Noemí Pereda: «Vamos a escuchar a las víctimas, no a teorizar» - Alfa y Omega

Noemí Pereda: «Vamos a escuchar a las víctimas, no a teorizar»

La experta en victimología asesorará al Defensor del Pueblo en su investigación sobre los abusos en el seno de la Iglesia

Fran Otero
Pereda dirige un grupo de estudio sobre victimización infantil. Foto cedida por Noemí Pereda. A la derecha: Ángel Gabilondo. Foto: Europa Press / Alberto Ortega.

¿Cómo surgió la posibilidad de participar en la comisión?
Cuando el Defensor del Pueblo me contactó me sorprendió que había leído mucho sobre el tema. Conocía la investigación que había publicado con Josep Maria Tamarit y Gema Varona, que también forman parte de la comisión. Le parecía muy interesante nuestra perspectiva, porque está centrada en las víctimas, en cómo se sienten, en qué consecuencias tiene el abuso. Quería que en la comisión hubiese alguien con experiencia en el contacto con la víctima. Además, tanto Josep Maria como yo participamos en una comisión parecida en Cataluña.

¿Le costó aceptar?
Al principio era un poco reticente, pero quería saber cómo se iba a planificar. Me gustó la idea de una unidad especializada de atención y escucha a las víctimas. No solo nos vamos a reunir los expertos para teorizar sobre el tema, sino que vamos a escuchar a las víctimas y atender sus necesidades. Me parece importante que estén también las asociaciones de víctimas, pues llevan muchos años trabajando. Con todo, el enfoque está centrado en prevenir que esto no vuelva a ocurrir.

¿Cuál va a ser su papel?
Quiero dar voz a las víctimas. Una de las cosas que más piden es que se las reconozca. La comisión tiene que mostrar y reconocer que ha habido un daño y valorarlo de forma objetiva. Queremos ofrecer un relato de las víctimas para que la sociedad sea consciente del daño y no lo ponga en duda. Luego se trata de hacer propuestas de prevención para que los niños estén protegidos. Muchas de ellas serán aplicables a otros contextos institucionales y esto es muy importante, porque los abusos no solo ocurren en la Iglesia. Además de en la comisión asesora, voy a colaborar en la unidad de escucha para elaborar entrevistas donde podamos reflejar este daño.

¿Qué le parece la elección del resto de compañeros de la comisión?
Los problemas sociales requieren de una visión plural. Hay filósofos, trabajadores sociales, educadores, maestros… El informe final va a ser muy rico. Estoy muy motivada, porque va a ser un gran avance para nuestro país.

¿Qué le parece que la CEE no participe de forma institucional?
La comisión tiene una base de mucha objetividad y, por eso, vamos a escuchar a las víctimas y asociaciones, pero formalmente tampoco forman parte. Entiendo que el papel de la Iglesia, por lo que he podido escuchar, va a ser de colaboración. Me sorprendería que se cerrara a colaborar, pues tiene que demostrar a la sociedad que los abusos son algo que se ha quedado atrás y de los que se arrepiente, que respeta a las víctimas y va a hacer todo lo posible para que no vuelvan a ocurrir. No creo que sea un problema que no forme parte activa de la comisión, pues tampoco lo hacen las víctimas.

¿Cómo valora el trabajo de la Iglesia?
El camino preventivo está en marcha. Hay múltiples protocolos –he colaborado en algunos– para que estos hechos no vuelvan a ocurrir. Pero esto no tiene que ser a costa de olvidar que hay adultos que sufrieron abusos cuando eran niños y requieren un reconocimiento activo. No se soluciona con disculpas a través de los medios. A la Iglesia se le critica que, en ocasiones, se haya olvidado de estas víctimas, quizás, por el propio sentimiento de rechazo a la ocurrido.

Todos los expertos coinciden en que la gran mayoría de las víctimas nunca saldrán a la luz.
La mayoría no salen a la luz. Y no sucede solo en la Iglesia. Las víctimas tienen miedo, vergüenza, problemas emocionales o sienten culpa, lo que les impide hablar. Mi preocupación en esta investigación es que no lleguemos a las víctimas, no confíen o no decidan hablar.

¿Cómo se gana su confianza?
Explicando que es una comisión objetiva, que les vamos a dar voz y que cuantos más testimonios tengamos más representativos serán de las necesidades de las víctimas. Es clave que vean que las personas que estamos tenemos una trayectoria de colaboración con las asociaciones y en el trabajo con las víctimas. Es importante ser muy transparentes. Vamos a hacer un trabajo riguroso y para ello necesitamos a las víctimas.

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