo II a España, en noviembre de 1982; en 1983, los obispos españoles, impresionados por la respuesta de nuestro pueblo a la visita del Papa en los casi diez días prodigiosos de aquel testigo de esperanza que fue Juan Pablo II, nos animamos a poner en marcha, en sintonía con él y casi sin tener muy clara todavía la expresión nueva evangelización, un plan que estaba al servicio de la fe de nuestro pueblo. Así, luego, se fueron desarrollando siete más, todos ellos centrados en la nueva evangelización; por ejemplo, el segundo era Anunciar a Jesucristo a nuestro mundo con obras y palabras; el tercero, Para que el mundo crea; Proclamad el año de la gracia del Señor; Una Iglesia esperanzada, etc. Y ahora nos encontramos con que el Santo Padre nos anima a proseguir el camino de la nueva evangelización, bajo la perspectiva de la Palabra. El último Sínodo se dedicó a la Palabra de Dios y, efectivamente, toda evangelización se inicia anunciando la Palabra de Dios, que es la Palabra del Resucitado, la Palabra de Cristo. Jesucristo es la Palabra, la culminación de la revelación de Dios al hombre, y me parece que es muy oportuno, sintonizando con el Santo Padre, abordar este tema.

Una ayuda para evangelizar

Lo abordaremos después de una preparación de meses, casi más de un año, y esperemos que nos ayude, no sólo para el trabajo de la Conferencia Episcopal, sino que ayude a todos los obispos y a las diócesis; y todos, con una sintonía de fondo doctrinal y pastoral, pongamos en marcha nuestros planes de pastoral y nuestra misión. Nosotros, nuestra nueva evangelización en Madrid, nuestra Misión Madrid, el curso que viene, la realizaremos de una forma adecuadamente responsable, primero con respecto al Santo Padre, y también con respecto a la situación de España, que es —junto con la de casi todos los países de Europa, por no decir todos—, desde el punto de vista material, económico, pero sobre todo desde el punto de vista cultural y espiritual, una situación muy crítica y muy difícil.

¿Es cierto que, en estos días, se puede aprobar un mensaje, con motivo del doctorado de san Juan de Ávila?
Bueno, no tenemos todavía la fecha de cuándo se va a proclamar Doctor de la Iglesia universal a san Juan de Ávila, pero ciertamente lo tendremos muy en cuenta en la asamblea, así como otros temas que tienen que ver con la situación de la crisis por la que atravesamos, y con ese gran tema de cómo la fe ilumina las situaciones sociales, culturales y morales que, en el contexto del hombre actual, le han apartado profundamente de la fe. Por ejemplo, por tocar un tema muy actual, el de la verdad del amor humano, o por tocar otro tema actualísimo, quizá el que más está sonando en estos momentos, por razones también que todos conocemos, cómo abordar, con justicia y con caridad, la situación de crisis social y económica que estamos padeciendo.

Brotes de esperanza

La Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones es el domingo que viene, y en el mensaje del Papa Benedicto XVI hay un punto muy interesante; dice que es importante que en la Iglesia se creen las condiciones favorables para que puedan aflorar tantas generosas respuestas a la llamada del amor de Dios…
Claro. La nueva evangelización no saldrá adelante si no hay nuevos evangelizadores. Por lo tanto, la llamada renovada, replanteada o profundizada que el Papa ha hecho para estos años, ya casi en la segunda década del siglo XXI y la segunda década del tercer milenio, habla de la necesidad de evangelizadores; es algo clamoroso, clama al cielo desde la situación en la que estamos viviendo. La JMJ en Madrid creo que nos ha dado motivos para que, también con respecto a esta necesidad y a esta tarea esencial y primaria con la que se enfrenta la Iglesia, podamos hablar de esperanza. Ya conocemos datos de nuevas vocaciones para el sacerdocio y la vida consagrada, que han nacido de la siembra maravillosa del Espíritu del Señor, que se sirvió muy especial y privilegiadamente del ministerio y del magisterio de nuestro Santo Padre Benedicto XVI, y esperamos también en la Conferencia, dentro de los trabajos de esta Asamblea, abordar el tema de las vocaciones para el sacerdocio en la vida de la Iglesia en España. Muy probablemente, nuestras deliberaciones terminen con unas orientaciones pastorales para la pastoral vocacional, directamente dirigidas a la pastoral del sacerdocio.